Habitaciones con vistas y yoga

El yoga es una disciplina física y mental que ayuda a relajarse, a liberar la tensión emocional y a recuperar el equilibrio entre cuerpo y mente. Y si es con vistas, mucho mejor. Estos hoteles ofrecen a sus huéspedes cursos y sesiones de yoga como una experiencia añadida a su estancia.

Silvia Roba

Alegría, energía, vitalidad y conocimiento de uno mismo. Son los principales valores de una actividad que justo ahora, cuando comienza el año nuevo, cobra importancia para aquellos que se han propuesto cambiar de estilo de vida. Encontrar el equilibrio perfecto entre cuerpo y mente es el objetivo primordial de quienes practican yoga, una disciplina física y mental que ayuda al desarrollo de las personas. Una actividad que promulga también la comunión con la Naturaleza, como bien saben en el Son Brull Hotel Spa (www.sonbrull.com), situado en medio de una preciosa e idílica finca en Pollença, en la isla de Mallorca, que conserva un campo de olivos con más de tres siglos de antigüedad. También hay naranjos, higueras, limoneros y un huerto ecológico que nos recuerda que aquí la única filosofía que reina es la de la vida sana. Es en el jardín donde Claudia, la profesora, imparte clases de hatha yoga, que sirve para tonificar el cerebro y los músculos a través de diferentes asanas, o lo que es lo mismo, posturas corporales. El hotel también organiza sesiones de personal training e incluso actividades al aire libre para los más aventureros en la sierra de Tramuntana. ¿Para reponerse? Unas tapas (huevo de pato con sobrasada y patatas, sardinillas fritas...) en el Ubar, ubicado en una almazara del siglo XVIII.

Combinar paisaje y relax es algo por lo que apuestan también en La Calma (la-calma.es), un auténtico retiro donde resulta fácil encontrar la paz interior. Para empezar a buscarla solo hay que dirigirse hasta la localidad asturiana de Ribadesella, que es donde se encuentra esta casa rural de madera y piedra en la que Morelia, responsable del proyecto, sigue una única máxima: intentar que los clientes "recuerden y sientan" que la calma existe. Para ello cuenta con un centro wellness con una amplia carta de masajes y tratamientos, y todo un programa de talleres para aprender técnicas de meditación y sanación. Si hace buen tiempo, las sesiones de yoga se realizan en la misma playa. ¡Todo un aliciente! Y eso que este lugar tiene muchos. Por ejemplo, sus habitaciones (solo hay tres), decoradas en tonos neutros, y el jardín.

Hay que respirar a pleno pulmón para poder olvidar el estrés de la vida diaria. Aligerar el cuerpo y dejar que los pensamientos fluyan libremente. A eso ayuda comenzar la mañana con un desayuno con mermeladas caseras y tomates recién cogidos de la huerta, tal y como lo sirven en El Capricho de los Montes (www.casaruralelcapricho.com), una casa rural que abre sus puertas en Las Navillas, en los Montes de Toledo, a hora y media de Madrid y a veinte minutos del Parque Nacional de Cabañeros. Como un capricho para los sentidos. Así definen propietarios y viajeros este singular enclave, con solo cinco habitaciones, todas con techos de madera y cada una de un color.El Mirador es morado, El Balconcito azul, El Patio verde... Una apuesta total por el turismo sostenible, con una perfecta gestión energética que se traduce en placas solares para calentar el agua y una caldera de biomasa para la calefacción, además de otros pequeños pero grandes detalles. Los huéspedes siempre encontrarán aquí algo relajado que hacer, desde clases de pilates hasta cursos intensivos de yoga para obtener el máximo nivel de bienestar.

Pero para alcanzar el nirvana hay que proponérselo. Y de eso saben mucho en el Sha Wellness Clinic (www.shawellnessclinic.com), un hotel sobre la playa del Albir, en Alfàs del Pi, muy cerca de Altea, integrado en el Parque Natural de la Sierra Gelada. El suave y agradable microclima de la zona garantiza una temperatura fantástica durante todo el año, un factor esencial a la hora de alcanzar un estado de salud óptimo. Algo que aquí resulta sencillo. El resort es un verdadero oasis, con un inmenso jardín con terrazas. Al entrar al Spa es recomendable cerrar los ojos para escuchar el sonido del agua y respirar hondo para descubrir los más exquisitos aromas del mundo. Masajes ayurvédicos, envolturas en algas, exfoliaciones con rosa alpina, terapias acuáticas... Imposible resistirse a sus programas especiales, como el de antiestrés o el de rejuvenecimiento integral, que incluyen desde yoga y tai chi a clases de cocina saludable. Una propuesta que hay que completar saboreando algunos de los menús del restaurante, con platos macrobióticos y toques mediterráneos y japoneses.

La gastronomía es uno de los puntos fuertes del Abadía Retuerta Le Domaine (www.ledomaine.es), en Sardón de Duero (Valladolid), en una antigua abadía con su propia bodega. Su restaurante, El Refectorio, acaba de estrenar una estrella Michelin, gracias al buen hacer de su chef, Pablo Montero. Aquí la alta cocina marida a las mil maravillas con las clases de yoga que imparten maestros cualificados. A elegir: yoga amable, relajante, revitalizante o para posturas saludables. Yogaterapia en estado puro, una palabra que utilizan con devoción enLa Hacienda de San Rafael (www.haciendadesanrafael.com), en una inmensa finca de la campiña sevillana, en la que se imparten clases personalizadas entre los huéspedes. Sus casitas rustic chic también ayudan a que la relajación sea definitiva y total.