La ruta de senderismo más bonita de Cuenca pasa junto a una cascada alucinante, una ermita del siglo XVI y un pueblo medieval de cuento
Las rutas de senderismo más apetecibles del verano son esas que acaban en zonas de agua, como esta maravilla de Cuenca.

"Cuenca es ciudad para reposar, no de visita apresurada", reza la página web de Turismo de Castilla-La Mancha. Y añadimos que no solo es ciudad, sino también provincia para descubrir de manera relajada. Cuenta con una riqueza natural única entre la que destacan el Parque Natural de la Serranía de Cuenca y el Parque Cinegético de El Osquillo. Además del nacimiento del río Cuervo o la Ciudad Encantada, donde contemplar osos, lobos, cabras monteses o gamos.

Los pueblos de Cuenca también son dignos de visitar, como Belmonte con su imponente castillo o Cañete con su ruta de senderismo hacia una de las cascadas más bonitas de la región. A muy poca distancia de su casco urbano se encuentra la Cascada del Pozo de la Horca, una joya de la Serranía que pocos conocen pero ante la que todos se quedan impresionados. Para llegar hasta ella hay que seguir un sendero corto y sencillo que es ideal para completar en familia.
La ruta hacia la cascada más bonita de Cuenca
Se trata de una ruta circular de poco más de dos kilómetros que encuentra su punto de partida en uno de los lugares más interesantes de Cañete, la Puerta de la Virgen. Junto a la Puerta de las Eras y la de San Bartolomé, la de la Virgen es uno de los tres accesos mayores que presenta la muralla islámica del siglo X. Su nombre lo toma de la cercana ermita de la Virgen de la Zarza, patrona del pueblo. Se cree que esta es la más antigua de todas ellas.

El camino continúa junto al río Tinte hasta adentrarse en 'El Postigo', un paraje natural que adquiere su nombre de la puerta de servicio que los árabes dejaron en la muralla para acceder rápidamente al río y al molino. En todo el trayecto acompaña al caminante una valla de madera que va marcando la linde y conduce hasta la Cascada del Pozo de la Horca, un alucinante salto de agua de diez metros de altura que constituye una de las zonas más mágicas de Cuenca.

Además, durante el sendero nos podremos encontrar con algunas esculturas que forman parte del famoso Paisaje Ilustrado creado por Luis Zafrilla. Esta serie de esculturas a modo de homenaje a los vecinos de la región está elaborada en acero policromado y representa los oficios más comunes. De vuelta al centro de Cañete se puede aprovechar para explorar todos sus rincones, porque es, además, uno de los pueblos más bonitos y valiosos de la provincia.
Vuelta al centro histórico de Cañete
Cada una de sus viviendas está construida respetando la arquitectura tradicional en la que predominan las paredes blancas con puertas y ventanas de madera. Por todo el pueblo aparecen estas esculturas de Zafrilla que aportan un toque muy especial, como la de la procesión que conduce a la Plaza Mayor. Aquí están el Ayuntamiento y los principales bares y restaurantes refugiados bajo soportales; además de la iglesia de San Julián del siglo XVI.

La escultura de Álvaro de Luna, condestable de Castilla y Gran Maestre de la orden de Santiago e hijo ilustre de la villa; la iglesia de Santiago del siglo XVII, la única parroquia medieval que sobrevive en Cañete; o simplemente sus calles son rincones donde la magia y la historia se unen para crear un paisaje inigualable. Cañete es uno de los pueblos más bonitos de Cuenca, pero también uno de los que gozan de un entorno natural más privilegiado.
Síguele la pista
Lo último