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El mercadillo con más de 600 puestos que esconde las mejores pulperías de Galicia: es perfecto para los domingos de septiembre y octubre

Cada domingo del mes, desde las ocho y media de la mañana, un mercadillo con más de 600 puestos ocupa dos plazas enteras. Entre la ropa y los quesos, el pulpo se cuece a la vista de quien compra la fruta.

Una feria semanal que se celebra en uno de los pueblos más encantadores de Galicia.

Una feria semanal que se celebra en uno de los pueblos más encantadores de Galicia. / Istock

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Son las nueve de la mañana de un domingo cualquiera de septiembre y el olor a pulpo cociéndose ya se ha metido entre los puestos de ropa, mucho antes de llegar a las pulperías que lo sirven. El Paseo do Espolón se llena de toldos desde primera hora: textil, calzado, embutidos, licores caseros, plantas y aperos de labranza conviven en un mismo tramo, y quien viene a comprar fruta acaba comiendo pulpo sin haberlo planeado. Portales turísticos hablan de más de 600 puestos, una cifra que da una idea del tamaño real de la cita: no es un mercadillo de pueblo pequeño, es de los que ocupan el centro entero.

Se celebra en un pueblo conocido por sus pimientos.

Se celebra en un pueblo conocido por sus pimientos. / Istock

Se dice que el origen del mercado está en la compraventa de ganado, una tradición ligada a la comarca do Sar. Ahora convertida en una fiesta semanal que se celebra todos los domingos del mes, a diferencia de otros feirones gallegos que se celebran cada quince días. Este pueblo tiene nombre propio y es Padrón, en A Coruña.

El pueblo donde mejor se come de España es un lugar clave para peregrinos: el pulpo es el plato más famoso, tiene una catedral declarada Monumento Histórico-Artístico y murallas del siglo XII

Adriana Fernández

Puestos de ropa, quesos y aperos: lo que se pisa hoy en el mercado de Padrón

El mercadillo se reparte entre el Paseo do Espolón y el Campo do Souto, también conocido como Praza do Mercado. No es un espacio único: son dos zonas contiguas que el domingo se convierten en una sola corriente de gente, con la ropa y el calzado ocupando buena parte del paseo y la alimentación con quesos, embutidos y licores concentrada hacia el campo. Entre medias, puestos de plantas y aperos de labranza recuerdan que este sigue siendo, por encima de cualquier etiqueta turística, un mercado rural en activo.

Quien busca algo más allá del domingo tiene la Plaza de Abastos, abierta entre semana con pescado fresco, carne y verdura de la zona. Es el complemento lógico al mercadillo: mientras el domingo trae la variedad y el bullicio, la plaza cubre la compra diaria del vecino. Sobre el origen ganadero del mercado no hay mucho que añadir sin una fuente que lo confirme, pero si algo queda claro paseando entre los puestos es que la vocación agrícola y ganadera de la comarca sigue marcando lo que se vende, aunque hoy conviva con ropa de temporada y bisutería.

Donde el pulpo se cuece a la vista de quien compra la fruta

El aperitivo dominical tiene un protagonista claro. Entre los puestos de ropa y verdura se instalan pulperías que cuecen el pulpo en calderas a la vista de cualquiera, y el churrasco hace de acompañante habitual. No hace falta reservar mesa ni buscar un restaurante aparte: se come de pie, con el ruido del mercado de fondo, algo que cambia por completo la experiencia frente a un pulpo servido en un comedor tranquilo.

Un mercadillo... en el que comer un pulpo muy rico.

Un mercadillo... en el que comer un pulpo muy rico. / Istock

Rial, en la Praza das Traviesas, es una de las pulperías con más recorrido de la zona, especializada en pulpo, raxo, calamares y pimientos, con buena valoración entre quienes la conocen. Y aquí entra el gancho que hace de septiembre y octubre el momento exacto para ir: el Pemento de Herbón, con Indicación Geográfica Protegida, que procede en más del 90% de los casos de la parroquia de Herbón, dentro del propio municipio de Padrón. Su campaña oficial de producción termina el 31 de octubre, lo que convierte estas semanas en las últimas para probarlo recién recogido, no en conserva ni fuera de temporada.

Pemento de Herbón

Pemento de Herbón / Istock / RADOCZY ARPAD

Rosalía de Castro, Iria Flavia y una piedra con leyenda: qué más ver en Padrón

Padrón no se agota en el mercado ni en el pulpo. La Casa Museo de Rosalía de Castro conserva la vivienda donde la escritora pasó sus últimos años, y sigue siendo la referencia obligada para quien quiere entender el peso de la autora en el pueblo. A pocos minutos, la Colegiata de Iria Flavia fue sede episcopal hasta el siglo XI, un dato que sitúa a esta zona como núcleo religioso mucho antes de que Santiago de Compostela concentrara esa función.

Río SAR en Padron

Río SAR en Padron / Istock / Juan Poza

El Puente de Santiago, del siglo XIX, sustituyó a una construcción medieval arrasada por una riada. Y dentro de la Iglesia de Santiago Apóstol se conserva el Pedrón, una piedra granítica en el altar mayor vinculada por tradición a la leyenda de la llegada de los restos del apóstol a estas tierras. Padrón es además parada del Camino Portugués, así que no es raro cruzarse con peregrinos entre los puestos del mercado un domingo por la mañana.

Para comer, más allá de las pulperías del mercadillo, el pueblo mantiene la oferta habitual de cocina gallega centrada en el propio pimiento y en el marisco de la ría cercana, sin necesidad de alejarse del casco urbano. La campaña del Pemento de Herbón cierra el 31 de octubre. A partir de ahí, el pimiento que se sirve deja de ser el que se acaba de recoger en la parroquia vecina, y ese detalle es lo que marca cuándo conviene ir.