El crucero de los sueños

El "Disney Magic" es uno de los dos transatlánticos gemelos que actualmente navegan por el mundo bajo el sello Disney. Hasta septiembre de 2010 realizará travesías por el Norte de Europa y el Mediterráneo, estas últimas con Barcelona como puerto base. Una oferta a bordo estructurada por edades y áreas, una atención especial a las familias y sobre todo a los niños, con los personajes Disney compartiendo el crucero como gran atracción, y un programa repleto de actividades hacen de este viaje una experiencia diferente en el mundo de los cruceros.

Luis Uribarri

Al acceder al barco por la puerta de embarque por primera vez, uno de los miembros del comité de bienvenida solicita la tarjeta del pasajero y, micrófono en mano, canta su nombre y pide una gran ovación para él y su familia... Lejos de sentir vergüenza, hay que percatarse de que se acaba de entrar en otra dimensión, en otro mundo, en el mundo Disney, su marcado acento norteamericano y su estilo de ocio y diversión: "If you can dream it, you can do it" ("Si lo puedes soñar, lo puedes realizar").

La naviera Disney Cruise Line comenzó sus cruceros por Europa en el año 2007, coincidiendo con la celebración del XV aniversario de Disneyland Resort Paris (hoy Disneyland Paris). La naviera dispone de dos barcos gemelos, el Disney Wonder y el Disney Magic, de 83.000 toneladas y una eslora (longitud) de 293 metros, similar a la altura de la Torre Eiffel. El Disney Magic fue la nave elegida para los cruceros por Europa, con Barcelona como puerto base de las travesías por el Mediterráneo. En este 2010 el Disney Magic estará posicionado en Europa durante cinco meses, alternando los cruceros mediterráneos con los del Norte de Europa, en travesías que oscilan entre siete y 11 noches de duración. Su gemelo, mientras tanto, recorre las costas de Estados Unidos desde Florida hasta Alaska o la Riviera Maya mexicana, con un crucero de hasta 15 noches que cruza el Canal de Panamá. En las Bahamas la naviera dispone de una isla privada, Castaway Cay, de cinco kilómetros de largo por tres y medio de ancho, donde recalan sus barcos a pie de playa y los pasajeros la disfrutan en exclusiva.

Con un diseño inspirado en los transatlánticos de los años 30, el Disney Magic es un barco de cruceros singular por muchas razones. La principal se percibe nada más embarcar: el estilo y el sello Disney, una manera de entender el ocio que busca llenar de fantasía, magia y animación todos los momentos de la estancia. Es, por supuesto, el crucero perfecto para familias, con una oferta para los pequeños y no tan pequeños muy difícil de igualar. Prácticamente una cubierta entera de las 11 que tiene el barco está dedicada a las actividades infantiles. Y de los aproximadamente 950 miembros de que consta la tripulación, 50 de ellos están dedicados exclusivamente a los niños, a entretenerles y a cuidar de ellos. El Disney Magic dispone de un servicio completo de guardería para bebés de entre 12 semanas y tres años, otra guardería para niños de entre 3 y 7 años decorada como el País de Nunca Jamás de Peter Pan y una tercera para chicos de 8 a 12 años concebida como un área de exploración y juegos interactivos. Los padres son consultados previamente por los cuidadores infantiles para saber qué actividades encajan mejor con el carácter y la personalidad de sushijos. Los niños más pequeños llevan una pulsera con localizador por GPS que indica a sus padres y a la tripulación la situación exacta del pequeño en cada momento.

Por su parte, los adolescentes disfrutan de zonas propias reservadas para ellos, en las que no pueden entrar los adultos y que están supervisadas por animadores que les preparan todo tipo de actividades relacionadas con su edad. En resumen, un paraíso para todos, hijos y padres. Estos últimos pueden descansar y disfrutar de momentos de ocio en espacios reservados sólo para adultos. Todo está pensado y estructurado por edades: la cubierta nueve alberga tres piscinas: la de proa, para adultos, con bar y cafetería; la del centro, familiar, con pantalla gigante que emite películas Disney y escenario para conciertos, más pizzería y hamburguesas a discreción, y una tercera, la de popa, con toboganes para los más pequeños y una tienda de dulces y golosinas.

