Este precioso pueblo rodeado de piedra y cascadas es la escapada perfecta para el otoño y esta a media hora de Barcelona

Los pueblos medievales de España no dejan de asombrarnos con sus maravillas, descubre todos los secretos de este y porque es ideal para una escapada en cualquier época de año.

Este pueblo medieval en medio de la naturaleza es la escapada perfecta para este otoño.
Este pueblo medieval en medio de la naturaleza es la escapada perfecta para este otoño. / Istock / Bborriss

Nos trasladamos esta vez a Osona, una comarca situada al noroeste en la provincia de Barcelona que contiene aún una parte muy importante de la historia de la España del medievo. Además, es la escapada perfecta para este otoño si lo que quieres hacer es una ruta por un pueblo sacado de una película de Disney. Este pueblo, que en realidad es un municipio, está integrado por dos núcleos urbanos que eran independientes hasta que se unieron como uno solo en 1977. Seguro que ya sabes el protagonista de nuestra aventura de hoy, pero si aún no lo conoces... ¡Quédate que vamos a descubrirlo juntos!

Rupit, un pueblo medieval en plena naturaleza. Cataluña, comarca de Osona.

Rupit, un pueblo medieval en plena naturaleza. Cataluña, comarca de Osona.

/ Istock / Bborriss

El encanto medieval, el mejor de los encantos

Para visitar este sitio debes dejar todos los "aparatos modernos" atrás. Queremos que disfrutes al máximo la experiencia medieval, así que una vez que hayas llegado al aparcamiento de este lugar: déjalo todo, incluido el coche porque no podrás circular con él por dentro del pueblo. Para llegar a tu destino tendrás que cruzar uno de los afluentes del río Ter por un gran puente colgante... ¿Conoces una entrada a un pueblo que sea más medieval? Pues te estamos hablando ni más ni menos que de Rupit, aunque ahora se le conoce mejor como Rupit i Pruit. Este podría decirse que es casi el último pueblo de Barcelona, ya que está mucho más cerca de Girona que de la capital catalana. Rupit es un conjunto de calles estrechas y empedradas, rodeado por un paisaje natural de pura roca que le da un aire único.

Las casa de Rupit se mezclan con el paisaje de roca formando casi parte de ella.

Las casa de Rupit se mezclan con el paisaje de roca formando casi parte de ella.

/ Istock / curtoicurto

Una vez dentro ya puedes empezar a perderte por el pueblo y admirar todos sus rincones. Su plaza mayor, su iglesia de estilo barroco Sant Miquel— cuyo campanario destaca entre el resto de edificios desde la lejanía y al que puedes subir para admirar las vistas y sentirte un auténtico rey del medievo.—, andar por las calles donde la vida en la antigüedad bullía como la espuma, y subir escalones y escalones de piedra hasta la Ermita de Santa Magdalena, una de las joyas y punto más importante de las visitas a Rupit. Ya hemos adelantado que Rupit forma parte de la piedra que lo rodea, y como no podía ser de otra manera su patrimonio también incluye las cuevas de Bauma Molera.

La plaza de la Iglesia de Sant Miquel, con la Iglesia de fondo junto a su campanario.

La plaza de la Iglesia de Sant Miquel, con la Iglesia de fondo junto a su campanario.

/ Istock / kornyeyeva

La ruta de las cascadas: hacia el Salt de Sallent

Otro de los encantos de este pueblo es la cantidad de elementos naturales que lo rodean. Muchos turistas visitan Rupit para realizar una ruta circular que cuenta con ríos, bosques, ermitas y cascadas. Pero sobre todo pasarás por cascadas de diferentes tamaños y formas: la primera parada del tour será el Salt de Molí Rodó, que podría decirse que calienta el terreno para las siguientes dos cascadas; el Salt de Sabaters, una preciosa cascada por la que merece la pena dejarse embelesar más de un par de minutos.

El Salt de Sabaters, parada de la ruta de las cascadas.

El Salt de Sabaters, parada de la ruta de las cascadas.

/ Istock / estivillml

Y llegando al plato fuerte, la última parada de esta ruta será el Salt de Sallent, más conocida por ser la cascada más alta de Cataluña. 90 metros de pura caída que se intensifica sobre todo en el periodo de lluvias, dejando una de las vistas más impresionantes de la naturaleza y como broche de oro a una ruta inolvidable.

Salt de Sallent, un día con el cauce sin fuerza, aún así la panorámica es espectacular.

Salt de Sallent, un día con el cauce sin fuerza, aún así la panorámica es espectacular.

/ Istock / OSORIOartist

Rupit, ¿y Pruit?

Este municipio está integrado por dos núcleos urbanos, aunque Rupit es el centro de atención. Pruit es tan pequeño que apenas tiene una calle y un parque de juegos. Llegar a él andando es muy fácil desde Rupit; sin embargo, allí poco encontrarás, puesto que la vida urbana se desarrolla en su totalidad en Pruit. Algo de historia sí que reina en sus iglesias: la de San Andrés y la de San Lorenzo Dosmunts, que fueron dañadas por el terremoto que sufrió Cataluña en el siglo XV y luego por la Guerra Civil en el 36. Sin embargo, ahora restauradas serán el único punto de interés de Pruit en tu visita.

Una de las vistas más impresionante la puedes hallar cerca de Rupit y Pruit

Una de las vistas más impresionante la puedes hallar cerca de Rupit y Pruit

/ Istock / Digoarpi

Si te parece poco, que desde luego a mí no, en Navidad Rupit realiza un evento muy acorde con su estilo medieval: un belén viviente. Aprovechar esta época y el periodo de lluvias para hacer la ruta de las cascadas te hará llevarte a casa una experiencia sinigual. Un pequeño pueblo parece siempre que tiene poco que ofrecer, pero sus rincones, sus calles, su gente... Son siempre los que hacen de los lugares sitios increíbles que visitar. Este otoño no te lo pienses y vive en Rupit una experiencia como ninguna otra.

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