Fiestas del Ofrecimiento: una tradición viva entre corderas, devoción y fiesta popular en un Pueblo Mágico de España
Tiedra se convierte cada agosto en un escenario en el que la modernidad, la tradición y la fiesta popular conviven en una simbiosis perfecta.

En la meseta castellana, donde los campos de cereal se extienden hasta el horizonte, la villa vallisoletana de Tiedra se prepara para una de sus citas más queridas. Hablamos de las Fiestas del Ofrecimiento, declaradas seña de identidad de este Pueblo Mágico de España. Este 2025, del 21 al 27 de agosto, vecinos y visitantes se darán cita para vivir una semana donde la historia y la modernidad se entrelazan en un ambiente festivo único.

Una fiesta con raíces profundas
El origen del Ofrecimiento se remonta a siglos atrás y tiene como eje la subasta de corderas a la Virgen de Tiedra Vieja, patrona del municipio. Antiguamente, los pastores ofrecían sus animales como gesto de devoción, y los vecinos pujaban hasta cerrar la subasta. Este acto, sencillo y cargado de simbolismo, ha dado nombre a toda la fiesta y sigue siendo hoy su momento central.

En sus primeros tiempos, la fiesta se celebraba en septiembre, el domingo siguiente al día 8, y se abría con un novenario de rezos y cantos a la Virgen. Los mayordomos de la Virgen (encargados de custodiar y sufragar sus gastos durante el año) llevaban el peso de la organización, desde las Candelas hasta el Corpus, culminando en este Ofrecimiento. Fue en los años 70 cuando la celebración se trasladó a agosto, acercándose al final del verano, lo que la hizo aún más popular.

Entre los ritos más curiosos destaca la recogida de la “cáñama”, un donativo en especie que se ofrecía a los participantes y que incluía carne de ternera u oveja, vino, peras y avellanas. Este gesto, que convertía la fiesta en una romería compartida, se mantiene en la actualidad como símbolo de hospitalidad y de vínculo con los orígenes rurales.
Ambiente de encuentro
El sábado previo a la fiesta, tras la novena en la ermita, el ayuntamiento ofrecía un refresco, preludio de lo que estaba por llegar. Era también el día en que empezaban a llegar los ganaderos desde diversos pueblos, muchos de ellos de la provincia de Zamora, trayendo a lomos de burro las corderas que donarían a la Virgen. La imagen de familias enteras llegando desde kilómetros de distancia con su ofrenda es parte del imaginario colectivo de Tiedra.

Tradición y modernidad de la mano
Aunque el núcleo de la fiesta sigue siendo la subasta de corderas, que aún se celebra simbólicamente en pesetas, hoy el programa se ha enriquecido con actividades pensadas para todas las edades: conciertos, juegos populares, concursos de disfraces y espectáculos musicales que llenan las calles de vida. El Ofrecimiento es, así, un reclamo turístico tanto a nivel local como provincial, con un ambiente que atrae a vecinos de toda la comarca.

La combinación entre lo ancestral y lo contemporáneo convierte a estas fiestas en un ejemplo perfecto de cómo un pueblo puede preservar su identidad cultural sin renunciar a la diversión y a la apertura hacia quienes llegan de fuera.

Como Pueblo Mágico de España, Tiedra ofrece mucho más que fiesta. Sus tradiciones vivas, sus paisajes de Tierra de Campos y su patrimonio cultural convierten esta cita en una oportunidad única para conocer la esencia del medio rural castellano.
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