La ruta de las leyendas de Escocia

El Norte de Escocia cuenta con una de las rutas en coche más bellas de Europa, la Wester Ross, que cubre casi la totalidad del noroeste del país y recorre lugares y paisajes espectaculares. Parte de Inverness, pasa por el pequeño pueblo pesquero de Ullapooll y baja de nuevo por la costa oeste con la continua presencia de la Isla Sky de fondo. El castillo de Eilean Donan forma parte de esta ruta, que también se adentra en el mundo de los castillos y sus leyendas.

Blanca L. Jerez
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Foto: GETTY

Escocia es un país diverso y extraordinario, con una rica y fascinante historia. Consta de casi 800 islas, de las que tan sólo 300 están habitadas, y contiene algunos de los paisajes de mayor belleza del planeta. Escocia está bañada por el Océano Atlántico, el Mar del Norte y el Mar de Irlanda, y delimita al sur con Inglaterra. Su reducida dimensión (78.772 km²), algo menor que Andalucía, facilita que en una corta escapada se pueda visitar gran parte de su territorio. Más allá de su capital, Edimburgo, se descubren inmensas praderas, lagos y montañas mientras el viajero se adentra en la historia de los clanes, en las ricas tradiciones gastronómicas y en las leyendas que esconden sus castillos. Porque uno de los principales reclamos de Escocia es su historia llena de leyendas, de castillos encantados y de grandes héroes. Los escoceses lo explotan en cada castillo y museo que se visita. La información sobre clanes, batallas y leyendas que se aporta en las visitas guiadas permite comprender mejor la magia de este país. Una de las leyendas más escuchadas es la del héroe nacional William Wallace (1270-1305), que acabó con un ejército inglés formado por más de diez mil hombres y más tarde fue traicionado y ejecutado de una forma brutal, arrastrado, emasculado, descuartizado y eviscerado en vida. Hoy se puede admirar en Stirling una magnífica torre en su honor de setenta metros de alto y de estilo gótico.

Las bellas Highlands. No hay que tener miedo a conducir por Escocia al modo británico, es decir, por la izquierda. Los escoceses son tremendamente educados al volante. Al entrar en las Highlands en temporada alta, durante los meses de verano, puede verse algo sobrepasado por la afluencia de coches en sus estrechas carreteras, como la A-82, que recorre el litoral Oeste del lago Ness. No obstante, los frondosos bosques de robles harán que cualquier trayecto merezca la pena. Si viaja en temporada baja, aventúrese por carreteras secundarias, como la B-852, que discurre a lo largo de la costa Este del lago Ness. Es una carretera más complicada, ya que generalmente solo cuenta con un carril para ambos sentidos y varios apeaderos para ir dejando paso a los coches que circulan en sentido contrario. Si es capaz de lidiar con esto, disfrutará de unos paisajes más densos y oscuros. Las autoridades son conscientes de la belleza de sus caminos, por eso encontrará múltiples miradores diminutos cada uno o dos kilómetros señalizados con la P de parking donde hacer paradas y tomar fotografías. Inverness es un buen punto de partida para realizar rutas por Escocia. Está bien conectada por la carreta A-9 con Edimburgo, por la A-96 con Aberdeen y por la A-82 con Glasgow. Y cuenta con el Inverness Airport, que tiene vuelos regulares a las grandes urbes. Situada en el extremo Norte del lago Ness, permite visitar este lago, el más caudaloso del país. El famoso monstruo, Nessy, atrae a cuatro millones de turistas cada año, pero existen otros muchos lagos en Escocia que le ganan en belleza y tranquilidad.

A poco más de hora y media de trayecto en coche se encuentra el castillo de Eilean Donan, que semeja, al acercarse, un decorado cinematográfico. De hecho, aquí se rodó buena parte de la película Los Inmortales, estrenada en 1986 y protagonizada por Christopher Lambert y Sean Connery. Construido en la confluencia de tres rías, sobre un macizo de piedra, y gracias a las historias que esconde tras sus muros, se trata de uno de los castillos más famosos de Escocia. Derruido en varias ocasiones por los ejércitos jacobitas hasta el siglo XVIII, hoy está reconstruido gracias a la labor del coronel John MacRae-Gilstrap, del clan Macrae, quién compró la isla para en 1911 comenzar la restauración del castillo.

