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Lo siento Ruta del Cares, pero las pasarelas más impresionantes de España en otoño están en Huesca: un desfiladero suspendido sobre el río, una cascada escondida, y perfecto para un fin de semana

El itinerario de las Pasarelas del Vero atraviesa el Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara con un trayecto de tres kilómetros apto para realizar en familia.

A lo largo del camino, el recorrido sobrevuela el río Vero, en Alquezar.

A lo largo del camino, el recorrido sobrevuela el río Vero, en Alquezar. / Istock

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Son 60.000 kilómetros de senderos homologados. Más o menos, por supuesto, además de otras tantas rutas no oficiales a lo largo de todo el país. Si se trata de espacios naturales, España sabe cómo recorrerlos, con opciones tan espectaculares como preparadas para el visitante: puentes colgantes, pasarelas, grutas, vías fluviales... siempre hay una alternativa que encaja con tus preferencias, y siempre una que aún no conoces esperando para sorprenderte.

Otoño es además la estación perfecta para descubrirlas, y más allá de los “grandes nombres” como la Ruta del Cares o el Caminito del Rey, existen rutas alternativas desde las que descubrir los colores que ya empiezan a tornarse en la estación.

El pueblo de Alquézar, donde inicia el recorrido.

El pueblo de Alquézar, donde inicia el recorrido. / Istock

El término municipal de Alquézar, comarca del Somontano de Barbastro, en la provincia de Huesca, es la zona de paso de una de ellas, la Ruta de las Pasarelas de Montfalcó, e inicia en uno de los puntos más impresionantes de la zona: el propio casco histórico de Alquézar, desde donde se accede al puesto de control del Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara, en el Pirineo oscense.

La ruta de senderismo favorita de Jesús Calleja no es la Ruta del Cares: es un "lugar privilegiado” con "la mejor puesta de sol de España"

Sara Fernández García

La Ruta de las Pasarelas del Vero

Con una distancia de ida y vuelta de unos tres kilómetros, y apenas 180 metros de desnivel acumulado, esta ruta de baja dificultad es perfecta para una escapada de fin de semana, ya sea en solitario, amigos, pareja o familia, apta para cualquier usuario independientemente de su edad exceptuando, eso sí, a usuarios en silla de ruedas.

Pasarelas a lo largo de la ruta.

Pasarelas a lo largo de la ruta. / Istock

Con un tiempo estimado de una hora y media a dos, aproximadamente, el itinerario se compone de cuatro tramos diferenciados de pasarelas voladas, ancladas directamente sobre acantilados verticales. A lo largo de la ruta, los balcones y pasos de altura llegan a salvar acantilados con paredones verticales de más de 30 metros de caída, pero sin duda el tramo más impresionante se condensa en el último punto, con más de 200 metros continuos suspendidos sobre el río Vero.

Sigue la ruta paso a paso

Desde el Barranco de la Fuente, el camino desciende encajonado a través de un barranco secundario, gracias a una escalinata de piedra y pasarelas de madera. Alrededor de vegetación mediterránea, como encinas, madroños o aromáticas como el tomillo y romero, el camino continúa hasta la Cueva de Picamartillo, abierta por la erosión fluvial en la confluencia con el río Vero, de un agua turquesa única.

Salto de agua a lo largo del recorrido.

Salto de agua a lo largo del recorrido. / Istock / unaihuiziphotography

Recomendación de temporada

Recuerda que el uso de casco, proporcionado con la entrada, es estrictamente obligatorio y, en este orden de cosas, adelántate a adquirir la entrada antes de tu llegada al inicio. Aunque no excesiva, la indumentaria también es fundamental, por lo que usa calzado de montaña con suela antideslizante previendo las posibles lluvias de otoño, así como vestimenta por capas, debido a los cambios de temperatura.

Llegamos a las pasarelas, ancladas sobre la garganta del cauce, conformada por paredes calcáreas, hasta el Antiguo Azud y la central hidroeléctrica, con una vistosa cascada de aguas cristalinas. El último tramo espera sobre la antigua central, hasta el Mirador del Vero, con una vista completa a todo el paisaje de Alquézar. Desde aquí el regreso se presta a la postal más espectacular de olivos centenarios y curiosos limoneros a través del llamado “Sendero del Mundo Nuevo”, con panorámicas únicas de la villa y la Colegiata, anticipando la que podría ser la visita perfecta en tu regreso.

Preciosas vistas desde el sendero del río Vero en Alquézar.

Preciosas vistas desde el sendero del río Vero en Alquézar. / Istock

Como consejo final y de cara a plantear los tiempos de la ruta, apunta: la luz de la tarde ilumina frontalmente el peñón de la Colegiata y los cortados rocosos, creando un contraste espectacular con el bosque de ribera, por entonces en tonos ocre y dorado.