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El restaurante favorito de Antonio Banderas (65 años) del que acabó siendo socio: "Con 16 años llevaba allí a mis primeras novias, porque era adonde había que ir”

La bodega, nacida en 1971 de la mano de cordobeses, se ha consolidado como un referente gastronómico y cultural en Málaga.

En Málaga, este restaurante forma parte de la vida del actor desde sus primeros recuerdos de la adolescencia.

En Málaga, este restaurante forma parte de la vida del actor desde sus primeros recuerdos de la adolescencia. / istock/gtres

Entre finales del siglo XIX y principios del XX, la ciudad de Málaga adoptó un término para referirse a los muchachos jóvenes, buscavidas locales, encargados de recibir a los marineros y turistas que llegaban al puerto de la ciudad.

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El nombre respondía a su función principal, la de ser el chico de los recados, el “chico para todo” que guiaba, cargaba con el equipaje e indicaba dónde comer o entretenerse; y este bebía a su vez del término anglosajón con que los viajantes se referían despectivamente a ellos, los “pimp”, que terminarían por convertirse en uno de los grandes iconos de Málaga.

Paisaje urbano de Málaga

Paisaje urbano de Málaga / Istock

“El Pimpi es tan grande que Málaga es un barrio del Pimpi”

“La gente dice que el Pimpi es tan grande que Málaga es un barrio del Pimpi”, comentaba entre risas Antonio Banderas en el podcast ‘Desmontadito’ del chef Michelín Dani García.

El Pimpi,  Málaga

El Pimpi, Málaga / Istock / David Molina Grande

A lo largo de la conversación, el actor español, ganador de un Goya y premio al Mejor Actor en el Festival de Cannes, entre otros, comentaba junto a García el papel que tiene el restaurante que sigue a una actividad artística, como el cine o, en este caso, el teatro, su función en este “tercer acto” que continúa la conversación sobre la obra, como una extensión de sí misma.

En el caso de esta bodega, antiguo caserón del siglo XVIII nace en 1971 de la mano de los cordobeses Francisco Campos y Pepe Cobos, y la relación que guarda con el malagueño, hoy socio del restaurante sobrepasa lo artístico para formar parte fundamental de su juventud, como un restaurante que desde el principio ha marcado la referencia:

«El Pimpi se abre en su nueva configuración en el año 1969 y cuando yo tenía 16, 17 años, para el año 1976 y 1977, llevaba allí a mis primeras novias, porque era adonde había que ir», comentaba.

Antiguas ruinas del Teatro Romano a los pies de la Alcazaba, Málaga

Antiguas ruinas del Teatro Romano a los pies de la Alcazaba, Málaga / Istock

Su ubicación, es inmejorable: "Está al lado del Picasso, enfrente del teatro Romano, con la Alcazaba allí arriba", explica, y su carácter, reconocible: "Es un edificio curioso”, recuerda, con “solera”, “recovecos” y unos balcones característicos que hacen de su imagen la puerta de entrada a un templo de la gastronomía local.

Teatro romano y Alcazaba, Málaga

Teatro romano y Alcazaba, Málaga / Istock

Un espectáculo gastronómico

Prueba de su fama son las fotos enmarcadas que recogen la visita de personalidades como Carmen Thyssen, Lola FloresCamarón de la IslaRafael Alberti o Paloma Picasso, entre otros, y el secreto no es otro que su comida, una carta donde el producto local es el sello de sabor de Málaga.

Desde la ensaladilla rusa, las más famosas de la ciudad, hasta sus croquetas de pringá, de embutido y carne del cocido tradicional, la carta ofrece opciones donde reconocer la identidad culinaria de esta ciudad andaluza, con su fritura malagueña de boquerones, calamarcitos y otros pescaditos fritos, o la sopa fría de ajoblanco, la sopa fría por excelencia a base de almendras, ajo, aceite de oliva y pan que, tradicionalmente, se acompaña de unas uvas.

Oferta gastronómica de El Pimpi de Málaga

Oferta gastronómica de El Pimpi de Málaga / Istock

Y para acompañar la comida, pide uno de los vinos amparados por la Denominación de Origen Málaga (vinos dulces y de licor) y la D.O. Sierras de Málaga, aunque los nombres que más resuenan son el Moscatel y Pedro Ximénez. Prueba el Málaga Virgen, un Pimpi Dulce o un Cartojal y disfruta de este espacio andaluz que, lejos de multitudes, mantiene la esencia original de la tradición andaluza.

El Pimpi, Málaga

El Pimpi, Málaga / Istock

Conoce la ciudad a través de sus calles

Y en tu paso por la ciudad, no olvides visitar sus indispensables: pasea por la calle Alcazabilla hasta alcanzar la Alcazaba, una fortificación musulmana del siglo XI con jardines escalonados y unas vistas inigualables; y a su lado, el Teatro Romano, datado en el siglo I a.C. y descubierto por pura casualidad.

Jardines de la Alcazaba

Jardines de la Alcazaba / Istock

En el Castillo de Gibralfaro, conectado con la Alcazaba a través de su muralla, llegarás a los miradores con la mejor vista de la ciudad, desde donde divisar la plaza de toros de La Malagueta, el paseo marítimo y la bahía.

Catedral de Málaga

Catedral de Málaga / Istock / Arpad Benedek

Y no puedes dejar la ciudad sin visitar su Manquita, la catedral renacentista y barroca que se impone sobre la ciudad, una obra sin finalizar que da nombre a su singular mote, un fator que no desmerece la belleza de espectaculares bóvedas y una sillería de coro que te dejará sin palabras, antes de haber llegado al colofón de la obra: caminar por sus tejados dejando Málaga a tus pies.