5 destinos con sabor slow

Recorremos, de la mano de los nuevos sabores de Honest, cinco de los destinos inspirados por sus  ingredientes. Y lo hacemos en clave slow, una nueva forma de viajar una más consciente y placentera. 

VIAJAR para Honest
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Foto: Pexels

Honest, además de ofrecernos una novedosa gama de tés, cafés e infusiones herbales de frutas, nos inspira para un nuevo modo de entender y vivir la vida. Es lo que ya se conoce como el #ModoHonest, que se da la mano con la filosofía slow life. Bajar el ritmo, desconectar, disfrutar del momento, apreciar la belleza de nuestro alrededor… Esas son algunas de las claves de ese estilo de vida que se ha traducido también en una nueva forma de viajar que se aleja de las prisas y en la que lo importante no es devorar el destino a marchas forzadas para no perdernos nada, sino vivir una experiencia inolvidable. ¿Y cómo se consigue? Dejándonos llevar por el ritmo y las costumbres del lugar, acercándonos a sus gentes y a sus tradiciones y fundiéndonos con la naturaleza. Con ese espíritu como bandera, proponemos cinco destinos donde se cultivan –siempre de manera respetuosa con las personas y con el planeta– algunos de los ingredientes ecológicos de la gama Honest. Y donde podemos poner en práctica el slow travel y el #ModoHonest.

Además las tres gamas de bebidas Honest tienen un práctico formato ‘on-the-go’, para que puedas llevártelas y disfrutarlas donde más te apetezca. 

Infusión, té y café de Honest. | D. R.

1. Columbia Británica (Canadá) 

El imponente escenario natural de Canadá. | mikeharbison / ISTOCK

Si hay un lugar donde sentirse diminuto ante la apabullante inmensidad de la Naturaleza, con una enorme mayúscula, ese lugar es Canadá. En esta región donde prosperan a sus anchas los arbustos de arándanos que se emplearán para la Infusión de Granada y Arándanos de Honest, el paisaje se muestra como en las postales más idílicas: inmensas cadenas de montañas, lagos, bosques, playas, cielos infinitos…

El viajero no tendrá más remedio que dejar de lado las preocupaciones y entregarse en cuerpo y alma a la contemplación de los espectaculares colores del otoño o de la magia de sus atardeceres. Incluso en sus principales ciudades, la naturaleza impone su ley. Victoria, la capital de Columbia Británica, es una joven y vibrante ciudad con un alma histórica y un bellísimo entorno natural. Desde su pintoresco puerto parten los recorridos para el avistamiento de ballenas. Vancouver, por su parte, es una ciudad de cristal y acero rodeada por océano y montañas, todo un paraíso para los que aman actividades al aire libre, la gastronomía y la cultura. ¡Adiós estrés!

2. Mersin (Turquía)

Castillo medieval Mamure en Mersin (Turquía). | hipokrat / ISTOCK

La granada, otros de los ingredientes de las infusiones Honest, crece abundante en las fecundas llanuras de la provincia turca de Mersin donde también florecen los limoneros, los naranjos y los viñedos. Alejada de los grandes centros de interés turístico del país, como son Estambul y la Capadocia, esta región bañada por el sol y las limpísimas aguas del Mediterráneo es un destino tranquilo y privilegiado, con más de cien kilómetros de encantadoras playas y calas con el telón de fondo de las montañas de Taurus. Y si entregarnos sin remordimientos al placer del dolce far niente nos sabe a poco, esta región puede presumir de conservar importantes yacimientos arqueológicos para visitar, como la ciudad antigua de Korikos.

3. Ruta del Café en Chiapas

Cultivos de café en México. | Andree_Nery / ISTOCK

En México hay 15 estados productores de Café de donde proceden los granos 100% Arábica de la gama Café Bio de Honest. Entre todos ellos, Chiapas es el principal y seguir la ruta que recorre, carretera arriba, las principales plantaciones y haciendas cafeteras es una de las experiencias más fascinantes y auténticas del turismo alternativo. La ruta, que permite una conexión total con las gentes del país y su modo de vida, nos lleva por caminos de vegetación selvática en las faldas de Volcán Tacaná.

En las fincas productoras se ofrece a los visitantes no solo todas las explicaciones y visitas para conocer el proceso de cultivo y procesamiento del café, sino también otras actividades para sumergirse en la belleza de esta tierra de mestizaje: rutas senderistas, paseos a caballo, salidas para la observación de la flora y la fauna… Y, por supuesto, no faltarán ocasiones de entregarnos a uno de los auténticos placeres de México: su deliciosa gastronomía. ¡Para disfrutar del momento!

4. Ruinas mayas en Honduras

Ruinas mayas de Copán (Honduras). | benedek / ISTOCK

En Honest se esfuerzan por encontrar los mejores ingredientes naturales, ecológicos y de calidad, seleccionados de todos los rincones del mundo. Con esta filosofía y siguiéndole la pista al mejor café, visitamos también la región hondureña de Copán que es, además de una de las principales zonas productoras, el destino cultural más importante de Honduras. Es uno de los lugares más importantes en cuanto a vestigios de la civilización Maya que se asentó en este valle y que alcanzó su máximo esplendor entre los siglos VI y VIII. Las magníficas ruinas mayas de Copán fueron declaradas Patrimonio Arqueológico de la Humanidad por la Unesco en 1980. Además de rebosar historia y cultura, esta zona también cuenta con muchos atractivos naturales como los manantiales de aguas termales: Sumérgete en ellas y entrarás en modo slow.

5. La cálida Florida

Puesta de sol en Clearwater Beach (Florida). | Susanne Neumann / ISTOCK

 En el sur de EE.UU. recolecta Honest los más sabrosos melocotones para sus Tés Bio. El sol es el emblema de esta tierra donde hay mucho para disfrutar: pueblos y ciudades, cayos y bahías. De entre todos los paraísos posibles, nos detenemos en Clearwater Beach que ha sido elegida como la mejor playa del país y una de las 10 mejores de todo el mundo. Méritos le sobran: un paseo bordeado de palmeras, un hermosos puerto, aguas cristalinas y kilómetros y kilómetros de arena blanca y finísima sembrada aquí y allá de sombrillas de colores. Y si queremos un lugar más solitario, donde vernos las caras con nosotros mismos, podemos ir a Caladesi Island State Park, una de las pocas playas vírgenes de Florida. Solo se puede llegar en barco o remando tu propio kayac, pero el esfuerzo habrá valido la pena porque la recompensa es una desconexión total.