Las Sidrerías Excelentes se unen para brindar lo mejor de Asturias

En el mes de enero comienzan las espichas de sidra en Asturias, el momento de catar la nueva cosecha de sidra antes de embotellarla. En Asturias, el sello Sidrerías Excelentes, otorgado a las sidrerías ambientadas en la cultura tradicional y expertas en el escanciado de esta bebida, garantiza al visitante la mejor elección.

Regina Buitrago

Una espicha es una reunión festiva asturiana en la que se bebe sidra. Consiste, o consistía más bien, en juntarse varias personas en un llagar para abrir o espichar un tonel de sidra, una pipa, como se suele llamar a esos grandes toneles de unos 500 litros, donde el zumo de manzana evoluciona durante dos o tres meses. El momento propio de las espichas es ahora, en enero, o a comienzos de febrero para los que no trasiegan la sidra y solo la tienen tres meses en barrica. Es el momento de catar la nueva sidra antes de embotellarla. Es también el momento de corregir algún defecto que pueda subsanarse antes del embotellado.

La sidra, producto típicamente asturiano con DOP (Denominación de Origen Protegido) es mimada en el Principado de Asturias hasta la excelencia: 227 sidrerías-restaurante y 42 sidrerías-bar ofrecen el mejor tratamiento para el néctar de la manzana. Las sidrerías, independientemente del grupo en que estén clasificadas, tienen que contar con los materiales y el personal necesario para la conservación y escanciado de la sidra natural, según la costumbre asturiana. También los diseños de los locales deben estar en consonancia con la etnografía de la región, y todas las sidrerías tienen que exhibir una placa en la que figure el distintivo de su calificación.

La sidra encuentra su mejor sitio en los selectos establecimientos en los que se la trata como la compañera perfecta de mesa que es. Una máxima que se cumple en la capital del Principado, en la Sidrería Juan Carlos (Los Avellanos, 2), campeón de los escanciadores de Asturias que sabe acompañar a unos pescados y mariscos excelentes de la mejor sidra de la temporada. Cerca de Oviedo, en Tiñana, el llagar Fonciello (www.sidrafonciello.com) selecciona con primor los distintos tipos de manzana para la elaboración de su sidra: regona, coloradota... y organiza divertidas espichas (fiestas con sidra y productos de la tierra).

En Langreo, corazón de las Cuencas Mineras y del Valle del Nalón, la sidrería La Pomar (www.lapomar.com) mantiene una continuada calidad en sus cocidos tradicionales y los mariscos de su vivero. Ya en la costa, en Gijón, y dentro de las sidrerías excelentes, en Casa Ataúlfo (Cabrales, 29) dominan los productos del mar, siempre con la sidra bien escanciada. Desde 1890, en Avilés, la veterana Casa Lin (Avda. de los Telares, 6) ofrece un auténtico ambiente de sidrería donde hay que probar sus famosos mejillones y sus fresquísimos pescados.

Pero la zona de Asturias de mayor importancia en la cosecha de manzana y elaboración de sidra es la Comarca de la Sidra. Villaviciosa, capital sidrera, también posee una buena cantidad de lagares y estupendas sidrerías para la degustación de unos refrescantes culines (pequeños tragos) de sidra acompañados del típico picoteo de las espichas asturianas. En el Llagar Cortina (www.sidracortina.com) se ofrecen visitas al público con espicha de muestra, o almuerzos en su sidrería donde se puede comprobar el excelente maridaje de la sidra con las mejores carnes asturianas, mariscos y pescados del Cantábrico y los postres típicos, como los deliciosos frixuelos rellenos.

En la zona occidental, en Tapia de Casariego, la sorpresa está en la peculiar sidrería La Terraza (Amor de Dios, 2), centenario establecimiento que acoge, año tras año, en su patio habitado por una longeva higuera a todos los amantes de la buena sidra y de su afamado bonito al horno. Por último, en la comarca del Oriente y en la que fuera capital del Reino, Cangas de Onís, el restaurante sidrería Los Arcos (www.arceahoteles.com), la única con la marca de calidad Mesas de Asturias, sorprende con sus guisos y carnes roxas de los Picos de Europa, quesos artesanales y también con sus postres, como el venerado pastel de chocolate, hecho al momento.