Hoteles para amantes de la bici

Sí con mi bici. Este bien podría ser el grito de guerra de numerosos viajeros, amantes del deporte sobre las dos ruedas. Para ciclistas experimentados, y no tanto, existe un buen número de alojamientos, con sello de calidad "bike friendly", en los que tan importante como atender bien a los huéspedes es cuidar de su medio favorito de transporte.

Silvia Roba

Han cambiado los tiempos, y muchos son los que buscan hoteles con encanto para disfrutar en pareja, pero sin olvidarse de otra compañera inseparable: la bicicleta. Cada vez más aficionados al deporte de las dos ruedas viajan con la sana intención de realizar alguna ruta por los alrededores del alojamiento elegido. Con el fuego de la chimenea encendido, Ruth y Raúl reciben a sus huéspedes en El Caserío de Fatás (www.elcaseriodefatas.com), donde son bienvenidos los jinetes y sus monturas. Hay que desplazarse hasta Navasa, a diez kilómetros de Jaca (Huesca), para encontrar esta acogedora casita rural, a los pies de la Peña Oroel. La piedra y la madera son protagonistas en las habitaciones, con pequeños detalles -mariposas pintadas en las paredes, azulejos, mobiliario antiguo...-, de esos que hacen sentir calor de hogar. El restaurante de la casa invita a descubrir los sabores de la montaña, y tiene jardín, huerto ecológico... y un espacio para que los clientes pongan a punto su medio favorito de transporte. Por tener, tiene de todo: desde taller de herramientas hasta zona de lavado y guardabicis con candado. Además, el caserío ofrece servicio de alquiler de GPS y la posibilidad de contratar guías experimentados. A la vuelta de la excursión espera el jacuzzi para recuperar fuerzas.

Viajar con la bicicleta no es un problema. Esta es la frase que más repiten desde recepción cuando alguien llama para reservar habitación en el Hotel Sabocos (hotelsabocos.es), en Panticosa, también en Huesca, en el corazón mismo de los Pirineos. Sirgas de freno y cambio, cámaras de repuesto, kit antipinchazos... Cualquier cosa que necesiten los huéspedes, aquí podrán conseguirla. También planos, perfectamente detallados, con el número de kilómetros que hay que realizar y el grado de dificultad, sobre todas y cada una de las rutas que brindan los alrededores, especialmente para quienes se hayan desplazado en BTT. Para las horas de relax quedan el restaurante, de aires rústicos, y las habitaciones, alegres y coloridas, con balcones con vistas a un horizonte blanco o verde, según la época del año.

Pero no solo con la bici se puede ir a la montaña. También es posible acercarse con ella hasta la playa y recorrer, por ejemplo, la costa vasca. En Lekeitio abre sus puertas el Hotel Zubieta (hotelzubieta.com), al que se accede tras seguir un camino, flanqueado por cañas de bambú, que parte de un arco en piedra. El hotel encuentra acomodo en un edificio del siglo XVII, rodeado de jardines. Algunas de sus habitaciones son abuhardilladas, otras cuentan con camas con dosel, las hay con alfombras persas... Si hace buen tiempo, resulta obligado sentarse en la terraza a degustar el copioso desayuno, a base de zumo de naranja natural, dulces recién horneados, fruta fresca, huevos revueltos y mermeladas. El mejor aporte de energía posible para salir a dar una vuelta en bicicleta, en la propia o en la que aquí se puede alquilar. Mundaka, Gernika y Mutriku nos esperan, pero también rutas más complejas por el interior. Tranquilos: en Zubieta hay taller para arreglar desperfectos.

Cerca del mar está también el Barceló Pueblo Park (www.barcelo.com), a solo 200 metros de la playa de El Arenal, en Mallorca. A sus luminosas habitaciones, decoradas en tonos mediterráneos, hay que sumar una espectacular piscina, un restaurante con cocina tradicional mallorquina y unas instalaciones deportivas que hacen la vida mucho más fácil a los ciclistas. Lo primero y más importante: alquilan bicicletas para recorrer la isla. Pero, además, cuentan con un almacén-bodega para guardarlas, lavadora para ropa de uso diario, bombas de aire y compresor para ruedas, tienda especializada y mapas de rutas a disposición de los clientes, que pueden solicitar hasta un picnic (agua, fruta y sándwich) para pasar el día fuera.

Los urbanitas no deben desesperarse: para ellos también hay alojamientos bike-friendly (www.bikefriendly.es). Pionero en la materia es el Bed Bike Valencia (www.bedandbikevalencia.com), que ofrece 15 apartamentos de diferentes capacidades -pueden alojar hasta seis personas- en un edificio del siglo XVIII, en pleno corazón del barrio del Carmen. De aspecto muy juvenil, con creaciones gráficas a modo de grandes murales, los espacios comunes -hall, terraza, zona de descanso- son perfectos para planear la excursión del día. Hay un depósito para guardar las bicicletas, que están muy presentes también en la decoración del hotel. Una última opción: a solo una hora de Madrid, La Querencia de Valsaín (w www.laquerenciadevalsain.es), en Segovia, es algo más que una casa rural. Es un lugar amigo de los amantes del cicloturismo, de ahí que cuente con taller propio, almacén para las bicis y un Bike Info Corner, con mapas de posibles rutas por los alrededores. Los más madrugadores pueden solicitar un desayuno energético en horario especial, y los menos avezados cursos especiales para BTT. Un sitio ideal para subir Las Siete Revueltas o rememorar la mítica escapada de Perico Delgado que le dio la victoria final en la Vuelta Ciclista a España de 1985. ¿Alguien se atreve?