El pueblo donde mejor se come de Galicia es, también, uno de los más bonitos de España: los turistas se vuelven locos con sus bares
Paisajes de vértigo y sabores que conquistan en este rincón único de la Ribeira Sacra.

Cualquier persona del territorio español- y, si me apuras, de fuera- es consciente de la calidad gastronómica que gastan en Galicia. Personalmente, se me cae la baba si pienso en cualquiera de los platos típicos gallegos. Es, sin duda, una tierra que se caracteriza por el buen comer, buen beber y uno de los paisajes más impresionantes de toda la península. Sin embargo, hay un rincón en específico que lo tiene todo: sabor, tradición y una belleza que deja sin palabras. Se llama Sober y, aunque muchos aún no lo conocen, quienes lo visitan caen rendidos a sus pies.
Este pequeño pueblo de la Ribeira Sacra, uno de los tesoros más infravalorados de toda la comunidad, no solo presume de ser uno de los más bonitos de España, sino que además se ha ganado a pulso la fama de tener algunos de los mejores bares y tabernas de la región. Aquí, comer bien no es una opción, es prácticamente un deber.

Sober es uno de esos lugares donde, al mirar alrededor, entiendes por qué aquí se come tan bien. Su exquisita gastronomía se basa en ingredientes de proximidad, con especial atención a la calidad de cada producto. Desde un pulpo á feira en su punto hasta unas zamburiñas a la plancha que quitan el hipo, sin olvidarnos de la joya de la corona: los vinos de la zona, con los que querrás brindar más de una vez… Así que, como bien dicen por aquí… ¡Con sentidiño!

Pero más allá de la mesa, Sober enamora por su esencia. Calles con encanto, miradores que asoman al cañón del Sil y esa calma que solo se encuentra en los pueblos donde el tiempo parece ir más despacio. Sus bares, siempre llenos de vida, son el punto de encuentro de vecinos y turistas, donde el vermú se alarga y las sobremesas forman parte de la cultura popular.
Excelencia culinaria
En Sober se encuentra uno de los grandes templos gastronómicos de la Ribeira Sacra. Se llama Berso y lleva por bandera un lema que lo define a la perfección: “tradicionalmente moderno”. Nació en plena pandemia, en la casa de la abuela del chef Martín Mantilla, y en poco tiempo se ha convertido en uno de los restaurantes más premiados de la zona.
La clave de Berso está en su forma de entender la cocina: respetar la esencia de la tradición gallega mientras la mezcla con toques de vanguardia. Aquí todo gira en torno al producto, siempre fresco y de temporada, con muchos ingredientes que salen directamente de su propia huerta ecológica. Desde verduras hasta hortalizas, cada detalle está cuidado al milímetro. ¿El resultado? Platos que conquistan por su sencillez y sabor, donde se nota el mimo con el que está pensada cada receta. Una parada obligatoria para quienes quieren disfrutar de la gastronomía gallega en su versión más auténtica y sorprendente.
Más allá de su oferta culinaria
Independientemente de su apuesta gastronómica de inmensa calidad, como cualquier destino gallego, Sober tiene mucho más que ofrecer. Y es que este pueblo se encuentra en un enclave absolutamente privilegiado, pues el Cañón del Sil es una de las mayores maravillas en nuestro país. Además, su entorno natural ofrece una gran variedad de rutas de senderismo, miradores y actividades vinculadas al enoturismo.

Uno de los rincones que no te puedes perder en Sober es el mirador de Pena do Conde. Desde allí, las vistas a los imponentes cañones del Sil y al valle del Cabe son simplemente espectaculares, de esas que se te quedan grabadas. Pero si lo que buscas es una experiencia completa, con desconexión y todo el encanto de la zona, el Pazo de Sober es la elección perfecta. No es un pazo cualquiera: es el más grande de toda Galicia. Un lugar pensado para disfrutar de la tranquilidad y sentirse, literalmente, a cuerpo de rey.
Síguele la pista
Lo último
