El museo más dulce del mundo

Entre piruletas, unicornios y tonos rosa pastel, The Sweet Art Museum, se ha convertido en uno de los lugares más visitados en Lisboa este verano. 

Estela Pérez
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Foto: The Sweet Art Museum

La búsqueda de la felicidad es la eterna quimera humana. Abstracta o concreta, este estado de plenitud puede esconderse en cualquier rincón del mundo como, por ejemplo, en Lisboa. En la capital lusa se ha materializado una idea propia de la felicidad bajo un lema inequívoco: #SayYesToHappiness. Con esta frase irrebatible, se presenta The Sweet Art Museum, una exposición pop-up donde lo ‘cuqui’ prevalece por encima de cualquier otra cosa. Este espacio, donde se magnifica lo naïf, ya ha despertado esa ilusión pura y chispeante de la infancia a más de 20.000 personas, entre niños y adultos que -al menos en su interior- se niegan a dejar de serlo. 

La exposición ha ampliado su fecha de apertura hasta el 16 de septiembre en Lisboa, y se han  anunciado próximas exhibiciones en España, Reino Unido y Brasil. 

The Sweet Art Museum

Sweet Dreams are made of this

¿Qué niño no se ha recreado imaginando un mundo a base de golosinas, colores y seres fantásticos? The Sweet Art Museum se propone hacer realidad los sueños más dulces de la infancia. Esta exposición temporal tiene mucho que ver con la Fábrica de Chocolate que dirigía el lunático Willy Wonka aunque, en este caso, sin Umpa Lummpas y con mucho más rosa pastel.

The Sweet Art Museum

La ubicación de la pop-up ya vaticina que el visitante se adentra en el paraíso de los golosos. La Rua José Domingos Barreiros ha sido rebautizada -temporalmente- como Rua do Açucar, tal como indica el cartel rosado instalado en la pared. Nada más entrar en la exposición, se presentan como acompañantes durante todo el recorrido un delicioso olor a dulces y un hilo musical plagado de temas de pop actual. El interior se divide en ocho salas en los que la realidad virtual se complementa con un logrado atrezzo. The Sweet Art Museum acoge esculturas de unicornios, helados, donuts, ositos de gominola… Todo de dimensiones gigantescas. Además, disponen de enormes máquinas de chicles, un tiovivo de chupa chups o un columpio-nube. La atracción estrella es un dulce baño en una piscina de ‘marshmallows’

Además, desde la organización de la exposición, lejos de prohibir la toma de fotografías, invitan a sus visitantes a que saquen sus cámaras y hagan cuantas más mejor para compartirlas en redes sociales. De este modo, pretenden ser un escaparate para demostrar que el mundo puede ser un lugar mucho más dulce. 

The Sweet Art Museum

El horario de visitas es de miércoles a viernes de 11 a 21 horas, y fines de semana y festivos de 10 a 20 horas. El precio de la entrada general es de 20€ y se puede adquirir en su web.