Seis hoteles con encanto donde recuperarse de los excesos navideños

Es hora de volver a la rutina. Pero es no significa aburrimiento. He aquí seis hoteles donde volver a recuperarse de los excesos que nos han dejado la Navidad.

Carolina Oubernell
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Foto: MasQi

La Calma

La Calma

La Calma está en Ribadesella y es un santuario para retiros de relax y bienestar. Por fuera es una casa de aldea rural de piedra, granito y madera tradicional, pero por dentro sorprende su decoración zen con un toque inglés, sus colores neutros, la música, los aromas naturales, los cuarzos y unas magníficas vistas al campo.

Posee un centro wellness donde recuperar el tono que estas fiestas pasadas nos han robado: Una variedad de masajes y tratamientos holísticos cuidadosamente creados y que fusionan técnicas como la aromaterapia, el quiromasaje o la reflexología. La Calma ofrece también talleres, programas de retiro, meditación, yoga o coaching personal y espiritual.

MasQi

MasQi

Dentro del Parque Natural de la Sierra de Mariola, en la localidad alicantina de Banyeres, abre sus puertas la masía del siglo XIX, restaurada para acoger a los amantes de un singular estilo de vida. MasQi no es un hotel convencional. Sus responsables descubrieron los beneficios del yoga, la meditación o la comida macrobiótica, y ahora quieren compartir el bienestar que reportan todas estas disciplinas con los huéspedes de la casa.

MasQi propone un novedoso concepto de relax y experiencias inolvidables, que puede disfrutar con programas de fin de semana, una semana, veintiún días o largas estancias. Para favorecer el propósito de este proyecto, la casa tan sólo cuenta con ocho habitaciones.

La Garriga de Castelladral 

La Garriga de Castelladral

La Garriga de Castelladral es una edificación medieval del siglo XV en el corazón de la provincia de Barcelona, dentro de una gran finca dedicada a la explotación vinícola desde finales del siglo XIX. Forma parte de Rusticae y está rodeada de bosques y de naturaleza que permiten evadirse de la ciudad y gozar de la tranquilidad y el silencio en un entorno de máxima elegancia.

La antigua almazara reconvertida en un espacio de descanso y lectura, el antiguo pajar reformado como restaurante, la bodega original, pieza de museo con las viejas barricas y otros innumerables rincones con encanto son algunos de los espacios a descubrir. 

Iturregi

Iturregi

El hotel Iturregi abre sus puertas en un caserío de diseño entre viñas, con vistas al Cantábrico guipuzcoano y a los suaves montes que envuelven Getaria, es un hotel con encanto, a tiro de piedra de la costa, allí donde se saborea el txacolí, y se presiente la cercanía del mar. Bajo la piel de piedra y los techos de viga vista, el diseño enaltece sus anchas habitaciones eclécticas y decoradas con un exquisito gusto, al igual que en sus baños vanguardistas.

Las estancias, con nombres de sonoros pueblos vascos, ponen a menudo en contacto con el entorno. Jaizkibel mira al monte del mismo nombre, Zarautz muestra por sus ventanas la bahía de la localidad vecina y la habitación conocida como Getaria deja ver el faro de la villa sobre los acantilados verdes. Iturregi formaría parte de esa categoría excelsa de “maravillosos hoteles para no hacer nada”.

Heredad Beragu

Heredad Beragu

Heredad Beragu es un pequeño hotel con encanto que está formado por cuatro casas antiguas que han sido rehabilitadas de forma sostenible, hechas con materiales reciclados y de bajo impacto medioambiental. El hotelito está en Gallipienzo, en Navarra, y tras las fachadas de piedra de Casa La Gualda, Casa El Cuco, Casa Antolín y Casa Vidal se hallan nueve espaciosas y luminosas habitaciones, ocho dobles y una minisuite, que siguen la filosofía agro-chic del hotel.

Salón con chimenea, comedor con terraza, dos salas de estar, una terraza y zona ajardinada y una bodega. Los huéspedes pueden disfrutar de un servicio de bar y restaurante en el que poder degustar los mejores platos de la gastronomía de la zona, así como un completo desayuno con productos naturales y de temporada. 

Casita de Cabrejas

Hotel Casita de Cabrejas

A quince minutos de las Casas Colgadas, toda la comarca que rodea Cuenca reserva al viajero rincones virginales del bosque mediterráneo ibérico. En ese entorno abre sus puertas la casa bermeja que alberga el Hotel Casita de Cabrejas, perteneciente a Rusticae, envuelta en un gran manto de pinos.

El edificio luce concesiones a lo rústico y lo moderno a partes iguales, la sala de reuniones de empresa sorprende, como un cubo en cristal, como una vanguardia entre el bosque. Los salones de este hotel con encanto, y muy especialmente la biblioteca, transmiten calor de casa vivida, sobre todo cuando hay excusa para prender la chimenea. Dominan los espacios la madera, los muebles confortables y la luz natural.