El restaurante de alta cocina asturiana que se esconde en medio de una Reserva de la Biosfera: en una aldea de 40 habitantes convertida en paraíso gastronómico

El Parque Natural de Redes esconde en su interior uno de los tesoros gastronómicos de Asturias.

Uno de los platos de Texu, el restaurante asturiano que está causando furor.
Uno de los platos de Texu, el restaurante asturiano que está causando furor. / Texu

En una pequeña aldea del concejo de Sobrescobio plagada de casas de piedra y tejados de pizarra, en Ladines, aparece un restaurante que ha revitalizado el entorno, atraído a viajeros y amantes de la naturaleza y devuelto la vida a una montaña asturiana que llevaba un tiempo olvidada. Se trata de Texu, un restaurante que ha convertido la tradición en motor de futuro.

Fran Montes y Patricia Mera, del restaurante Texu.

Fran Montes y Patricia Mera, del restaurante Texu.

/ Texu

Ubicado en Ladines (Asturias), en el Parque Natural de Redes, declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO, rodeado de verdes bosques infinitos, ríos cristalinos y montañas que marcan el ritmo pausado de la vida rural, se encuentra Texu. Su nombre, que significa tejo en asturiano, ya es toda una declaración de intenciones, pues este árbol milenario de alma local preside en muchas aldeas de esta zona la plaza Mayor. Y es que, al igual que el tejo, este proyecto aspira a echar raíces profundas en el lugar donde ha nacido.

Un bar de aldea convertido en alta cocina

Es allí, en lo que antes fue el bar —punto de encuentro— de Ladines donde se encuentra hoy Texu, un restaurante de apenas 25 comensales que mantiene intacto su antiguo espíritu comunitario. La barra sigue presente, y no es raro que coincidan en el mismo espacio lugareños, excursionistas de paso y gastrónomos que viajan expresamente para probar la cocina de Fran Montes, el chef que ha dado vida a este local.

Berenjena, requesón y sardina ahumada, de Texu.

Berenjena, requesón y sardina ahumada, de Texu.

/ Texu

Nacido en Mieres en 1986, Montes se formó en algunas de las cocinas más prestigiosas de Asturias, como Casa Marcial de Nacho Manzano, con tres estrellas Michelin, o El Corral del Indianu de José Antonio Campoviejo, con una estrella Michelin. Sin embargo, tras años de aprendizaje en la alta cocina, decidió regresar a sus raíces y emprender en el medio rural junto a su pareja, Patricia Mera, madrileña de nacimiento y asturiana de adopción, que dirige la sala con cercanía y calidez.

La cocina de siempre, con mirada contemporánea

El recetario de Texu parte de la cocina tradicional asturiana, pero se expresa en clave contemporánea. Montes no busca deslumbrar, sino emocionar a través de sus sabores desde la sencillez y el respeto absoluto al producto. Sus platos, de pocos ingredientes, son reconocibles para cualquier asturiano, pero sorprenden a todo comensal por la precisión técnica y la estética purista con la que llegan a la mesa.

Patricia Mera, en Texu.

Patricia Mera, en la sala de Texu.

/ Texu

Su propuesta está centrada en un único menú degustación, Llaiñes, compuesto por seis pases a un precio de 40 euros. Un formato asequible que cambia casi cada semana, adaptándose al mercado y a lo que ofrecen los proveedores y conecta con la filosofía de ofrecer lujo gastronómico asequible. Y es que no se necesita más.

Entre las elaboraciones más destacadas han pasado ya un Paté de pitu y patu, sus Croquetas de jamón, la Trucha de los Picos de Europa ahumada en casa, un Guiso de jabalí con boniato y maíz encurtido, o el Rollo de bonito del norte, plato emblemático de los veranos asturianos. La despensa se nutre de productos del entorno: Tomates de Llorio, Ternera Casina IGP, Bonito del norte de las lonjas de Lastres y Tazones, pitu de caleya criado en libertad o guisantes cultivados en el propio Sobrescobio. Cada ingrediente llega al plato sin máscaras, mostrando su carácter y, al mismo tiempo, hablando de sus orígenes, de su terruño. Además, la bodega sigue la misma filosofía local con sidras asturianas de nueva generación, que demuestran la revolución silenciosa de este producto, y vinos emergentes de zonas cercanas como El Bierzo, Toro o Cangas del Narcea.

Una experiencia doble: mesa y entorno

Visitar Texu no es únicamente disfrutar de un menú degustación. Es también un viaje a un rincón de Asturias poco conocido por el gran público, pero de una belleza arrebatadora. Y es también apoyar los pequeños pueblos y aldeas que, por suerte, cada vez más, viven también del turismo y la gastronomía. Esto está también muy relacionado con la historia de Texu y la historia de la apuesta vital de Fran Montes y Patricia Mera, pues su decisión de instalarse en Sobrescobio en diciembre de 2024 vino dada por encontrar en lo rural un espacio para desarrollar su creatividad y en un lugar en el que pudieran vivir y soportarse económicamente. Por estos motivos, Texu es un ejemplo de cómo la gastronomía no solo alimenta, sino que conecta y devuelve futuro a los pueblos.

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