Hacienda Zorita: Turismo Slowlife en Salamanca

¿Cuántas veces has pensado en desconectar de todo y encerrarte en un hotel en plena naturaleza? Si necesitas un poco de slowlife alejado de la ciudad, tenemos la clave: Hacienda Zorita Wine hotel & spa.

Macarena Escrivá
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Foto: Hacienda Zorita

¿Cómo te imaginas la escapada perfecta? Nosotros en contacto con la naturaleza, con tranquilidad absoluta, descanso, paseos y buena gastronomía y vinos. Para ello ponemos rumbo al paraje natural del valle del Duero. Allí, a tan solo unos kilómetros de la ciudad de Salamanca, se encuentra Hacienda Zorita.

Su vida como hotel comienza en 2011, cuando The Haciendas Co adquiere el edificio y lo convierte en establecimiento hotelero, pero su historia viene de largo. Allá por 1366, Inés de Limoges cedió el edificio a la Orden de los Dominicos y fue unos años más tarde, cuando el mismísimo Cristobal Colón lo visitó mientras recaudaba los fondos necesarios para su viaje a las Indias. Con la desamortización de Mendizábal, el edificio pasó a ser un almacén de harinas, hasta que terminó en ruinas.

Hacienda Zorita

Hoy en día, Hacienda Zorita es un remanso de paz y tranquilidad. Abrió como el primer Wine hotel de España con villas privadas con jardín y un edificio con habitaciones dobles y suites con vistas al río Tormes, en lo que fueron las antiguas celdas de los monjes dominicos. ¿Cómo suena que cada día lo único que te despierte sea el canto de los pájaros? Una maravilla, ¿verdad?

Pero a Hacienda Zorita no solo se va a descansar, también a comer bien, a beber buen vino y a entrar en contacto con el campo. Para ello, el hotel cuenta con The Organic Farm, una extensión de campos en San Pelayo de la Guareña. Desde el hotel organizan excursiones de día en las que visitarás su magnífica quesería -el queso curado y la torta de la dehesa han obtenido grandes galardones en los World Cheese Awards-, admirarás sus animales (cerdos ibéricos, ovejas churras y búfalas, entre otros) en un entorno natural 100%. La experiencia termina en sus instalaciones que, por una parte utilizan de secadero de jamones pata negra, y en la que se encuentra la única acetaia de crianza de España. Allí, con mucho mimo y cariño, elaboran un espectacular aceto balsámico a la forma en que se hace en Italia. ¿Sabías que para conseguir una botella de este preciado elixir son necesarios 12 años de crianza? Lo elaboran con uva Pedro Ximénez que va pasando por distintas barricas -de castaño, cerezo, fresno y abedul-, adquiriendo los aromas tan característicos de cada tipo de madera, dando lugar a un producto que supone un verdadero deleite para los sentidos. Puedes terminar con una cata de sus productos y vinos o reservar en la novedad de este 2018, el nuevo restaurante farm to table. Se ha consolidado como un añadido a The Organic Farm en el que disfrutar de una cocina rica y saludable: verduras a la brasa, ibéricos, quesos, carnes de cerdo ibérico o vacuno y el postre de la casa, una deliciosa tarta de queso de cabra con miel de encina. También puedes decantarte por otros planes como rutas a caballo o paseos en barco por el río Duero.

Hacienda Zorita

De vuelta al hotel, ha llegado el momento de relajarse. ¿Qué mejor que hacerlo con un tratamiento de vinoterapia u olivoterapia? En lo que fuera el molino de la finca, han creado un coqueto spa en el que regalarte un momento de reconexión entre cuerpo y alma, de la mano de sus expertos terapeutas. ¿Lo mejor? Terminar en su enorme jacuzzi en forma de barrica de vino. Saldrás de allí renovado.

Antes de la cena, el hotel guarda otra sorpresa. Con cada estancia, se celebra, de manera gratuita, una cata de vinos en su espectacular bodega de crianza de Marqués de la Concordia. Allí, entre barricas y bajo un techo que simula la quilla de un barco -en recuerdo del paso del almirante Cristobal Colón por allí-, podrás degustar y aprender más sobre el mundo del vino. Para terminar el día, reserva una cena en Zorita's kitchen, el restaurante dentro de la casa grande que acoge el movimiento slow food y utiliza productos de proximidad en sus platos.