Los museos son para el verano: un paseo por el Thyssen-Bornemisza

Una visita, interesante y fresca, por la pinacoteca madrileña, una de las más visitadas del país. 

Noelia Ferreiro
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Foto: sjhaytov / ISTOCK

Porque la cultura no entiende de estaciones, visitar un museo es siempre un buen plan. Incluso en los meses más tórridos del año, cuando al frescor del aire acondicionado y con menos turistas de lo habitual, la experiencia resulta de lo más grata.

Así nos colamos en el Thyssen-Bornemisza, en Madrid. Un museo de origen privado, el quinto más visitado de España, que ofrece un paseo por la Historia del Arte del siglo XIII al siglo XX. Cerca de mil obras que repasan los principales periodos y escuelas pictóricas del arte occidental.

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Pionero y dinámico en una oferta que va más allá de las exposiciones (actividades didácticas, juegos online, cursos, música en vivo, talleres, cine, teatro...) esta pinacoteca conforma, junto con el Prado y el Reina Sofía, el Triángulo del Arte del Paseo del Prado que, en menos de un kilómetro, concentra el acervo pictórico más importante del país.

¿Cuál es su historia?

El origen de este museo se encuentra en la afición al coleccionismo de dos generaciones de los Thyssen-Bornemisza. A lo largo de siete décadas, esta familia logró reunir un fondo artístico que aportó numerosos ejemplos de pintores extranjeros ausentes en el resto de los museos. En 1993 el Estado español adquirió el núcleo más valioso de esta colección privada y de ella provienen las obras maestras que se exhiben desde entonces.

El museo tiene su sede en un edificio histórico, el Palacio de Villahermosa, en la esquina del paseo del Prado con la carrera de San Jerónimo. De estilo neoclásico, fue una de las mansiones más prestigiosas de la ciudad, reformada a comienzos de 1990 por Rafael Moneo para adecuarla a los fines museísticos. 

¿Qué encontraos en su colección?

Desde los primitivos italianos del siglo XIII, el museo recorre todas las tendencias artísticas de occidente con obras de primeras figuras de la pintura y de la escultura. Tendencias tales como el Renacimiento, el Manierismo, el Barroco, el Rococó, el Romanticismo y el arte de los siglos XIX y XX hasta llegar al Pop Art. También se incluyen movimientos como el Impresionismo, el Fauvismo, el Expresionismo Alemán y las Vanguardias experimentales, así como una importante colección de pintura norteamericana del siglo XIX, única en el panorama museístico europeo.

Creada en 1988, la Fundación Colección Thyssen-Bornemisza pertenece al sector público y es la encargada de la gestión del Museo, de su conservación, estudio, pública exposición y difusión de la colección de obras de arte que el Estado español adquirió en 1993. Desde 2004, se encarga también del préstamo a largo plazo de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza y de la ampliación del Palacio de Villahermosa. Desde la apertura al público del Museo en 1992, se ha incrementado el número y la variedad exposiciones temporales, los programas didácticos y diferentes actividades culturales y comerciales. La colección Thyssen-Bornemisza es una de las colecciones privadas de pintura más importantes reunidas en el siglo XX, y la historia de su desarrollo es sin duda una de las más fascinantes del coleccionismo.  | VIAJAR

Durero, Rafael, Tiziano, Rubens, Rembrandt, Caravaggio, Manet, Renoir, Cezanne, Van Gogh, Gaugin, Kandinsky, Picasso, Hopper o Rothko son algunos de los grandes maestros de la pintura que pueden encontrarse en el Thyssen.

¿Cómo organizar la visita?

Un mínimo de dos horas han de dedicarse a este museo para poder apreciar al menos lo principal. El recorrido recomendado comienza en la planta segunda, donde se muestran las obras más antiguas, y discurre girando siempre a la derecha en torno al patio central. En cuanto a lo imprescindible, aquí va lo que no hay que perderse.

Pintura holandesa. Una excepcional colección que arranca con la Adoración de los pastores de Joachim Wtewael  y que está liderada por Frans Hals y Rembrandt, del que destaca un Autorretrato.

Pintura impresionista y postimpresionista. Paisajes de Monet y Renoir, escenas urbanas de Pisarro, bailarinas de Degas, mujeres polinesias de Gauguin, y célebres lienzos de Van Gogh conforman una de las salas más concurridas del museo.

Monet, en su última etapa, no paró de pintar sus famosos jardines de Giverny | Miguel Hermoso Cuesta - Monet

Pintura norteamericana. Retratos y paisajes con un magistral dominio de la luz y el color hilvanan la mejor colección de pintura estadounidense del siglo XIX que puede apreciarse en España.

Pintura expresionista. Una de las secciones más interesantes es la configurada por las obras de gran calidad pertenecientes al Expresionismo Alemán. Autores como Ernst Ludwig Kirchner, Emil Nolde, Max Beckmann… También artistas atípicos como Wassily Kandinsky, Lyonel Feininger y Egon Schiele. Los tres cuentan con un variado repertorio.

El fauvismo. Esta pequeña muestra resulta interesante por cubrir lagunas del panorama artístico nacional Destaca Henri Matisse, apenas con un ejemplo, y un cotizado paisaje londinense de la mejor etapa de André Derain: El puente de Waterloo.

Pintura fauvista | La Cassette Bleue / ISTOCK