La ruta de senderismo ideal para este fin de semana: corta, llana, con vistas a un río (y hasta con culebras de agua)
Este sendero junto a la desembocadura del río Algar combina paseo, naturaleza y mar sin exigir experiencia previa y es perfecto para toda la familia.

Es una ruta perfecta para hacer con familia y amigos, sin preocuparte del cansancio, y con unas vistas impresionantes. / Istock
Patricia Páramo
Llega el fin de semana y muchas familias buscan un plan diferente para compartir tiempo juntas sin necesidad de grandes desplazamientos ni preparativos complicados. Más allá de las comidas, los regalos o las reuniones en casa, una escapada al aire libre puede convertirse en una forma sencilla y especial de disfrutar de la jornada.

Adriana Fernández
En la provincia de Alicante, una buena opción para celebrar este día puede ser una ruta de senderismo familiar, tranquila y accesible, que permita caminar sin prisas, observar la naturaleza y terminar cerca del mar. La provincia cuenta con numerosos paisajes para hacerlo, pero no todos son igual de adecuados para ir con niños, personas mayores o grupos con distintos ritmos. Por eso, los recorridos llanos, cortos y bien señalizados son una alternativa recomendable.

Pueblo de Altea / Istock
Ruta por la desembocadura del río Algar
Una de esas rutas se encuentra en Altea, junto al casco urbano, en la desembocadura del río Algar. Se trata de un espacio natural de gran valor ecológico y bastante singular dentro de la provincia. La desembocadura del Algar forma parte del Catálogo de Zonas Húmedas de la Comunidad Valenciana y ofrece un paseo sencillo entre vegetación, caminos de tierra, miradores y fauna asociada al río.

Manantiales de Algar / Istock
El recorrido es circular, tiene unos 3,5 kilómetros y apenas presenta desnivel, por lo que resulta apto para prácticamente cualquier edad y condición física. La ruta discurre por ambos márgenes del río y puede realizarse tanto a pie como en bicicleta, aunque conviene tener en cuenta que el tramo de playa puede ser menos cómodo. Aun así, para caminar en familia es una propuesta asequible, sin grandes exigencias y con la ventaja de que empieza y termina en el mismo punto.
A lo largo del itinerario, varios paneles informativos ayudan a identificar las especies más representativas del entorno. Entre las aves que pueden observarse en la zona figuran la garza real, la garcilla bueyera, la garceta común, la polla de agua, el ánade común, el cormorán y las fochas. También aparecen referencias a mariposas como la saltacercas o la macaón, además de distintos insectos polinizadores. Esta información convierte el paseo en una pequeña actividad educativa para los niños, que pueden aprender a reconocer animales y plantas mientras caminan junto al río.
Fauna que habita esta zona
La ruta puede hacerse en cualquiera de los dos sentidos, ya que al ser circular no hay pérdida y la dificultad es prácticamente la misma. Si se siguen los carteles en sentido contrario a las agujas del reloj, la primera parte avanza por la vertiente sur, en paralelo a la carretera y con algún mirador. En esta zona, dependiendo de la época y de la vegetación, puede ser más complicado ver fauna dentro del cauce, aunque sí es posible observar aves en vuelo. Uno de los puntos más interesantes llega al cruzar sobre el río para regresar por el otro margen, donde en algunos claros del agua pueden verse peces, ranas e incluso culebras de agua, inofensivas para las personas.

Pueblo de Altea / Istock
El camino del margen norte permite continuar el paseo entre vegetación y zonas de ribera antes de volver a pasar por debajo del puente ferroviario y seguir hacia la playa. En el tramo final, el río se abre y forma una pequeña lámina de agua antes de desembocar en el Mediterráneo.

Pueblo de Altea / Istock / Marc Capdevila
Para llegar al inicio de la ruta hay que dirigirse al Palau d’Esports Villa de Altea y aparcar en la zona situada detrás de los campos de fútbol, en la calle Camí de l’Algar. Desde allí se puede comenzar el paseo en el sentido que se prefiera. La excursión permite disfrutar de un espacio cuidado, con plantaciones de chopos, vegetación de ribera, campos de cítricos y grandes caseríos. Como plan reúne varios elementos difíciles de combinar: es corta, llana, natural, cercana al casco urbano y con final junto al mar. Además, el atractivo de ver animales hará las delicias de los más pequeños de la casa. Una ruta sencilla para caminar en familia, desconectar durante unas horas y celebrar el domingo con un recuerdo compartido al aire libre.
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