Mallorca con mucho arte

Numerosos artistas internacionales han sido seducidos por las musas de Mallorca. A lo largo de los años, la intensa vida cultural de la isla ha creado una amplia red de museos, galerías y centros culturales. Más allá de su clima, sus paisajes y su hedonismo mediterráneo, Mallorca ofrece un mapa pletórico de lugares de interés para los amantes del arte.

Pablo Fernández

Robert Graves murió dos veces. El 22 de julio de 1916, cuando el autor de Yo Claudio contaba 21 años, su familia recibió una carta del teniente coronel Crawshay en la que informaba de la muerte del joven soldado en la batalla del Somme, una de las más sangrientas de la Primera Guerra Mundial. El obituario fue publicado en The Times. Efectivamente, Graves había sido herido, pero su muerte aún tardaría décadas en llegar. Al regresar convaleciente a Londres acudió a la redacción del diario londinense para solicitar una rectificación. The Times afirmó que no había problema alguno... pero que los gastos debían correr de su cuenta. Graves pagó y abandonó oficialmente la morada de los muertos. Confirmada esta segunda oportunidad, el especialista en el mundo clásico se instaló en la localidad mallorquina de Deìa. Allí enterraron sus restos cuando falleció, esta vez sí, en 1985. Durante casi sesenta añosMallorca fue su musa, el idílico paraje en el creó sus obras más populares.

Algo debe haber en la isla balear para que tantos artistas hayan buscado refugio en ella. Durante años, el sedimento creativo de estos ilustres vecinos mallorquines ha levantado una tupida red de galerías, museos e iniciativas culturales que proliferan por la ínsula. En 1954, por ejemplo, el pintor catalán Joan Miró se instaló en Mallorca. Dos años más tarde comenzó a trabajar en un flamante estudio diseñado por Josep Luis Sert. Este estudio, tal y como quedó tras la muerte de Miró, puede ser visitado hoy día como parte del Museo Miró.

El número 539 de la Strand Magazine, publicada en noviembre de 1935, contenía un relato de Agatha Christie titulado Problem at Pollensa. La trama, protagonizada por el detective Parker Pyne, transcurre en la localidad mallorquina a la que alude el título. "Atravesaron las estrechas calles de Pollença -escribe Christie-, siguiendo la curvada línea de la costa y llegaron al Hotel Pino d''Oro -un pequeño alojamiento situado a pie de mar que, gracias a la fina neblina matutina de la mañana, ofrecía una panorámica similar a la exquisita vaguedad de un grabado japonés-". En los alrededores de esta localidad se refugiaron hace dos décadas Yannick y Ben Jakober, una pareja de artistas que han demostrado su amor por la isla con la creación de la fundación que lleva su nombre. Envuelto en un velo de fantasía, este vergel artístico ocupa varios edificios singulares en una zona boscosa cercana al mar. El arquitecto egipcio Hassan Fathy es el responsable de Sa Bassa Blanca, una construcción de influencia árabe que alberga las exposiciones temporales. Además de una sorprendente colección de166 retratos infantiles -realizados entre los siglos XVI y XIX-, la fundación cuenta con un espacio dedicado al arte contemporáneo que responde al nombre de SoKraTES. En esta sala bajo tierra reina el asombro: el esqueleto de un rinoceronte del pleistoceno posa frente a una cortina de Swarovski empleada en los Oscar de Hollywood, un perro petrificado de Pompeya comparte protagonismo con máscaras protectoras nepalíes...

Catedrales religiosas y artísticas

Desde la prehistoria, el arte ha sido empleado para exaltar el espíritu. La historia del cristianismo, por poner un ejemplo, sería inconcebible sin movimientos artísticos como el románico y el gótico. Escultores barrocos como Juan de Juni materializaron el mensaje de Cristo en abundantes retablos. No obstante, pocos artistas han tenido la oportunidad de realizar estas obras en nuestros días. Miquel Barceló, oriundo de Mallorca, es uno de esos afortunados. La catedral gótica de Palma de Mallorca, construida entre los siglos XIII y XVI, cuenta con una capilla, llamada Del Santísimo, realizada por Barceló entre 2001 y 2006. El rompedor retablo, que toma como tema el milagro de los panes y los peces, fuecreado a base de golpes sobre las piezas cerámicas del taller de Vincenzo Santoriello. La figura del Cristo ha tenido como modelo al propio artista y sobre su imagen se levantan unas lúgubres vidrieras tintadas de negro.

En el siglo XXI, el respeto y recogimiento al que llamaban las iglesias se ha trasladado a los museos, nuevos templos del mercado del arte. Las numerosas galerías de Palma sirven como santuarios que ofrecen cobijo al peregrino en su camino hasta el Museo de Arte Contemporáneo de Palma Es Baluard, la verdadera catedral artística de la isla. Ubicado en el baluarte de Sant Pere, perteneciente al antiguo recinto amurallado renacentista, este centro muestra un intenso diálogo entre los movimientos artísticos baleares y su contexto internacional. La colección está formada por autores tan dispares como Anglada-Camarasa, Picasso, Marina Abramovic y Rebecca Horn.

El mapa de Mallorca tiene muchas lecturas. Hay quien lo interpreta en busca de calas, parques naturales y campos de golf. Sin embargo, cada vez son más los visitantes ansiosos de disfrutar del arte entre los rayos del sol. No es complicado, tan solo hay que prestar atención al canto de las musas que antes sedujeron a Graves, Miró y Christie.

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