Huesca en familia con las rutas de Diana y Jonás

La comarca de laHoya de Huesca cuenta con dos anfitriones de lujo, Diana y Jonás. Estos dos personajes creados por la Oficina de Turismo de la región enseñan a pequeños y mayores a través de sus rutas los escondrijos más variopintos de la comarca de la Hoya de Huesca a través de la guía "Las aventuras de Diana y Jonás en la Hoya de Huesca".

Una de esas rutas es la llamada "El árbol que nos habla al oído" una visita de tres horas de duración que comienza en Nisano y acaba en Chibulco. En los 70 kilómetros que recorre, los niños pueden disfrutar de la espectacular carrasca de Nisano (de casi 12 metros de altura y 20 metros de diámetro en su copa), del enebro de Chibluco (de 11 metros de diámetro en la copa), de unas vistas espectaculares de la Sierra de Guara y del entorno de Piracés, estepa en la que se han contabilizado 1.000 especies diferentes de flora y más de 5.000 de fauna invertebrada.

"La última leyenda" es la primera de las rutas que ofrece la guía. Tiene una duración aproximada de dos horas y sale de Quicena para llegar a Huesca. Con un recorrido de unos 30 kilómetros, los pequeños de la casa podrán disfrutar de historias y leyendas de Huesca como las del castillo de Montearagón, el Salto del Roldán, Loporzano, Santa Eulalia la Mayor, Chibulco y el Museo Provincial de Huesca.

"En busca de la marca perdida" es una tercera ruta en la que el arte románico de los siglos XI a XIII es el principal protagonista. Con una duración de dos horas y una longitud de 35 kilómetros los principales lugares por los que pasa son Agüero, Loarre y Bolea donde los niños aprenderán qué es un capitel, un arco de medio punto y las diferentes marcas de los canteros.

La cuarta de las rutas que propone la guía "Las aventuras de Diana y Jonás en la Hoya de Huesca" se denomina "Tras las huellas de la casa encantada" a través de ellos los niños conocerán cómo vivían nuestros tatarabuelos, cómo eran sus casas y en qué trabajaban. Tiene una duración de unas tres horas y comienza en Almudévar (famosa por la leyenda de Pedro Saputo) y finaliza en Triste tras recorrer unos 70 kilómetros. Durante el camino, los visitantes encontrarán el Pozo Chelo (un pozo de hielo del siglo XVII), casas cueva en Alcalá de Gurrea o los mallos de Riglos.

"El país de los mallos ocultos" llevará a los visitantes desde Apiés hasta Fuensanta durante una hora y medio por un recorrido de 50 kilómetros por el Salto del Roldán y los mallos de Vadiello. Aunque los mallos más famosos son los de los Riglos, esta ruta discurre por los mallos de la Sierra de Guara y así aprovechar para avistar las numerosas aves que habitan en ella. Algunos de los mallos que se pueden ver son los de Ligüerri, el Puro y la Mitra o el Huevo de San Cosme.

La última de las rutas de Diana y Jonás es la de "Descubriendo el misterio del Templo" en la que se descubre las pinturas góticas de los muros de las pequeñas iglesias de la Hoya. A lo largo de 40 kilómetros y una hora y media se pueden visitar templos como el de San Pedro el Viejo en Huesca, San miguel de Barluenga, Nuestra Señora de los Ángeles en Arbaniés, Santa María del Monte en Liesa y San Miguel de Foces en Ibieca.

Tras el viaje, los niños tienen la posibilidad de contar su experiencia o colgar sus dibujos en el blog de Diana y Jonás (www.lasaventurasdedianayjonas.wordpress.com), o interactuar a través de Twitter y Facebook.

"Las aventuras de Diana y Jonás en la Hoya de Huesca" es una guía gratuita que se puede recoger en oficinas de turismo y puntos habituales de información turística de la zona, para hacer las rutas propuestas de manera independiente. También se puede descargar en formato pdf en www.lasaventurasdedianayjonas.wordpress.com.