Juegos florales, los campos más bonitos de España

En mayo el campo revienta de color, fragancia y sensaciones. Viajamos por algunos de los campos de flores más bonitos de España, donde, de extremo a extremo, la península se cuaja con preciosos paisajes floridos. Seguro que no hay mejor plan que un juego de flores.

Irene González
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Foto: amoklv / ISTOCK

Desde árboles frutales hasta plantas silvestres, pasando por lavandas, camelias, melocotoneros, piornos, ciruelos y manzanos brindan este maravilloso espectáculo. Como por arte de magia, la primavera transforma el entorno en color, olor y sentido. Un recorrido por los campos de flores más bonitos de España, es la excusa perfecta para disfrutar del medioambiente, todo un regalo de la naturaleza, en el mes de mayo. Dependiendo de la variedad vegetal, de la zona y de cómo se presente el clima cada año, este regalo de la naturaleza suele extenderse hasta finales de julio. Uno de los grandes espectáculos sensoriales de la naturaleza, se encuentran a menos de una hora de Madrid. En Brihuega, Guadalajara, cientos de hectáreas se tiñen de morado y el ambiente, de un intenso olor a lavanda.

El paisaje no puede ser más embriagador y convierte a Brihuega en el auténtico jardín de La Alcarria. La costa oeste de Galicia es impresionante en el cultivo de camelias. Símbolo de poder y riqueza, la camelia decoró los enormes jardines de las principales casas reales de toda Europa, pero también los campos y pazos de Galicia, donde se ha convertido en la flor gallega por excelencia. Hay tantas variedades como se pueda imaginar, y su riqueza visual la han convertido en verdaderos jardines botánicos al aire libre. En Cieza, millones de melocotoneros florecen en sus campos, pintando de rosa el paisaje de la Vega Alta del Segura. No hay mejor ocasión para descubrir este desconocido rincón de Murcia, rico también en restos arqueológicos, cuevas prehistóricas y herencias moriscas.

Y qué decir del espectáculo de los piornos, que en mayo inundan de amarillo la espectacular Sierra de Gredos, y tapiza más de 65.000 hectáreas. Con algo más de 1.000 habitantes, la riojana Nalda, en pleno Iregua, celebra su Día del Ciruelo en flor, cuando todo el valle florece.

Al igual que la Comarca de la Sidra, que viste esta zona asturiana de blanco y rosa, con los pétalos de la flor del manzano. Colores y fragancias recorren las tierras sidreras que forman los municipios de Nava, Bimenes, Cabranes, Colunga, Sariego y Villaviciosa. Para festejar el espectáculo, la Comarca de la Sidra ofrece un completo programa de actividades que marca el inicio del proceso de la elaboración de esta bebida, y que incluye preciosos paseos. Sin duda, es el mejor plan para el fascinante mayo.