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El restaurante favorito de Karlos Arguiñano está en un pueblo de 3.000 habitantes de La Rioja: “Se come como en el cielo. A todos los que he llevado han vuelto”

Uno de los mayores desconocidos de La Rioja que se ha ganado el paladar del famoso chef español.

Un pequeño municipio que se ha ganado la crítica y recomendación de Arguiñano.

Un pequeño municipio que se ha ganado la crítica y recomendación de Arguiñano. / Istock

Hay casualidades que convierten un destino de paso en parada obligatoria. Un pueblo escondido, un paraje inhóspito o, en el caso del chef Karlos Arguiñano, un restaurante en La Rioja que ha hecho de cada viaje por el norte un desvío justificado, aunque, como el mismo dice, requiera hacer algún desvío.

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En su caso, el éxito fue rotundo, y el propio cocinero admite: "Se come como en el cielo. A todos los que he llevado, todos han vuelto", haciendo alusión a la mezcla perfecta entre cocina al uso y parrilla que define la propuesta de este pequeño negocio.

Un favorito inigualable

"Es uno de mis restaurantes favoritos en España”, expresó el vasco en un fragmento de su programa Cocina Abierta, compartido en sus redes sociales. “Qué maravilla de cocina la de Esther, una cocinera de 10. Y su marido Tomás, un parrillero excepcional".  

Situado en el municipio riojano de Fuenmayor, con menos de 3.300 habitantes, el Restaurante Alameda responde a la dirección de Tomás Fernández y Esther Álvarez, un matrimonio que a escasos doce kilómetros de Logroño que ha hecho de su proyecto una casa de comidas afamada. 

Desde las chuletas hasta el rodaballo, pasando por una carne roja y unos pescados fresquísimos, el producto sigue la estricta supervisión de los dueños, hasta el punto de que la maduración de la carne es seguida de cerca por las manos que manejan la parrilla. 

En cocina los productos son siempre de temporada, y muchos de ellos provenientes directamente de la huerta familiar del matrimonio, dando un sabor especialmente hogareño a cada bocado que, como no podía ser de otra manera, se acompaña con una buena carta de vinos de La Rioja. 

En relación a la crítica general, se considera que el Restaurante Alameda tiene una buena relación calidad-precio por el excelente genero que ofrece, así como el prestigio de sus dos Soles Repsol y su puntuación de 4,6/5 en Google.

Es en esencia y como la propia crítica lo presenta: la novedad de volver a la mesa de mantel “de toda la vida”, el soplo de aire fresco que supone no estar constantemente preparado para sorprenderse, y que esto, te sorprenda

Qué hacer en Fuenmayor: patrimonio y arquitectura

Ahora ya sabes que, si te pilla de camino, el Restaurante Alameda será tu mejor aliado en el próximo viaje por carretera; pero si tienes tiempo de quedarte a disfrutarlo, el pueblo de Fuenmayor no va a dejarte indiferente. 

Bodegas Altanza

Bodegas Altanza, Fuenmayor / Bodegas Altanza / Iñaki Zenotz Aldab

Entre su patrimonio se cuentan más de 20 bodegas, algunas con renombre internacional, como LAN, Montecillo, Altanza o AGE, además de un impresionante paisaje de viñedos que envuelve el paraje riojano, acompañados de antiguas casonas son bodegas subterráneas tradicionales. 

Fuenmayor, La Rioja

Fuenmayor, La Rioja / Wikicommons / Jose Ignacio Esnarriaga San Jose

En el corazón del pueblo, casas palaciegas y edificios blasonados abren paso a tres grandes encantos: la Iglesia de Santa María, gótico tardío del siglo XVI; los Palacios barrocos del Marqués de Terán y Fernández-Bazán, más conocido como ‘La Fonda’; y la Fuente de los Siete Caños, un recuerdo del siglo XIX que sirvió como lavadero y fuente. 

Palacio del Marqués de Terán, Real Junta de Cosecheros, Fuenmayor

Palacio del Marqués de Terán, Real Junta de Cosecheros, Fuenmayor / Wikicommons

Además, si lo visitas al final del año, recuerda que el siete de diciembre tiene lugar la mayor de sus celebraciones: Los Marchos, el encendido de grandes hogueras que “queman lo malo” y su fuego, se usa para asar chorizos, patatas y, por supuesto, guardarse al calor de un buen vino.