El restaurante de Lima que se encuentra a los pies de una antigua pirámide preinca

Disfrutar de cocina tradicional peruana en uno de los lugares históricos y culturales más importantes de la capital peruana.

Este restaurante se encuentra en una pirámide de Perú.
Este restaurante se encuentra en una pirámide de Perú. / D.R.

En uno de los barrios más acomodados de Lima, en medio de casas familiares y zonas verdes arboladas, aparece un enorme complejo arqueológico que responde a las culturas preincas que vivieron en esta zona entre el 200 y el 700 después de Cristo. Este sitio arqueológico, que sirvió como importante centro ceremonial y administrativo para el avance de la Cultura Lima —sociedad que se desarrolló en la Costa Central peruana y que dio origen al nombre de la capital de Perú—, acoge hoy en día a sus pies el restaurante Huaca Pucllana, un espacio de restauración en donde se rinde homenaje a la gastronomía peruana, desde la cocina criolla más casera hasta la de los Andes o la Amazonía, con vistas a este lugar ceremonial.

Así se ve esta pirámide de Perú.

Así se ve esta pirámide de Perú.

/ D.R.

Marcados por el pasado prehispánico

La herencia precolombina que tiene Perú está plasmada en sus museos, en su historia y su cultura, pero también es posible verla en sus calles. Y es que, alrededor de la ciudad de Lima se reparten 54 construcciones pertenecientes a épocas preincaicas, es lo que se llama huacas. Estos espacios, que cuentan con más de 4000 años de antigüedad, según datan los expertos, responden a construcciones que sirvieron como templo de algunas de las culturas más importantes de la ciudad. Y algunas existe la posibilidad de visitarlas por dentro (y de cenar o comer frente a ellas).

Así se ve la terraza del restaurante Huaca Pucllana.

Así se ve la terraza del restaurante Huaca Pucllana.

/ D.R.

Hablamos concretamente de la llamada Huaca Pucllana, uno de los centros ceremoniales más conocidos de Lima. Este monumento histórico tiene la particularidad de que fue recuperado en 1981 y protegido por el Ministerio de Cultura desde entonces. Después de muchos años de trabajo, los investigadores han concluido que esta construcción, hecha a base de adobe y piedras de río bajo una técnica sismoresistente y en forma trapezoidal —trabajada para mantener la estabilidad con los movimientos sísmicos de la ciudad—, estaba dedicada a la deidad del mar, pero también servía de santuario, de lugar para ceremonias y rituales y de centro administrativo.

Rocoto relleno de carne a la arequipeña.

Rocoto relleno de carne a la arequipeña.

/ D.R.

Su historia, además del aporte espiritual que tiene el lugar, se puede conocer de primera mano recorriendo en un tour las seis hectáreas que lo abarcan, desde abajo hasta llegar a la cima de su pirámide. Una vez arriba, la vista casi no llega a contemplar la magnificencia de este complejo escavado en el centro de la ciudad de Lima y de sus múltiples usos y significados. Una de las formas más interesantes y diferentes de conocer este espacio es realizando el tour nocturno —pues existe la posibilidad de visitarlo tanto de día como de noche— que comienza antes de la caída del sol y permite conocer el complejo en los dos momentos del día.

Lomo Saltado del restaurante Huaca Pucllana.

Lomo Saltado del restaurante Huaca Pucllana.

/ D.R.

Cocina con vistas históricas

Otra forma complementaria de visitar este lugar es acudiendo a su restaurante, localizado frente a ese templo. Allí, con los pies literalmente sobre el terreno de la huaca y con exclusivas vistas a la Huaca Pucllana, este espacio de restauración de nombre homónimo rinde homenaje a través de su cocina a los sabores criollos peruanos y a toda esa herencia cultural e histórica que se encuentra frente a ellos.

En sus fogones se encuentran las cocineras peruanas Marilú Madueño, nombrada Mejor Chef Mujer por Summum en 2017, y Andrea Massaro quienes trabajan una carta que rescata los sabores tradicionales peruanos y sus grandes recetas clásicas sin perder de vista las técnicas contemporáneas. De esta forma, aparece una carta donde los sabores tradicionales de la causa, los anticuchos, las papas rellenas, el rocoto relleno de lomo a la arequipeña o el cau cau contrastan con recetas reinterpretadas como los reviolis rellenos de loche, el salmón al curry o el carpaccio de lomo al pesto. La combinación perfecta entre presente y pasado que ambas chefs combinan para llevar a la mesa y crear una experiencia perfecta para todos aquellos que, al terminar de recorrer este impresionante monumento histórico, quieran degustar a sus pies.

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