La ruta de senderismo más sorprendente de España se conoce como "el pequeño Cañón del Colorado" y está en un entorno que todavía no conoces
Enormes gargantas rojizas y un embalse en el centro hacen de esta ruta de senderismo una de las más impresionantes de toda España.

Estados Unidos alberga uno de los lugares más míticos de todo el mundo en el estado de Arizona: el Gran Cañón del Colorado. Este conjunto de cañones ha ido formándose con el paso de unos seis millones de años y la erosión, creando enormes gargantas de color rojizo que no dejamos de ver representadas en todas partes. Su popularidad ha traspasado todas las fronteras habidas y por haber, pero realmente pocas personas han podido disfrutar de él en vivo y en directo.
Sin embargo, esto es algo que sí puede hacerse en España, pues Toledo cuenta con su propio Gran Cañón. A 30 kilómetros de la capital nos topamos con un espectáculo de la naturaleza que poco tiene que envidiar al norteamericano. Se trata de las Barrancas de Burujón, entre los términos municipales de Albarreal de Tajo, Burujón y La Puebla de Montalbán. Este lugar esconde preciosas formaciones naturales dignas de la más pura ficción.
Un paisaje muy americano en mitad de La Mancha
Al igual que las de Arizona, estas gargantas se han ido formando con la erosión del viento y las aguas del río Tajo, sobre sedimentos que están ahí desde hace más de 25 millones de años. Concretamente, en la orilla norte del embalse de Castrejón que hace que la panorámica sea mucho más rica y espectacular. Su pico más alto es el del Cambrón, que según algunos informes podría alcanzar los 120 metros. Pero no es el único, ya que hay otros cuantos que superan los cien.

En un entorno como este no podía faltar la existencia de alguna ruta de senderismo que deje a los visitantes con la boca abierta. Este paisaje de tonos rojizos y con un embalse al fondo puede contemplarse más profundamente completando un sendero de cuatro kilómetros por todo el parque natural que se conoce como 'Senda ecológica de las Barrancas'. Aunque también podría denominarse la ruta de los miradores por los que se reparten por el camino.
Los miradores más destacados
El más destacado de todos ellos es el mirador del Cambrón, en lo alto del pico que lleva su nombre. Desde allí es posible visualizar una buena parte del paisaje, incluyendo los cañones y el embalse. Además, los apasionados de la naturaleza encuentran aquí un auténtico paraíso repleto de animales y vegetación, destacando un gran número de especies de aves rapaces como el águila real, el milano negro o el búho real, entre otras muchas.

El último mirador de la senda también merece la pena. Este se conoce como 'mirador de los eneldos' y en la zona hay unas cuantas mesas de pícnic para que los caminantes puedan descansar y reponer fuerzas para volver al punto de origen. También es posible ir solo hasta los miradores sin necesidad de hacer la ruta, caminando desde el Bar El Refugio de las Barrancas. Cualquiera de las dos opciones es buena para descubrir este secreto americano en Toledo.
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