La ruta de senderismo que debes hacer una vez en la vida es española: recorre 4 viaductos y 30 túneles por antiguas vías de tren

Esta vía de tren reconvertida en un sendero es para todos los públicos y pasa por varios pueblos andaluces que te dejarán con la boca abierta.

Vía Verde de la Sierra sorprende a todo senderista que decide realizar la ruta a su paso por Olvera.
Vía Verde de la Sierra sorprende a todo senderista que decide realizar la ruta a su paso por Olvera. / Istock / Tomás Guardia Bencomo

“Caminante, no hay camino, se hace camino al andar…” Lo dijo Machado, y quién no se ha sentido alguna vez reflejado en esos versos del poeta sevillano. Hoy, pensando en quienes entienden el camino no solo como un trayecto, sino como una experiencia en sí misma, os hablamos de una ruta que atraviesa paisajes de ensueño entre Sevilla y Cádiz. Una joya para los amantes del senderismo, de esas que se disfrutan paso a paso, sin prisas y con los cinco sentidos.

La Vía Verde de la Sierra es una ruta única en Andalucía, perfecta para quienes buscan desconectar, caminar (o pedalear) entre paisajes espectaculares y sentirse parte de una historia que, aunque nunca llegó a escribirse sobre raíles, hoy cobra vida a cada paso.

Vista de las montañas desde Olvera con el Castillo de Hierro de Pruna.

Vista de las montañas desde Olvera con el Castillo de Hierro de Pruna.

/ Istock / diegograndi

El recorrido discurre por los municipios sevillanos de Coripe, Montellano, Pruna y El Coronil; y los gaditanos de Olvera y Puerto Serrano. Por lo que son 36 kilómetros-se dice pronto- de vía reconvertida en sendero. Y es que, esta ruta sigue el trazado de un antiguo proyecto ferroviario que pretendía unir Jerez con Almargen a principios del siglo XX. El tren nunca pasó, pero las infraestructuras quedaron a medio hacer: túneles, puentes, estaciones… todo esperando un destino. Hoy, ese destino eres tú.

Túneles, viaductos y vistas que quitan el hipo

Uno de los grandes atractivos del recorrido son sus 30 túneles, muchos de ellos iluminados, que convierten el paseo en una auténtica aventura. Caminar por ellos es como atravesar pasajes secretos que se abren, de golpe, a valles verdes y sierras impresionantes. A esto hay que sumarle 4 viaductos, algunos de vértigo, como el del río Guadalporcún, que con más de 230 metros de longitud es una joya de la ingeniería.

Vía Verde de la Sierra, Andalucía, España.

Vía Verde de la Sierra, Andalucía, España.

/ Istock / Leeman

Además, este antiguo camino ferroviario atraviesa zonas de alto valor ecológico, como la Reserva Natural del Peñón de Zaframagón. Allí vive una de las mayores colonias de buitres leonados del sur de Europa, y verlos planear sobre tu cabeza es una experiencia difícil de olvidar. Además, el sendero acompaña los cauces de los ríos Guadalete y Guadalporcún, regalando rincones de sombra y frescor entre olivares y montes.

Túnel de Olvera en la Vía Verde de la Sierra .

Túnel de Olvera en la Vía Verde de la Sierra .

/ Istock / diegograndi

Estaciones convertidas en oasis

A lo largo del recorrido encontrarás antiguas estaciones de tren rehabilitadas como áreas de descanso, restaurantes o alojamientos rurales. La de Coripe, por ejemplo, tiene un restaurante con terraza donde reponer fuerzas, mientras que la de Olvera, además de tener vistas de postal, conecta con uno de los pueblos más bonitos de Andalucía. Todo pensado para que la ruta sea cómoda y disfrutable.

Vista áerea del pueblo de Olvera.

Vista áerea del pueblo de Olvera.

/ Istock / Paolo Graziosi

Para tranquilidad de muchos es preciso comentar que esta ruta es accesible para prácticamente todos los públicos: ya seas un atleta o alguien que disfruta únicamente de un buen recorrido en buena compañía. La Vía Verde de la Sierra tiene una pendiente suave, firme compacto y buena señalización. Eso la convierte en una opción perfecta tanto para senderistas tranquilos como para ciclistas con ganas de sumar kilómetros. Incluso hay tramos adaptados para personas con movilidad reducida. En total, unas 10 horas caminando a paso tranquilo, aunque siempre puedes hacer solo una parte, y sin necesidad de ser un atleta.

Recorrer esta ruta es algo más que hacer senderismo. Es pisar una historia interrumpida y sentir cómo la naturaleza y el ser humano han sabido reconvertirla en algo bello. Entre túneles, viaductos y paisajes de postal, la Vía Verde de la Sierra te recuerda que a veces los caminos más bonitos son aquellos que nunca llegaron a su destino. Pero que valen cada paso.

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