A lo largo de esta ruta se descubren muchos otros castillos, pero antes conviene dejarse caer por Plockton, a 50 minutos de Eilean Donnan. Este minúsculo pueblo consta de tan sólo una gran calle que bordea el lago Carron en su parte sur. En este bello enclave podrá descansar en el restaurante Plockton Shores, situado en las orillas del lago. Reponer fuerzas con una gran ración de tarta casera de zanahoria con chocolate caliente mientras se observa el lago desde sus grandes ventanales es de lo más reconfortante. Desde aquí en dirección a Fort William, por la A-87, se llega al castillo de Inverlochy, donde se puede hacer noche, ya que está reconvertido en hotel y cuenta con 17 habitaciones decoradas al estilo rococó. El paisaje de Fort William está dominado por la presencia del macizo con la montaña más alta de Reino Unido, Ben Navis, de 1.344 metros de altura.

El fantasma español. De camino al castillo de Glamis se pasa por los lagos Cluanie, Garry y Lochy, y se bordea el Parque Nacional de Cairngorms. Este parque es el hábitat natural de especies como las águilas pescadoras, las martas, los gatos monteses o las ardillas rojas. Solamente se puede recorrer a pie y es destino de los alpinistas más expertos debido a su microclima ártico y sus montañas, las más altas de Escocia después del citado Ben Navis.

El castillo de Glamis parece sacado de un cuento de Disney. Tras sus muros esconde muchas leyendas de espíritus y fantasmas. La más popular es la de la dama de Glamis, quemada en la hoguera acusada de brujería. Su fantasma vaga por el castillo aterrorizando a todo aquel que se cruce en su camino. Glamis es uno de los castillos preferidos por la realeza británica. La Reina Madre y Jorge VI pasaron aquí su luna de miel en el año 1923, y más tarde se convirtió en su lugar habitual de veraneo.

A 42 kilómetros al suroeste se encuentra uno de los castillos con más historia de Escocia, el de Scone. De estilo gótico, alberga una magnífica colección de objetos preciosos como jarrones chinos, relojes, retratos, joyas y una réplica de la piedra del destino o piedra de Scone, famosa por ser lugar de coronación de los reyes escoceses durante la Edad Media.

La ruta de leyendas continúa por el castillo de Stirling. Construido sobre una colina, está habitado con un fantasma español. La leyenda cuenta que este conde español fue envenenado y enterrado en los jardines del castillo. Su espíritu merodea por pasillos y habitaciones, y en una ocasión se pudo fotografiar su reflejo en las baldosas del suelo. Esta fotografía se puede adquirir en la tienda de recuerdos. Más interesante resultará la visita a este castillo a partir de esta primavera verano, cuando finalizará The Palace Project, un proyecto que persigue la restauración de seis aposentos reales para darles la apariencia que tuvieron en el siglo XVI. Está prevista la presencia de actores representando los papeles de los habitantes del castillo de esa época.

Vacaciones con espíritu verde
Si por turismo verde se entiende pasar unas vacaciones en pleno contacto con la naturaleza y dejando la menor huella posible en esta, Escocia ofrece muchísimas posibilidades. El Plan de Empresas Turísticas Ecológicas de VisitScotland ofrece una red de alojamientos y atracciones turísticas que se extiende por todo el territorio. Cada uno de ellos recibe una valoración de bronce, plata u oro dependiendo de su eficiencia energética. Los alojamientos, Bed and Breakfast, granjas, hostales, hoteles e incluso castillos respetan el medio ambiente gestionando sus propios recursos. Son destacables los Bed and Breakfast, en los que ta hacen sentir como en casa. En su mayoría se trata de pequeñas casas unifamiliares regentadas por los dueños de las mismas. Si elige los de cuatro y cinco estrellas, no echará en falta ninguna comodidad, además de disfrutar de la exclusividad que ofrecen este tipo de alojamientos, que en su mayoría cuentan con entre dos y cuatro habitaciones. Eligiendo alojamientos y turoperadores "verdes" se contribuye a que Escocia sea el paraíso natural que es muchos años más. Toda la información de las más de 700 empresas que forman parte de esta iniciativa se encuentra en www.green-business.co.uk