Patrimonio natural de Ciudad Real

Importantes y ricos parajes naturales hacen de Ciudad Real un destino ideal para disfrutar de la naturaleza.

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Foto: AlbertoLoyo / ISTOCK

Visitar parques naturales y zonas rurales es una opción perfecta para la época primaveral y el verano, siendo el ecoturismo la mejor manera de disfrutar del patrimonio medioambiental. Así, la provincia de Ciudad Real propone al viajero descubrir los secretos de la naturaleza a través cuatro espacios naturales: el Parque Nacional de Cabañeros, el Parque Nacional Las Tablas de Daimiel, el Parque Natural del Valle de Alcudia y Sierra Madrona y el Parque Natural de las Lagunas de Ruidera.

Parque Nacional de Cabañeros

Al noroeste de la provincia de Ciudad Real, ocupando también una zona del suroeste de Toledo, se ubica el Parque Nacional de Cabañeros, una reserva natural ibérica que se caracteriza por albergar una de las mejores representaciones españolas de bosque mediterráneo.

La riqueza animal y vegetal de Cabañeros es enorme. En el parque conviven especies en peligro de extinción como el águila imperial ibérica o el buitre negro, además de la cabra montés, el ciervo ibérico y más de 1.000 especies vegetales. Uno de los aspectos más interesantes de Cabañeros se encuentra en su mezcla de ecosistemas. Por un lado encontramos la ‘raña’, las llanuras utilizadas en el pasado por el hombre para cultivar cereal; y por otr,o se hallan las zonas montañosas, áreas cubiertas de bosque y matorral mediterráneo.

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Parque Nacional Las Tablas de Daimiel

Entre los municipios de Malagón y Daimiel se ubica este humedal que fue declarado Parque Nacional en 1973 y Reserva de la Biosfera en 1981. A los ecosistemas como el de Las Tablas de Daimiel, escasos en Europa, se les denomina tablas fluviales y son espacios que básicamente consisten en llanuras inundadas por el desbordamiento de ríos. En el caso de Las Tablas de Damiel, son el Guadiana y su afluente Cigüela los que abastecen de agua la zona.

Las Tablas de Damiel es un lugar perfecto para avistar fauna ligada al medio acuático. Más de 250 especies de aves utilizan el humedal como parada migratoria o lugar de nidificación. A todas ellas se le añaden numerosas especies autóctonas, ya sean peces –como el cacho o el calandino–, reptiles –como el galápago europeo–, anfibios o mamíferos tan curiosos como la nutria.

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Parque Natural del Valle de la Alcudia y Sierra Madrona

Dos paisajes diferenciados dividen esta reserva natural. Por un lado, el valle de la Alcudia, una enorme extensión de dehesas. Por otro, Sierra Madrona, formaciones montañosas de relieve quebrado, cretones y pedrizas. El parque esconde entre su vegetación, diversa y vasta, árboles centenarios e incluso milenarios, además de variadas especies de aves y mamíferos como el lince ibérico, el lobo o la cabra ibérica.

Parque Natural de las Lagunas de Ruidera

Este espacio natural protegido se ubica entre las provincias de Albacete y Cuidad Real. Formado por 15 lagunas, el Parque Natural de las Lagunas de Ruidera constituye, junto con Plitvice en Croacia, la mejor representación de lagos formados por la acumulación de carbonato cálcico.

Las lagunas se reparten escalonadamente formando cascadas y torrentes, que van desde los primeros manantiales que emanan de la laguna Blanca hasta llegar a las lagunas bajas y el Pantano de Peñarroya. Más de 250 especies de vertebrados y una dilatada diversidad vegetal hacen de este oasis en medio del Campo de Montiel un espectáculo visual.

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