El parque más extraño de Europa está en Betanzos

Es difícil hacerse a la idea de un lugar como El Parque del Pasatiempo sin haber ido a él. Diríamos que es una especie de ensoñación, un parque temático de aire romántico al estilo del siglo XIX construido por dos hermanos "indianos" que emigraron a Buenos Aires. Al volver a su pueblo de Betanzos, en A Coruña, decidieron construir un recinto enciclopédico en el que prácticamente todo tiene cabida.

Se trata de un sitio tan extraño que la primera sensación al visitarlo es la sorpresa y el pensar ¿pero a quién se le ha ocurrido una locura así?

Redacción Viajar
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Foto: Redacción Viajar

El Pasatiempo es hoy en día un parque algo descuidado cuyo aspecto abandonado forma parte de su encanto y uno de los lugares imprescindibles cuando uno visita Betanzos, villa que dista apenas veinte kilómetros de A Coruña y que cuenta, entre otras cosas, con una de las tortillas de patata más famosas de España.

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La idea de construirlo se les ocurrió a dos hermanos, Juan y Jesús García Naveira, que emigraron de su Betanzos natal a Buenos Aires y volvieron enriquecidos. Al regresar a su ciudad, en 1893 encargaron la construcción de este enorme parque enciclopédico para ilustrar a sus conciudadanos. No se terminó hasta 1914.

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En vida Juan, su principal impulsor, el parque no dejó nunca de ampliarse y se añadían continuamente nuevas esculturas, piezas o construcciones al recinto, que ocupa unos 90.000 metros cuadrados. De hecho cuando viajaba por el mundo y veía algo que le gustaba para su parque, lo mandaba copiar.

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Cuando murió Juan García en 1933 el parque cayó en el olvido, y abandonado continuó durante toda la posguerra, llegándose incluso a construir una carretera que lo atravesaba en los años 40. El jardín fue destinado a huertas y convertido en depósito de escombros con lo cual muchas de las esculturas y relieves se perdieron para siempre. No fue hasta 1986 cuando el Ayuntamiento de Betanzos comenzó las labores de rehabilitación y restauración.

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Nada más entrar, el visitante se encuentra con un estanque, por supuesto ya sin agua, circundado por cariátides,, grifos y otros elementos clásicos que se mezclan con relieves didácticos como "El árbol genealógico del capital". Los símbolos masónicos y republicanos están también presentes en todo el recinto, puesto que los hermanos eran masones.

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Según uno se adentra, hay diferente grutas y zonas dedicadas a los grandes viajes, como si de un pequeño parque temático de países y civilizaciones se tratara.  Mapas del canal de Suez tallados en piedra, extrañas esculturas de exploradores,,,El musgo adherido a la piedra y el deterioro de los colores ayudan a darle a las esculturas ese aire fantasmagórico y decadente que lo hace tan misterioso. 

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También hay una cueva con estalactitas en piedra que podría recordar al Parque Guell de Barcelona...el conjunto va subiendo hasta rematarse en una terraza.mirador con un monumental león que domina todo el conjunto.

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Pero toda descripción se queda corta; hay que verlo.

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