La playa más increíble de Andalucía se convierte en una piscina de agua dulce: tiene unas ruinas con un curioso pasado histórico
Acompáñanos a descubrir una pequeña playa que nos ofrece la posibilidad de bañarnos tanto en agua salada, como en agua dulce gracias a un rincón escondido que resulta ser una joya natural única.

Parece que cada vez es menos probable encontrar un rincón sin conocer en nuestro país. Pero cuanto más creemos esto, más acabamos por sorprendernos. De igual manera ocurre en la provincia de Málaga, cuyas playas acaban siendo las más visitadas cada verano, haciendo imposible encontrar pequeños lugares ideales para descansar.
Pero de nuevo, volvemos a sorprendernos. Y es que quién iba a pensar que Nerja, con la cantidad de turistas que recibe cada año por las mismas zonas de siempre, vuelve a regalarnos otra maravilla más. Esta vez para disfrutar de un rincón de baño sin multitudes que nos puedan molestar. Acompáñanos a descubrir una pequeña playa que nos ofrece la posibilidad de bañarnos tanto en agua salada, como en agua dulce gracias a un rincón escondido que resulta ser una joya natural única.

Málaga, líder indiscutible del turismo de playa
Málaga es uno de los rincones más increíbles de la zona sur de nuestro país. Todo lo que forma esta provincia hace que sea la favorita a la hora de escoger unas vacaciones, tanto para los que ya somos de aquí como para lo que vienen de fuera. Sus preciosos pueblos blancos, su historia y su mezcla de culturas hacen de Málaga un producto único para un turismo de diez.

Sin embargo, por encima de todo esto hay algo que la gente adora con locura: el turismo de playa. Unas más bonitas que otras, hay playas que roban el corazón de la gente que visita Málaga. Y hemos encontrado una pequeña joya dentro de esta gran lista que quizás aún no es muy conocida para el truismo, pero que a partir de ahora creemos que pasará a formar parte de la lista de imperdibles de cualquier viajero.

Una joya natural única
Si eres de la zona seguro que has oído hablar más de una vez de la playa de Maro, una de las más bonitas de Málaga. Pues muy cerca de esta encontramos una pequeña playa de esas a las que hay que hacer un esfuerzo para llegar. Porque sin esfuerzo no hay recompensa, y cuando uno entra y planta la silla en la playa pierde esa sensación de esfuerzo y la experiencia no acaba sabiendo igual.

Tras bajar una gran cuesta, que parece interminable, llegamos a la playa del Molino de Papel, en Maro. Ubicada entre los acantilados de Maro y Cerro Gordo. Se la conoce por este nombre debido a que antiguamente se ubicaba en esta zona una fábrica de papel de tinta. Sus ruinas se conservan y pueden visitarse. También acompaña este panorama la Torre Río de la Miel, construida en el siglo XVIII para la defensa de la zona.
Por si pensabas que esto acababa aquí, déjame decirte que dentro de esta maravilla se halla una joya natural única: una pequeña piscina de agua dulce que está inmersa en una cueva. Esta fue causada debido a la erosión de los años y años de lluvia y ahora el resultado es una de las maravillas geológicas más impresionantes de la zona. Mucha gente que acude a esta playa no conoce esta pequeña piscina y no saben lo que se están perdiendo.
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