El pueblo más espectacular de España está construido con fósiles que provienen del mar

Hace 500 millones de años, este pueblo de la provincia de Salamanca se encontraba debajo de un mar. Los fósiles que quedaron de aquella época hoy adornan las fachadas de sus casas.

El pueblo construido con fósiles de hace 500 años
El pueblo construido con fósiles de hace 500 años / Wikimedia Commons/Flickr

Este pequeño pueblo salmantino tiene un encanto particular. Puede ser que no llegase a ganar ningún discurso de belleza, pero para apreciar su encanto tiene que acercarse más. Un poco más incluso, a la fachada de piedra de esa casa. ¿Lo ves ahora? Es un icnofósiles, un fósil marino de 400 millones de años de antigüedad, perteneciente a un animal que, lo creas o no nadaba por este lugar: Porque sí, la actual Monsagro se encontraba sumergida hace millones de años y los restos encontrados eran tan abundantes que acabaron utilizándose para construir las viviendas de este fascinante lugar.

Integrado en la comarca de Ciudad Rodrigo, comarca delimitada por el sur por la Sierra de Gata, el territorio del pueblo se sitúa en el Parque Natural de las Batuecas-Sierra de Francia, lo que lo convierte en un lugar inmejorable para los amantes del senderismo. Con una población de 127 habitantes en un recuento de 2024, este pequeño enclave rural se sobrepone al abandono rural gracias a su herencia paleozoica.

El pueblo que emergió de un mar en movimiento

Como tal, la creación de Monsagro se remonta a la edad media, cuando los reyes de León le dieron nombre y lo integraron dentro de la jurisdicción y obispado de la ciudad de Rodrigo. Sin embargo, la historia de este pueblo se remonta muchos años atrás, antes incluso de que existiesen los nombres para señalar a los lugares. De hecho, incluso la localización estaba cambiada, pues los continentes aún estaban en camino de configurarse con la forma que se conocen hoy en día.

La Sierra de Francia estubo sumergida hace 500 millones de años

La Sierra de Francia estubo sumergida hace 500 millones de años

/ Istock / JLGutierrez

Esta época está caracterizada por un evento, la Exposición Cámbrica. Para entendernos, se trataba de un proceso que dio lugar a diversas formas de vida, que la evolución haría ir transformándose para asentar las bases de algunos grupos geológicos modernos. Por entonces, los continentes estaban unidos en una forma que hoy se conoce como Gondwana.

Empezaron a formarse las plantas. Los dinosaurios, hoy en día tan lejanos, no harían su aparición hasta dentro de 200 millones de años y parte de la península ibérica se encontraba sumergida por un mar frío y prehistórico en el que habitaban unas primitivas formas de vida. Es curioso pensar como, tanto tiempo después, esta prueba de vida en la tierra acabaría en un tabique en una estancia de dos dormitorios.

Un recorrido por la historia del mundo

La reserva de la biosfera de las Sierras de Béjar, con una superficie de casi 200.000 hectáreas, agrupa a más de 88 municipios en uno de los entornos naturales más ricos y valiosos de la península. Entre ellos, Monsagro destaca por proponer a sus visitantes una propuesta diferente, una ruta que mira hacia atrás para descubrir un planeta mucho más joven y completamente diferente. 

La marca de un fósil en la piedra

La marca de un fósil en la piedra

/ Istock / krzysztofdedek

La ruta de las Huellas Fósiles es un itinerario urbano en el que se descubre la diversidad que llegó a tener este lugar cuando estaba sumergido bajo el agua, explicando las huellas de distintos organismos hace 450 millones de años amparados en las piedras que hoy conforman casas, calles y fuentes del pueblo. De esta forma, es posible observar fósiles como trilobites, o Rusophycus, organismos que habitaban las zonas de reposo y que dan una pista sobre la antigua geografía del lugar; o gusanos marinos, que han dejado huellas como los Skolithos o galerías verticales, que utilizaron como refugio. 

Completa tu visita en el Museo de los Mares Antiguos

En este centro de interpretación de fósiles existe una importante muestra de restos orgánicos atrapados en la piedra, con información que los ubica en una época y ayuda a entenderlos. Cuenta con una sala de proyecciones en la que se inicia a los visitantes en la historia de estas criaturas, pasando posteriormente a una sala en la que se muestran diferentes restos fosilizados que muestra, en un momento, la historia de transformación de nuestro planeta.

La exposición principal, sin embargo, es la que se muestra en las fachadas de las viviendas. No se trata de un lugar para ver dinosaurios en España: es algo más. Es el recuerdo de un mundo que se sobrepasó a sí mismo, dando lugar a formas de vida completamente nuevas y que, aun así, utilizaron los restos de las antiguas para construir su propia vida.

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