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Nadie habla de ella, pero los expertos en gastronomía saben que esta villa medieval esconde un gran secreto: es la cuna del mejor queso de España y está declarada Conjunto Histórico-Artístico

El mejor queso no es ni manchego, ni cabrales, sino que se prepara en un pequeño pueblo de Lugo.

El entorno de este pueblo es tan bonito como su patrimonio medieval

El entorno de este pueblo es tan bonito como su patrimonio medieval / Istock / JanoCalvo

El queso es uno de los productos que más caracteriza a España, gastronómicamente hablando, y existen más de 150 variedades repartidas por todo el mapa, de las que 26 cuentan con Denominación de Origen Protegida (DOP). Sin embargo, cuando se habla de quesos se suele viajar con la mente y el paladar a Castilla-La Mancha con su queso Manchego, Asturias con el Cabrales, País Vasco con el Idiazábal o Extremadura con la Torta del Casar. Un rincón que se suele olvidar es Lugo y su queso Savel, el mejor de España.

El Savel es un queso azul cremoso que se hace en la quesería Airas Moniz, en el pueblo de Chantada, a partir de leche cruda de vacas Jersey. En Galicia es de sobra conocido, pero en otros puntos no tanto, al menos no hasta que se alzó con el máximo galardón del 39º Salón Gourmet, la feria internacional de alimentación y bebidas de calidad más importante de Europa. Tal vez está tan delicioso por el mimo, el tiempo y la paciencia que invierten en elaborarlo.

El mejor queso de España: de un pueblo de Ciudad Real y por menos de 30 euros

Adriana Fernández

Un queso único en el mundo

Cuando la quesera Ana Vázquez recogió el premio contó que hacen quesos "con los que queremos crear emociones a todas las personas que lo prueban", como recogió la agencia EFE. En su granja tienen 110 vacas, 70 de ellas en producción, y todas alimentadas de pasto. En total producen 19.000 kilos de queso al año. En su web aseguran que el Savel "destaca por el inconfundible e intenso olor, pero sorprendente por la suavidad, elegancia y untuosidad".

Airas Moniz toma su nombre del primer trovador que hubo en las Tierras do Asma, precursor de las cantigas. Como él, Ana, Ricardo y Xesús, "tres personas que aman su tierra", son pioneros al convertirse en los primeros en hacer queso con leche cruda en pastoreo de vaca de raza Jersey de su propia explotación. "Por fin podemos decir que la ilusión del proyecto inicial se convirtió en una realidad", dicen desde la web. Siempre bajo las premisas de sostenibilidad, futuro, naturaleza, calidad y pasión.

Una villa medieval que es Conjunto Histórico-Artístico

Chantada es el paraíso del queso azul, pero también una villa medieval en pleno corazón de Galicia llena de secretos y encanto. Se ubica entre el Cañón del Miño y la Dorsal Gallega con el Monte Faro como cumbre. El marco ideal para vivir tanto la montaña como la ribera. Pero quizá lo que más llama la atención es la cantidad de patrimonio de origen románico que se reparte por todo el pueblo que no llega a los 8.500 habitantes y también por los alrededores.

Iglesia de Santa Marina de Chantada

Iglesia de Santa Marina de Chantada / Wikicommons. Enciclopedia1993

Los máximos referentes de este estilo son la "iglesia vieja", antigua iglesia Parroquial en la que se venera a Santa Marina y que en la década de 1980 fue sustituida por la iglesia moderna de la Rúa Juan XXIII. En la plaza del Cantón se pueden contemplar las típicas viviendas tradicionales, con sus balcones de madera y galerías, que se anima especialmente los días 5 y 21 de cada mes, los días de Feria en Chantada. Como telón de fondo, la Casa do Concello actual, que antiguamente era la Prisión Municipal.

La iglesia vieja de Chantada en Lugo

La iglesia vieja de Chantada en Lugo / Wikicommons. José Antonio Gil Martínez

Fuera de Chantada pero en el concello homónimo hay otros ejemplos del románico como Santa María de Pesqueiras, San Salvador de Asma, San Esteban, Santa María de Camporramiro o Santa María de Nogueira, que pueden descubrirse a través de diferentes rutas de senderismo o en coche. Recorriéndolas, te das cuenta de que se trata de un entorno absolutamente único, que unas veces parece sacado de un cuento de hadas y otras de una realidad tan magnífica que te hace sentir más vivo que nunca.