Todos los senderistas coinciden: esta es la ruta más bonita de Navarra
Si te apasiona caminar por la naturaleza, te descubrimos una selva tropical en el corazón de Navarra.

Arguiñano es un pueblo que apenas supera los 40 habitantes. Podría pensar el viajero que se trata del pueblo con menos habitantes de Navarra, pero estaría equivocado, puesto que ese ‘particular’ honor se lo lleva Abaurrepea / Abaurrea Baja con una decena menos de vecinos en su núcleo urbano.
Volvamos, pues a Arguiñano, situado en las faldas de la sierra de Urbasa y Andia. Desde allí sale la ruta senderista más bonita de Navarra. Y no lo decimos nosotros (que también) sino la cantidad de caminantes que deciden disfrutar del espectacular paisaje que ofrece el barranco de Obantzea.

Arguiñano (que nada tiene que ver con el mítico cocinero) es un pequeño pueblito en el que el viajero podrá contemplar diferentes caserones de los siglos XVI y XVII con escudos barrocos en las fachadas, además de la parroquia de San Martín, levantada en el siglo XIII en un enclave que permite vigilar la localidad desde un pequeño alto. Una fuente con templete triangular y un abrevadero (los puedes ver en la última imagen) son también enclaves que hay que visitar en el pueblo antes de poner rumbo al valle de Guesálaz.
Barranco de Obantzea: una ruta circular de ensueño
La ruta del barranco de Obantzea es una ruta circular de 16 kilómetros que se puede hacer en torno a unas 4 horas. La altitud mínima es de 620 metros en las cotas más bajas, mientras que ascenderá hasta los 1.000 metros. No es muy compleja, pero sí requiere de una buena condición física. Además, es fundamental tener en cuenta las condiciones climatológicas, ya que pueden facilitarnos mucho la ruta o ponernos las cosas un poquito más complicadas.

La ruta comienza en la pista de hormigón que sale de lo alto del pueblo. Desde ella encontraremos otra pista que nos acercará a una puerta metálica en la que se señala ‘Barranco de Obantzea’. No hay pérdida, puesto que el camino está marcado con hitos de piedra y marcas rojas. Poco a poco nos iremos adentrando en el corazón de este cañón, que cuenta con una vegetación sorprendente entre las rocas. Resulta tan majestuosa que muchos excursionistas se refieren a la zona como un bosque tropical en el corazón de Navarra.

Si seguimos avanzando, llegará un momento en que las paredes del barranco se cierran hasta impedir el paso. Entonces debemos seguir el sendero por la derecha sin perder de vista las marcas. Así, llegaremos a una pista de pequeñas piedras que, al descender, nos volverá a llevar hasta Arguiñano.
Cascadas de ensueño y un baño de naturaleza
Lo más espectacular de la ruta del barranco de Obantzea son las cascadas que descubriremos a lo largo del recorrido. En época de lluvias hay que ir con mucho cuidado y, además, hay ciertas zonas que se pueden volver intransitables. Regatas que se pueden cruzar con un buen calzado de montaña sin problema suponen todo un desafío si han caído precipitaciones.

En definitiva, si estás buscando una ruta senderista que te permita descubrir un rincón mágico de Navarra, el barranco de Obantzea es, sin duda, la mejor opción. Eso sí, resulta fundamental llevar una buena equipación, así como alguna APP de senderismo. En ocasiones y a pesar de ser una ruta señalizada, es fácil despistarnos si vamos más atentos a la belleza prístina del paisaje que a los hitos de piedra que nos marcan el camino.
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