'Las meninas' en tu salón: ruta virtual por El Prado

Estudia, investiga e incluso haz una visita virtual a nuestra gran pinacoteca. Un baño de arte desde el sofá

Noelia Ferreiro
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Foto: SeanPavonePhoto / ISTOCK

Pasear por sus salas en soledad, escudriñar cada una de sus obras, conocer el trasfondo histórico de cada tendencia pictórica. Y todo ello, claro, sin salir de casa, desde el propio sofá. En tiempos de reclusión, qué mejor manera que darse un baño de arte con el museo situado en la cima de la cultura española.

El Prado se cuela a menudo entre los primeros puestos del ranking de las mejores pinacotecas del mundo. Nada extraña si tenemos en cuenta que esta institución bicentenaria contiene más de 1.300 privilegiadas piezas, algunas de las cuales figuran entre las más valoradas del arte universal. Un hecho por el que ha llegado a ser definido, sobre todo antes de la ampliación acometida en 2007 por Rafael Moneo, como «la mayor concentración de obras maestras por metro cuadrado».

Más que un edificio, el Prado es todo un campus del arte, compuesto por diversos inmuebles repartidos por el centro de Madrid. El edificio principal, diseñado por el arquitecto Juan de Villanueva, fue inaugurado en 1819 y lleva ya casi dos siglos conservando y dando a conocer al gran público obras de arte de reconocido valor universal vinculadas estrechamente a la historia de nuestro país. Entre los artistas más destacados de su colección se encuentran: el Bosco, Durero, Rafael, Tiziano, el Greco, Rubens, Velázquez, Rembrandt y Goya. | VIAJAR

Tecnología al alcance

No siempre se encuentra el momento de visitarlo, incluso entre los ciudadanos de Madrid que lo tienen cerca. Por eso ahora es el momento de conocerlo bien desde el calor del hogar. Sólo hay que echar mano de la tecnología que tenemos a nuestro alcance: tours 360º, vídeos explicativos, herramientas inmersivas...  El Museo del Prado no sólo ofrece visitas virtuales en su websino que también en Instagram ofrece vídeos en los que comenta su propia colección.

Cosas curiosas

Una colección que, como la de otros grandes museos europeos, debe su origen a la afición coleccionista de la que han hecho gala las dinastías gobernantes a lo largo de los siglos. Se puede decir, por tanto, que refleja los gustos personales de los reyes españoles. Gracias a su interés, el conjunto de obras que fueron el germen de la gran pinacoteca comenzó a tomar forma en el siglo XVI bajo los auspicios del emperador Carlos V. Y después fue enriquecido por todos los monarcas que le sucedieron, tanto Austrias como Borbones. A ellos se deben las más emblemáticas joyas que pueden contemplarse.

nick1803 / ISTOCK

Leer, ahora que hay tiempo, sobre la historia del Museo del Prado es descubrir que abrió sus puertas al público el 19 de noviembre de 1819 por orden del rey Fernando VII, impulsado a su vez por su esposa Isabel de Braganza. También que en un principio fue llamado Real Museo de Pinturas y Esculturas, y después Museo Nacional de Pintura y Escultura. Y que el edificio elegido como sede había sido diseñado en 1785 por el prestigioso arquitecto Juan de Villanueva, autor también del vecino Real Jardín Botánico y, en parte, de la Plaza Mayor madrileña, que reconstruyó después del incendio de 1790.

A tu ritmo

Desde casa puedes marcar tu propio ritmo en conocer nuestra gran pinacoteca en lo que una visita (real) podría llevar un día entero. Porque si bien el Prado no es un museo enciclopédico al estilo del Louvre, el Hermitage o el Metropolitan (que albergan obras de prácticamente todas las épocas y escuelas), sí puede afirmarse que se trata del centro de arte más importante del mundo en pintura europea, singularmente rica en los maestros de los siglos XVI al XIX.

Museo del Prado

Y también puede preciarse de contener las colecciones más extensas de los pintores más relevantes, a veces con más de un centenar de obras de cada uno de ellos. Velázquez, Goya, El Greco, el Bosco, Tiziano se cuentan entre los favoritos.