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Entramos en la ciudad donde mejor se come de España, conocida por ser “el edén de la alcachofa”: tiene una catedral, dos antiguas juderías y una de las huertas más famosas del norte

En su caso el producto habla por si solo, fruto del encuentro de diversas casualidades naturales que hacen de esta región una de las mejores huertas del país.

Desde las alturas, el río Ebro se impone sobre esta ciudad navarra.

Desde las alturas, el río Ebro se impone sobre esta ciudad navarra. / Istock

Nacida de la fundación islámica de Amrús ben Yusuf en el año 802 d.C., esta ciudad, que anteriormente fue asentamiento celtíbero y romano, nace como plaza fortificada musulmana para controlar el valle del Ebro

El pueblo de Navarra que parece sacado de una película Disney

Redacción Viajar

Ciudad de las tres culturas, recibió durante más de 400 años la llegada y convivencia de cristianos, musulmanes y judíos, incluso pese a la llegada de la monarquía cristiana, un carácter que hoy le confiere la tenencia de una joya arquitectónica de la transición del románica a gótica del siglo XII, dos importantes juderías y hasta tres Bienes de Interés Cultural, además de un Monumento Nacional.

Las calles de Tudela

Las calles de Tudela / Istock / Sergio Formoso

La Capital de la Ribera Navarra

Conocida bajo el nombre de la Capital de la Ribera Navarra Al-Tutila, hoy Tudela, es además la mejor huerta de España, gracias a la unión de las aguas del Ebro con la tierra arcillosa que caracteriza la zona que, apoyada por el microclima de la Ribera del Ebro, el cierzo y sus técnicas de regadío, hace de su producto local una distinción nacional. 

Sin embargo, destacada con Indicación Geográfica Protegida (IGP), redondeada, tierna y de un sabor inconfundible, la Alcachofa de Tudela es la reina indiscutible de esta región del país, sin pelos en el corazón y distinguible por una característica marca que responde a que las hojas superiores nunca llegan a cerrarse. 

Alcachofa de Tudela

Alcachofa de Tudela / Istock

Para probarlas solo hay una opción: La Menestra de Tudela, con la propia alcachofa, espárragos, guisantes y algunas habas, cocidos por separado y ligados al final con el propio caldo de las verduras, añadiendo a esta delicia un toque de jamón y harina, para espesar. 

Pero no te preocupes, porque su producción va mucho más allá de este curioso alimento, y siguiéndolas muy de cerca los cogollos de Tudela, los espárragos de Navarra, y los pimientos de cristal, así como las alubias pochas, blancas y de consumición en fresco (sin secar), hacen justa competencia a este manjar norteño.

Cogollo de Tudela

Cogollo de Tudela / Istock

Qué ver en Tudela: puntos turísticos imperdibles

Ahora bien, si decides conocer de primera mano la gran huerta del norte de España, no te olvides de visitar los puntos más importantes de esta ciudad histórica, su propio Casco Antiguo está declarado Conjunto Histórico-Artístico, pero en su interior son muchos las joyas que todavía se esconden. 

La Catedral de Santa María está declarada Monumento Nacional desde 1884, construida sobre una antigua Mezquita Mayor y transición arquitectónica entre estilos. En su visita el claustro romano y cruza la Puerta del Juicio, un impresionante conjunto escultórico románico que explica al más mínimo detalle el destino que aguarda el infierno. 

Detlla de la Catedral de Santa María de Tudela

Detlla de la Catedral de Santa María de Tudela / Istock / Ivan Vieito Garcia

Si buscas conocer sus Bienes de Interés Cultural acércate a la Plaza de los Fueros, de finales del siglo XVII; el Palacio de Decanal o Palacio Episcopal, de estilo gótico-renacentista; y la Iglesia de la Magdalena, perteneciente al siglo XII y fruto del estilo románico que hoy refleja junto al Ebro. 

Plaza de los Fueros de Tudela

Plaza de los Fueros de Tudela / Istock / Arjan de Jager

Siguiendo su vera, alcanzarás el puente de origen medieval con 17 arcos que lo domina, entrada a la ciudad y antigua frontera norte del reino, y siguiendo este paseo de época piérdete en el viaje en el tiempo que suponen la Judería Vieja y la Judería Nueva, dos de las comunidades más influyentes del antiguo Reino de Navarra. 

Y si quieres hacerte con las mejores vistas de la ciudad asciende al Cerro de Santa Bárbara, mirador por excelencia de Tudela, antiguo castillo defensivo hoy coronado por el monumento al Corazón de Jesús, y panorámica completa de la villa, el río y su inmensa huerta.