Senderismo por las Chorreras de Despeñalagua, una escapada perfecta desde Madrid

El adelanto de la llegada del buen tiempo y el deshielo hacen ideal la visita a las Chorreras de Despeñalagua, en la provincia de Guadalajara, un conjunto excepcional de cascadas de más de cien metros de altura a los pies del Pico Ocejón, en la afamada zona de los preciosos Pueblos negros.

Jose Miguel Barrantes
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Foto: algarabi

Cuenta una leyenda que un acaudalado brujo que poseía un vasto territorio en el interior de la península, tras enviudar, tuvo que hacer frente a tres hijos mal avenidos entre ellos que ansiaban heredar las riquezas de su padre. El brujo, viendo la situación, conjuró una maldición para sus tres vástagos, según la cual se convertirían en tres montañas que podrían verse entre sí pero que no podrían llegar a comunicarse. Estas tres montañas son el Moncayo, el Alto Rey y el Ocejón.

Y precisamente hacia esta última, el Pico Ocejón, situado a escasos 130 kilómetros de Madrid, nos dirigimos para conocer un maravilloso lugar que, casi en los albores de la primavera, representa la escapada perfecta desde la capital para el mes de marzo.

Turismo en Guadalajara

El Pico Ocejón, con sus 2049 metros de altitud, enclavado en el Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara, al noroeste de esta provincia, sorprende no sólo por su imponente figura en el horizonte, sino también por los preciosos y encantadores pueblos serranos diseminados en sus laderas y los abruptos barrancos de su orografía.

Justo entre esos barrancos nacen un sinfín de pequeños arroyos que alimentan los cursos de los ríos Jarama y Sorbe; arroyos que se nutren del agua del deshielo de las nieves del invierno o del devenir del agua de lluvia, siendo los inicios de la primavera el momento perfecto para admirar cómo se precipitan a través de los barrancos formando bellas e impresionantes cascadas.

Es así como se forman las llamadas Chorreras de Despeñalagua, una serie de cascadas escalonadas que se precipitan desde una altura de 120 metros y que forman un espectáculo extraordinario.

Valverde de los Arroyos, el comienzo de nuestra ruta

El mejor lugar desde donde iniciar la marcha andando hasta este paraje y dejar estacionados los vehículos es la cautivadora aldea de Valverde de los Arroyos, que a pesar de su pequeño tamaño y de contar con apenas 82 habitantes, está considerada uno de los pueblos más bonitos de España y un emblema de la afamada Ruta de los Pueblos Negros de Guadalajara, un conjunto de municipios característicos por esos tonos negruzcos de la pizarra de las viviendas que pueblan sus calles, con la particularidad añadida de que, en esta ladera de la montaña, las construcciones muestran, además de la pizarra negra, unos peculiares brillos dorados procedentes de la utilización de la piedra gneis.

clavivs

No dejes de visitarla, pues es una coqueta joya de la arquitectura popular de la zona, con sus tradicionales casas, su Plaza Mayor o su Iglesia de San Ildefonso.

En uno de los extremos del pueblo comienza el sendero que nos conducirá hasta las Chorreras de Despeñalagua. Se trata de un camino de ida y vuelta de unos dos kilómetros de distancia, bordeado por vegetación, de muy sencillo tránsito y un nivel muy fácil de exigencia, a través del cual nos iremos aproximando a nuestro destino con la suerte de poder divisarlo desde lo lejos y ser capaces de contemplar unas espléndidas vistas panorámicas del entorno montañoso y la caída de agua al fondo.

Alfredo Reyzabal

Al aproximarnos y llegar hasta el mismo lugar donde el agua se abalanza hacia el vacío, la escena de los diferentes saltos de la cascada nos sobrecogerá y nos hará entender el verdadero significado del nombre de este precioso lugar, en especial en este momento en el que comienza a presentar su máximo caudal del año.

Un lugar excelente para relajarnos en un entorno idílico, próximo a Madrid, que supone un plan ideal para nuestra escapada perfecta del último mes de la estación invernal.