Oktoberfest, la fiesta de la cerveza

Del 17 de septiembre al 3 de octubre la capital de Baviera celebra su Oktoberfest, la fiesta de la cerveza más importante y famosa del mundo. La ciudad se viste de gala y es el mejor momento para disfrutar de sus lugares de interés.

Luis Uribarri

El origen de la Oktoberfest de Munich se remonta a 1810, cuando las celebraciones de la boda entre el príncipe Luis I de Baviera con la princesa Teresa de Sajonia-Altenburgo gustaron tanto a los muniqueses que decidieron repetir la fiesta cada año.

El lugar para divertirse siempre es el mismo, el parque Theresenwiese(1), situado al suroeste del centro y llamado así en honor de la princesa. Las principales marcas elaboran cerveza especial para la ocasión y se instalan catorce grandes carpas que dan cobijo a unos 100.000 asistentes. En su interior se bebe, se come y se baila, con la mayoría de los asistentes ataviados con los trajes típicos bávaros. Las 46 hectáreas del Theresenwiese albergan también unas doscientas atracciones para el disfrute de mayores y pequeños. La ciudad recibe unos 6 millones de visitantes y durante más de dos semanas se consumen otros tantos litros de cerveza. Pero la Oktoberfest es mucho más. El día 18 hay un gran desfile de carrozas y compañías de los Riflemen, que comienza en la céntrica Maximilianstrasse (2).

El centro de Munich es agradable y sencillo de recorrer. La plaza de referencia es Marienplatz (3), dedicada a la Virgen María y que alberga el imponente Nuevo Ayuntamiento (Neues Rathaus). En su torre, tres veces al día (a las 11, a las 12 y las 17 horas) las figuras del Glockenspiel danzan una singular representación. En los alrededores de Marienplatz hay que encontrar el Viktualienmarkt Vik- (4), el mercado de alimentos más antiguo de Munich, que data de 1807 y acoge unos 150 puestos de comidas y bebidas. Otra visita imprescindible es el símbolo de las animadas tabernas de Munich, la Hofbräuhaus (5), de 1896. En su planta baja, con capacidad para mil clientes, se sirven 10.000 litros de cerveza al día.

Los menos amantes de la cerveza pueden alejarse un poco del centro hasta la bella Odeonsplatz y disfrutar de la terraza del café Tambosi (6). O adentrarse y ocupar una mesa entre los tilos del parque Hofgarten y sentirse como un ciudadano del siglo XIX. La Odeonsplatz está cerca del barrio bohemio de Schwabing, con la imponente Siegestor (7) o Puerta de la Victoria como referente.

Como casi todos los monumentos de Munich, la Siegestor fue destruida en la Segunda Guerra Mundial y reconstruida luego tal cual era. Solo cambió la inscripción, que refleja el sentir histórico de los muniqueses: "Dedicada a la victoria, destruida en la guerra, una súplica de paz". Al este de Schwabing, conviene echar un vistazo al Englischer Garten(8), el parque urbano más grande de Alemania, mayor que el Central Park de Nueva York. Pero se hace tarde y hay que volver a la fiesta de la cerveza...www.germany.travel.

Cómo ir
Air Berlin (www.airberlin.com) conecta Munich con vuelo directo desde Bilbao, Alicante, Ibiza, Mallorca, Málaga y Tenerife, y con escala desde Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Santiago y Asturias.

Vanguardia y arquitectura moderna en el norte
En Munich no hay rascacielos por las limitaciones de altura establecidas por la ciudad. La mayoría de los edificios de vanguardia están en el extremo norte, como el Hypo-Haus, el Alto Arabella, las torres Highlight y la sede de BMW junto al Parque Olímpico. El estadio Allianz Arena es otro de los iconos. En las torres Highlight se ubica el moderno hotel Innside Premium München Schwabing. Innside es una marca de Meliá Hotels International (www.solmelia.com).