El manantial de Cantabria que obedece a los deseos de un hada: “Un misterio que se repite desde tiempos ancestrales”
El agua aparece y desaparece a su antojo, aunque hay explicación científica siempre ha sido mejor creer en las hadas.

En las profundidades de la naturaleza cantábrica se esconde un lugar en el que sentirás que estás dentro de un cuento; tanto por su paisaje como por las leyendas que lo rodean. Al pie de una formación caliza, brota un manantial (y origen de un río) envuelto en un entorno místico. Cuenta la leyenda que aquí viven hadas que juegan con el agua a su antojo, y que son las que controlan la particularidad del caudal del río.

Hablamos de la Fuentona de Ruente, catalogada como Punto de Interés Geológico y ubicada en el Parque Natural de Saja-Besaya. Es el parque con mayor extensión de Cantabria y su estampa natural no deja indiferente a nadie. El agua que brota de este enclave se desliza entre sauces, chopos y fresnos hasta el pueblo, y continúa su camino fluyendo por los nueve arcos del puente medieval hasta encontrarse con el río Saja.
Agua que aparece y desaparece
La particularidad que llama la atención de este manantial es que su caudal varía de forma imprevista. Pueden ser horas o minutos, pero en ocasiones se queda completamente seco. Lo fascinante es que, cuando el agua regresa, lo hace con el mismo caudal que tenía antes. Científicamente, tiene una explicación: esta incidencia se relaciona con las incidencias meteorológicas o con bolsas de aire que interrumpen el flujo. Aunque exista una aclaración perfectamente lógica, parte de su encanto es que desde tiempos inmemorables una leyenda recorre las calles del pueblo: la presencia de unas hadas responsables de este fenómeno.

La leyenda de la Anjana
En la mitología cántabra, las Anjanas son figuras tradicionales profundamente arraigadas en el norte de España. Representan el bien y contrastan con otras criaturas como los ojáncanos, seres malignos de la misma mitología. Las Anjanas suelen habitar fuentes, bosques y cuevas, y están vinculadas a la naturaleza y la protección de los más débiles.
A partir de la curiosa "fuente intermitente" han surgido infinidad de leyendas, algunas incluso recogidas por escritores; pero la más consolidada es la leyenda de la anjana. Esta criatura mística es un hada buena de la mitología cántabra, protege a los enamorados, a la gente honrada y a aquellos que se pierden en el bosque. Se dice que este pequeño ser fantástico vive en el interior de la gruta y causa la irregularidad de las aguas.
Descubre el pueblo de Ruente
Este pueblo, que acoge la famosa fuente, está habitado por poco más de 300 habitantes, y aunque las leyendas pueden acaparar la atención de los viajeros, Ruente también tiene cosas interesantes para ver. A medida que andes por sus calles te darás cuenta de que la esencia de la arquitectura tradicional de montaña sigue viva aquí; un claro ejemplo es la casona barroca de la Nogalera.
Entre sus encantos destaca el Palacio de Mier, declarado Bien de Interés Cultural, este complejo de capilla y vivienda destaca por mezclar formas neoclásicas con la tradición popular; data de finales del siglo XIX. Otra parada imprescindible es la Iglesia de la Magdalena, un ejemplo perfecto de la arquitectura local. Fue levantada en el XVIII sobre el solar que debió ocupar el monasterio medieval y se reformó en los primeros años del XX.
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