Falmouth, la Jamaica más británica

Esta ciudad del norte de Jamaica disfrutó, durante el siglo XVIII, de unos años de auténtico esplendor.

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Foto: Jan-Schneckenhaus / ISTOCK

La ciudad de Falmouth, en Jamaica, tuvo agua corriente antes que Nueva York. Así de lujosa y rica era la vida en el siglo XVIII en esta ciudad. Denominada Falmouth por la ciudad inglesa homónima situada en Cornualles, lugar de nacimiento de sir William Trelawny, gobernador de la isla, el comercio de azúcar y ron convirtió a su puerto en el más concurrido de la costa norte de Jamaica.

Por su belleza y esplendor se la consideraba el “París de las Indias”, y llegó a tener cinco periódicos, una gran vida social, artística, literaria y comercial y el mercado costero más famoso de la zona, el Albert George Market.

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Tras el declive de la industria del azúcar en el siglo XIX, el brillo en Falmouth también se apagó. Sin embargo, con el paso del tiempo, la ciudad ha sabido convertir en encanto su aspecto decadente. A día de hoy contiene la mayor colección de edificios de estilo georgiano del país, que varían en su uso y que hacen del paseo por la localidad un viaje en el tiempo y la arquitectura.

Falmouth Restoration Corporation, un grupo de profesionales, académicos y ciudadanos, ha gestionado y supervisado la restauración de edificios por toda la ciudad, no sólo la de las grandes construcciones públicas o mansiones de las altas clases, sino también la de los hogares de diversos miembros de la clase obrera y antiguos esclavos emancipados.

Entre los más memorables destacan la comisaría de policía, en Duke Street; la casa Barrett; la fundición Phoenix; la mansión baptista de William Knibb; la iglesia anglicana de St Peter, el edificio más antiguo de la ciudad; y, por supuesto, el icónico Albert George Market. La organización Falmouth Heritage Walks organiza diferentes tipos de rutas para que los viajeros puedan conocer, con guía, los monumentos históricos del lugar.

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Además de una ciudad muy rica arquitectónicamente, Falmouth es un buen ejemplo de una localidad esencialmente jamaicana, pues en ella uno puede observar los niños y adolescentes yendo y viniendo de colegios, las señoras charlando a la puerta de la iglesia, los vendedores de frutas y verduras haciendo negocio en mercados callejeros y, en el medio de todo este trajín, los turistas recién desembarcados de los cruceros que llegan al puerto.

En las proximidades de Falmouth los viajeros pueden disfrutar de muchas otras actividades. Una de las más populares es el descenso en balsas de bambú por el río Martha Brae. También es posible llevar comida para hacer un picnic mientras se disfruta de la naturaleza de la zona.