Exotismo, caballos y una muñeca hacen Mata, la Gran Fiesta de Tánger

Mata significa muñeca, montar a pelo, carrera, todo lo que tenga que ver con una ancestral competición equina... 

Teresa Ordás
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Foto: Alexandra Seegers

Mata es el Festival Internacional ecuestre más importante del norte de Marruecos, que ha logrado recuperar desde hace 9 años en Bni Arous la provincia de Tánger una tradición de los países árabes, donde los hombres se baten en sus monturas por la captura de un símbolo, en el caso del Moussem Mata,  se trata de una muñeca de trapo confeccionada por las mujeres de la zona.

Alexandra Seegers

En el pasado, el jinete que se hacía con la muñeca proseguía la carrera hasta el pueblo donde se encontraba la mujer con la que, por derecho como ganador, elegía para desposar. Hoy en día, la captura de la muñeca conlleva un cheque y trigo. Pero siguen siendo las mujeres las que la confeccionan. 

La muñeca de Mata | Alexandra Seegers

La presidenta de la Asociación Alamia Laaroussia, que trabaja por el desarrollo de las mujeres y de la agricultura en la región, Nabila Baraka, reúne ante la mirada del público a las mujeres que darán vida al símbolo. Al grito del zaghareet y cantos tradicionales, cosen y adornan con todo lujo de detalles las formas de la muñeca. 

Alexandra Seegers

Más de 13 mil personas se dan cita en Mata, Hay mucho que ver y de lo que disfrutar:  Los segadores festejan la cosecha con sus cantos y bailes tradicionales, los saharauis han llegado desde el desierto para vender con los agricultores y artesanos de la zona sus productos tradicionales, como aceite de argán, olivas, incienso, henna, khol, marroquinería, tallas de madera o maravillosas telas de algodón. Los niños corren por la pradera entre camellos engalanados y saltan en castillos hinchables. Los puestos de zumo de naranja y algodón dulce aromatizan la pradera y familias enteras disfrutan de la fiesta. 

Alexandra Seegers

Para el director del Festival Internacional de Mata, Nabil Baraka, esta novena edición supone el reconocimiento del patrimonio cultural y mundial del evento, un paso importante en la consolidación de este patrimonio único que cuenta cada año con el alto patronazgo de su Majestad el Rey Mohamed VI.  

Alexandra Seegers

Llega el momento de la carrera. El patriarca familiar, AbdeAbdeladi Baraka, decano de Chorfa Alamin -maestro de sufí -,  entrega la muñeca al representante de Zniyed, nativo de la finca y poseedor por ello de tal honor. Al grito de Mata comienza el galope vertiginoso de más de cien jinetes pertenecientes a la docena de tribus participantes.  Muy pronto, la cifra se reduce a ocho o diez aguerridos competidores en batalla abierta por las colinas, abandonando las praderas y dejando fuera de juego al resto. Los gritos de la persecución se funden con el clamor de las miles de personas que reciben al jinete ganador ondeando victorioso su triunfo. No hay mayor orgullo que ser campeón en Mata

Alexandra Seegers

Todos los pueblos del norte se vuelcan con la celebración. Son 3 días de fiesta que este año han llegado en la entrada del verano, una vez pasado el Ramadán, pero que siempre rinde honores a los dones de la tierra.  En paralelo, la ciudad de Tánger se reivindica como gran puerto de entrada a África, moderna y cosmopolita en armonía con su alma tradicional. 

Alexandra Seegers