Estancias con vistas al fondo del mar

El fondo del mar, la última frontera, se urbaniza con la apertura del resort de lujo Hydropolis (www.crescent-hydropolis.com) en Dubai. A 20 metros bajo el agua, es un complejo con 260 hectáreas dedicadas a tiendas, restaurantes y 220 suites con paredes y baños de cristal que dan a las profundidades del Golfo Pérsico. Con aspecto futurista y techos abombados al estilo de los del Oceanográfico valenciano, el hotel tiene previsto abrir sus puertas este verano tras varios retrasos. Su presupuesto es de 470 millones de euros. El precio de la habitación está estimado en unos 1.200 euros la noche. También un resort, pero de proporciones más manejables, es el Poseidón (www.poseidonresorts.com), abierto a principios de año en una isla de Fiji. Para llegar a lo que sus propietarios llaman "la isla misteriosa de Poseidón" hay que volar hasta el aeropuerto de Nadi, donde un empleado uniformado traslada a los huéspedes en un aeroplano bimotor. El edificio, cuyo 70 por ciento es transparente, está comunicado con la superficie para no sufrir la presión submarina, lo que lo hace accesible a todos. Una semana allí cuesta 12.000 euros por persona e incluye dos noches bajo el agua y cuatro en una villa frente a la playa, además de los traslados, una expedición en minisubmarino y otros extras.

Para una experiencia submarina más discreta, el Huvafen Fushi Resort (huvafenfushi.peraquum.com), situado en el atolón norte de la isla de Malé (Maldivas), dispone de una zona de tratamientos submarina. Se trata del Aquum Spa, a dos metros de profundidad, con paredes de vidrio transparente. Su diseño minimalista, de colores claros y líneas rectas, está firmado por Philippe Starck y deja todo el protagonismo a la vida subacuática que lo rodea.