El restaurante con estrella michelín en el que puedes comer por 38€, un imprescindible en España
El restaurante Silabario es mejor conocido por ser el local con estrella Michelín con el menú más económico de Europa, además de explorar sabores y elaboraciones de la cocina gallega tradicional con una nueva mirada.

El mundo de la alta cocina y el mundo del fútbol se encuentran en esta propuesta gastronómica que ha destacado por ser una de las experiencias Michelín más económicas de Europa. En el sexto piso de la sede del Celta de Vigo, se encuentra Silabario, uno de los cinco restaurantes en la ciudad galardonados con una estrella de esta prestigiosa guía.
La propuesta gastronómica de Alberto González, cocinero artífice del proyecto y que a día de hoy sigue a la cabeza de este desde su apertura en el año 2008, es una apuesta por la “nueva cocina gallega”, que consiste en una apuesta por la gastronomía local y una muestra de respeto hacia los productos locales que se materializa en la construcción de los platos. Este principio, sumado a su visión y originalidad, le valieron en el año 2011 su primera estrella Michelín.
Consolidando contradicciones: tradición e innovación en la cocina de Alberto González
Durante una entrevista para Michelín, el Chef vigés se atrevió a definir la filosofía que impera entre sus fogones como “cocina gallega del s. XXI, evidentemente con un filtro de cocina de autor”. La obcecación por la gastronomía gallega se materializa en su menú con preparaciones con mejillón tigre, vaca rubia gallega o el Cebreiro, un queso de vaca con denominación de origen protegida.
Todo ello está presente en un menú de 38 euros que incluye: aperitivo del día, entrante, plato principal y postre. También se incluye el pan que, para los iniciados en este tipo de cocina, vale más que el oro; una forma de exprimir hasta la última gota de los platos. Eso sí, la bebida no está incluida, por lo que es recomendable reservar una parte del presupuesto para un vino que amenice la comida.

Entrando más a detalle en el menú, decir que lo único que puede esperar el comensal es una sorpresa. El menú se encuentra en constante transformación atendiendo a las opciones disponibles en el mercado, lo que da cuenta de la creatividad y dedicación presentes en el equipo de Silabario en crear algo nuevo a cada oportunidad que se encuentren. El objetivo siempre es la interpretación del territorio y del momento para generar una propuesta gastronómica.
Esta ventana a la cabeza del chef da pie a un universo que merece la pena ser explorado con sus otros menús. En la escala de precios, el Berbés queda por delante de Tempo con una diferencia de 47 €, una opción en la que “se respetan los tiempos de la naturaleza” con platos llenos de productos de proximidad y temporada en la que se potencia la elaboración contemporánea. Raíces es la forma de volver a las elaboraciones tradicionales por excelencia: los platos de cuchara. “Nos habla de pucheros, de calor, de olores y sabores conocidos, pero con una elaboración compleja y una presentación cuidada” se puede leer en su página web donde también aparece el precio 118 euros que sigue la estructura de aperitivo + entrante + segundo + postre; esos sí, con una reinterpretación del recetario tradicional de la que se esperan sorpresas.

Solaina es el menú parece ir un paso más allá de la comida para reflexionar sobre el lugar en el que se encuentra. La sexta planta de ‘a Sede’, ocupa un espacio privilegiado, un lugar en el que relajarse bajo la luz del sol (si es que queda algo de eso en la Ría de Vigo) para disfrutar de un producto más selecto que no deja de definir la identidad del restaurante.
Un Michelín por menos de 50 euros
Lo que puede parecer imposible se ha dado en el territorio español en un total de 5 casos. Si bien Vigo queda un poco lejos para andaluces y levantinos, a medio camino se encuentra La Tasquería de Madrid, donde Javi Estevez eleva la casquería al nivel de la alta cocina por 55 euros. La flexibilidad a la hora de adaptarse a los comensales además de añadirlos a petición, son buenos argumentos para perdonarle que se haya pasado 5 euros del presupuesto. Para adaptarnos a este habrá que conducir durante dos horas y media hasta la Catedrál de Valladolid.

Hace algún tiempo, pongámosle que el suficiente para que no haya quedado una fecha exacta, se decía que el trigo era el oro de Castilla y León. Con una mirada en la historia y el corazón sobre la mesa, Victor y Noemí dirigen conjuntamente Trigo: una apuesta por la creación y la cocina contemporánea ligada a esta tierra por las raíces de la tradición. Su precio, inmejorable: 45 euros el menú.
Aunque las estrellas no definen la buena comida, más que un distintivo de calidad, son una invitación a entender una faceta fascinante de la cocina contemporánea. Un mundo que se mira con recelo desde fuera; una conjura de snobs y pretenciosos derrochadores que ni siquiera entienden lo que están comiendo y, muy probablemente, tampoco les importe. Desde viajar ni confirmamos ni desmentimos de la existencia de estos personajes, pero queremos recordar que la comida de autor hace mucho que dejó de servirse entre candelabros y lámparas de araña.
Es, como viajar, una oportunidad para los curiosos, los aventureros y los inconformistas de cruzar el horizonte para ver que hay más allá. La posibilidad de encontrar nuevos recovecos en lo conocido e incluso de descubrirlo por completo. Caro es, para que negarlo. Caro como un viaje a un lugar lejano y como ese apartamento en la zona caliente de una nueva ciudad. Merece la pena probarlo porque, como pasa con los viajes, son una forma de conocerse. Merece la pena. Y, encima, con estas recomendaciones, explorar este nuevo mundo nunca ha sido tan fácil.
Síguele la pista
Lo último

