Las más sonoras tamborradas de la Semana Santa

En regiones como Aragón, Castilla-La Mancha o Murcia la Semana Santa se vive a golpe de tambor. Esta es una ruta sonora por los pueblos del Bajo Aragón, Albacete y Murcia.

Manuel Mateo Pérez
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Foto: Eloi_Omella / ISTOCK

Los pueblos que conforman el denominado Bajo Aragón Histórico, todos ellos en la provincia de Teruel, celebran en Semana Santa tamborradas que tienen su origen en la Edad Media, de la época en que las órdenes militares trajeron hasta aquí los instrumentos de percusión para marcar el ritmo de la formación o arengar en la batalla. En pueblos como Híjar, Andorra, Alcañiz, Alcorisa o Urrea de Gaén es costumbre comenzar a tocar el bombo o el tambor a partir de las doce de la noche del Jueves Santo. A ese acto se conoce como Romper la Hora, el instante en que todos los vecinos comienzan a hacer sonar sus percusiones creando un ambiente ensordecedor y místico del que se contagian propios y extraños. En Calanda, en la localidad donde nació el cineasta Luis Buñuel, la tamborrada comienza a las doce del mediodía del Viernes Santo. Cada localidad tiene su toque particular y los vecinos van ataviados con túnicas de diferentes colores, casi todas de tono oscuro. El Romper la Hora se inicia cuando las campanas de las iglesias o de los ayuntamientos marcan la hora fijada para el inicio de la celebración. El estruendo es continuo, poderoso, ininterrumpido. En Aragón las fiestas de los pueblos que conforman la Ruta del Tambor y el Bombo están declaradas de Interés Turístico Nacional.

En Calanda, cada Viernes Santo el alcalde invita a Romper la Hora con el primer golpe de maza a un gigantesco bombo ubicado en la plaza de España. A ese acto acuden cada año alguno de los actores y cineastas más famosos del país. Es el modo que la localidad tiene de recordar a Buñuel, su hijo más ilustre.

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En Mula, en la región de Murcia, es tradición desde las doce de la noche del Martes Santo y hasta las cuatro de la tarde del Miércoles Santo hacer sonar los tambores. Esta singular Noche de los Tambores, declarada de Interés Turístico Nacional, es la crónica de una numantina residencia por parte de los vecinos a hacer sonar sus instrumentos de percusión pese a las antiguas prohibiciones oficiales. Hay tamboradas también en Moratalla el Jueves Santo, el Viernes Santo y el Domingo de Resurrección a partir del mediodía y hasta las doce de la noche. En Jumillla los tambores ensordecen la ciudad la tarde del Sábado de Pasión y el Sábado Santo y en Beniaján la noche del Martes Santo.

En la provincia castellano manchega de Albacete los tambores suenan en las poblaciones de Caudete, Hellín y Tobarra. En esta última localidad los tambores suenan de modo ininterrumpido entre las cuatro de la tarde del Miércoles Santo hasta las doce de la noche del Domingo de Resurrección. Es el lugar de España de más horas de toque. En Hellín más de veinte mil personas participan en la tamborada. Hay redobles y hasta piques entre peñas por tal de imponer el toque de cada una de ellas. En Caudete el toque de tambor comienza en la noche del Martes Santo.