La ruta de senderismo más espectacular de Portugal conduce a un lago con un misterioso agujero

Covao dos Conchos es un embalse artificial con una particularidad que ha despertado la curiosidad de senderistas, fotógrafos y viajeros de todo el mundo: un gigantesco agujero en medio del lago.

Una ruta de senderismo que recorre uno de los lugares más fascinantes de Portugal.
Una ruta de senderismo que recorre uno de los lugares más fascinantes de Portugal. / Istock / LuisPinaPhotogrpahy

En el corazón del Parque Natural da Serra da Estrela, la cadena montañosa más alta de la Portugal continental, se encuentra uno de los secretos mejor guardados: un lago de aguas tranquilas que esconde en su interior un fenómeno tan misterioso como fotogénico. Hablamos del Covao dos Conchos, un embalse artificial con una particularidad que ha despertado la curiosidad de senderistas, fotógrafos y viajeros de todo el planeta: un gigantesco agujero en medio del lago que parece sacado de una película de ciencia ficción.

A simple vista, el Covao dos Conchos puede parecer un fenómeno totalmente natural. En el centro del lago, emerge un agujero circular que parece tragarse el agua como si de un remolino se tratara. En realidad, se trata de un vertedero en forma de embudo, conocido técnicamente como 'skimmer', que fue construido en 1955 como parte de un proyecto hidráulico destinado a desviar el agua del lago a la cercana Lagoa Comprida.

Sorprendentemente este misterioso lugar pasó desapercibido durante décadas, incluso para los propios portugueses. Fue en 2016 cuando el Covao dos Conchos se convirtió en una sensación viral debido a unas imágenes aéreas que fueron tomadas con drones y que comenzaron a circular por las redes sociales.

Cabe decir que el encanto del que goza realmente Covao dos Conchos no reside únicamente en su particular “agujero”, sino en todo lo que implica llegar hasta él. La caminata comienza en Lagoa Comprida, un embalse situado a unos 1.600 metros de altitud. Desde allí parte una ruta de unos cinco kilómetros de ida, perfectamente transitable y de dificultad moderada, ideal tanto para excursionistas experimentados como para viajeros ocasionales.

A simple vista, el Covao dos Conchos puede parecer un fenómeno totalmente natural.

A simple vista, el Covao dos Conchos puede parecer un fenómeno totalmente natural.

/ Istock

El recorrido atraviesa un entorno natural de una belleza espectacular: grandes bloques de granito modelados por la erosión glaciar, amplias praderas y diversas vistas panorámicas del macizo central de la Serra da Estrela. Durante los meses de primavera y verano, el sendero se adorna con flores silvestres y mariposas, mientras que en invierno puede estar cubierto de nieve, transformando el paisaje en un escenario casi alpino.

El mencionado agujero, también conocido como el "ombligo de Portugal", mide aproximadamente 1,5 metros de diámetro y más de cuatro metros de profundidad visible, aunque su túnel subterráneo se extiende por casi 1.500 metros hasta la presa de Lagoa Comprida. Lo llamativo de esta obra de ingeniería es su perfecta integración en el entorno.

Covao dos Conchos.

Covao dos Conchos.

/ Istock

A diferencia de otras infraestructuras hidráulicas más invasivas, aquí la intervención se percibe como parte del paisaje, como si siempre hubiese estado allí. Es un claro ejemplo de cómo el ser humano puede trabajar junto a la naturaleza sin destruirla.

Para aquellos que estén considerando visitar Covao dos Conchos, es importante recordar que no hay transporte público directo hasta el punto de salida de la ruta, por lo que se recomienda llegar en coche hasta Lagoa Comprida. El trayecto desde ciudades como Coimbra o Covilha no supera las dos horas. En cuanto al equipamiento que llevar, será suficiente con ropa cómoda, protección solar y agua.

A pesar de que esta ruta no presenta ninguna dificultad técnica, conviene evitar días de niebla o mal tiempo, ya que la orientación puede volverse complicada. Además, en ciertos tramos no hay cobertura móvil, así que es recomendable llevar mapas offline o GPS.

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