La mejor calle de España para irse de tapas tiene 21 bares en 190 metros: dicen que es "el lugar donde la gastronomía española se convierte en un paraíso"

Las tapas son una auténtica tradición de España, y sobre todo en esta calle donde se sirven las más deliciosas.

Esta es una de las ciudades con la mejor gastronomía de España.
Esta es una de las ciudades con la mejor gastronomía de España. / Istock

En España hay una lucha constante por ver qué provincia, ciudad o pueblo tiene la mejor comida. Cada quien barre para su propia casa y sería injusto tomar una decisión unilateral. Esto también habla de la riqueza gastronómica que existe en todos y cada uno de los rincones del país. Comer bien es fácil en cualquier lugar, pero, ¿qué pasa con las tapas?

Esta es una de las ciudades con la mejor gastronomía de España

Esta es una de las ciudades con la mejor gastronomía de España

/ Istock / Nando Lardi

La tradición de las tapas se atribuye al norte de España, aunque ha acabado extendiéndose por toda la península. En algunos lugares como Madrid las dan gratis con las bebidas, mientras que en otros como Granada se pagan aparte y pueden elegirse entre varias opciones. Si concretamos aún más, nos encontramos con una calle donde se dice que "la gastronomía española se convierte en un paraíso".

Adriana Fernández

En Logroño tienen la calle Laurel, en Zaragoza El Tubo y en Pamplona la calle San Nicolás. Aunque no es tan larga como las otras, se considera la calle con más bares del mundo por metro: mide 190 metros y alberga 21 bares, un total de un bar por cada 9,04 metros. Es un récord sorprendente, sobre todo por su extensión, pero más sorprendente todavía es la comida que se sirve.

Los bares más míticos de la calle San Nicolás

En San Nicolás se mezclan tradición y modernidad, entre bares centenarios como Casa Otano que se fundó en 1912 y otros más nuevos como Escalerica Centro que cuenta con pinchos muy innovadores. Cada barra de bar cuenta una historia distinta. Tomarse una caña, un vino o un refresco se convierte en una auténtica experiencia única y, sobre todo, deliciosa.

El paseo se extiende desde el Bar Don Lluis hasta Soto del Prior. En muchos locales, además, lucen con orgullo algunos premios como los pinchos de tortilla del Elizalde o los fritos de huevo de la Vermutería Río, una combinación de huevo duro, bechamel y crujiente rebozado. La gastronomía navarra y española en general baila tras cada mostrador.

Entre los más tradicionales, con buenas piezas de carne, destacan el Baseriberri, el Asador Aralar y el Asador Katuzarra. En el extremo opuesto, el Restaurante Sarasate, de comida vegetariana. Con bocadillos, tostadas y fritos, esperan La Mandarra de la Ramos, el Bearan, La Vieja Iruña y el Bar Castillo de Javier. Cuando cae la noche, las puertas que se mantienen abiertas son las de La Cocina Vasca, El Tinglado, el Bar Ulzama o El Marrano.

Perderse entre las calles de Pamplona

Antes o después de degustar la ciudad, nadie debería irse sin conocer algunos rincones clave: la Plaza del Castillo, el Ayuntamiento, la Fuente de Navarrería, la catedral Metropolitana de Santa María la Real del siglo XIV -el complejo catedralicio más completo conservado en España-, el paseo del Redín, los cinco kilómetros de murallas, la iglesia de San Saturnino o la plaza Consistorial.

La histórica Plaza del Castillo en Pamplona

La histórica Plaza del Castillo en Pamplona

/ Istock / Svetlana Day

Una buena escapada gastronómica no puede considerarse completa sin un paseo por la ciudad. Pamplona es un lugar perfecto para desconectar, al tiempo que se come de maravilla, se disfruta de un ambiente cultural único y se vive la noche como en ninguna otra parte. En un fin de semana, puedes irte de la capital navarra con una idea muy completa y, seguro, con muchas ganas de volver.

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