Poco después de zarpar se produce uno de los momentos que marcan la singularidad de este viaje: fiesta con los personajes Disney. Ver cómo se iluminan las caras de los pequeños (y la de muchos padres y abuelos) con la entrada en escena de Mickey, Minnie, Donald o Goofy, desbordando animación y simpatía, es todo un espectáculo. A lo largo de los días de navegación los personajes recorren el barco y sorprenden a los pasajeros cruzándose con ellos. Otras apariciones están previamente anunciadas para guardar cola y fotografiarse con el personaje favorito, incluidas algunas de las princesas Disney, con Tiana como la última incorporación al grupo de Blancanieves, Cenicienta y Bella. En el crucero que llega a San Petersburgo, las princesas son las estrellas en una gala que se celebra, en exclusiva para los pasajeros, en el Palacio de Catalina, la residencia de verano rococó de los zares rusoa, ubicada en la ciudad de Pushkin, a 25 kilómetros al sureste de San Petersburgo. Las niñas vestidas como Bella, Cenicienta o Blancanieves disfrutan de un baile en los salones de un verdadero palacio real acompañadas de las princesas Disney. Si lo puedes soñar...

La gran mayoría de los 2.700 pasajeros del Disney Magic que recorre el Mediterráneo son de origen estadounidense, un público fiel a la marca. Casi todos han viajado en avión hasta Barcelona, pero algunos llevan ya en el barco un mes desde que embarcaron en Puerto Cañaveral (Florida) y decidieron cruzar el Atlántico a bordo de una travesía de 14 noches días de duración que hace escala en las islas de Cataway Cay, Tortola y St. Marteen y cruza el Atlántico hasta Funchal (Madeira), Cádiz, Gibraltar y Barcelona. En septiembre se puede realizar el recorrido a la inversa, pero sin escala en Cádiz.

En la vida a bordo, uno de los puntos fuertes que no hay que dejar pasar son los espectáculos. Cada día, el teatro del barco, el Walt Disney Theatre, que tiene capacidad para casi mil personas, celebra un musical sobre temas Disney. El alto nivel de las representaciones hace que esté siempre casi lleno. Conviene ir con un poco de antelación para coger sitio, aunque no hay aglomeraciones a la entrada, que se produce, como todo en este crucero, de una forma correcta y educada. Para quienes prefieran el celuloide, esta naviera es la única que puede emitir estrenos de películas simultáneamente al resto del mundo -siempre que sean estrenos de la factoría Disney-, incluidas las películas en 3D. La sala del barco tiene un aforo para 460 espectadores.

En cuanto a las fiestas a bordo del crucero Disney Magic, la más esperada por todo el pasaje es la que tiene como tema la saga de Piratas del Caribe, donde tanto la tripulación como los pasajeros se disfrazan de piratas, culminando la celebración con un espectáculo de fuegos artificiales en el mar, para el cual la compañía tuvo que solicitar y conseguir un permiso especial de las autoridades marítimas, siendo la única línea a la que se le permite ofrecer este tipo de espectáculo.

Fuera del barco, en cada destino se puede contratar una oferta de excursiones bastante amplia. Los precios van de los 32 dólares de una visita de unas cuatro horas por Malta hasta los 800 dólares que paga un adulto por conducir un Ferrari por las carreteras italianas durante una hora, pasando por los 229 dólares por niño para nadar con delfines en Malta o los 425 dólares por adulto de una excursión de diez horas por la antigua Pompeya, la Costa Amalfitana y Capri.

Pasados los días de navegación y una vez inmersos en el "océano" Disney, las familias y demás pasajeros sólo tienen palabras de elogio hacia los servicios que proporciona este barco y su tripulación. Rosario, madre peruana de una familia de Miami, ya va por su quinto crucero Disney: por 11 noches en el Mediterráneo han pagado 9.000 dólares (dos adultos y dos niños), más dos noches gratis de hotel en Barcelona, cortesía de la casa por ser tan repetidores. Nunca han pensado contratar un crucero más económico por la seguridad que les inspira la marca y el servicio que reciben a bordo. Un servicio que Úrsula, madre española casada con un estadounidense, resume cuando recuerda cómo la primera noche dos animadores se acercaron a su mesa tras la cena y se llevaron a sus hijos a jugar para que ella, su marido y el resto de los comensales tomaran tranquilamente el café: "Eso sí que no tiene precio". Otra singularidad de la que hace gala este crucero es que cada noche la cena se celebra en un restaurante diferente, pero los camareros que atienden la mesa son siempre los mismos, de manera que ya conocen los gustos del pasajero en cuanto a comida, su vino favorito, sus postres predilectos, cómo toma el café...

Disney Cruise Line tiene en construcción ahora mismo dos barcos más, el Disney Dream y el Disney Fantasy. Su botadura está prevista para 2011 y 2012 respectivamente, y serán gemelos. Con 128.000 toneladas de peso y 1.250 camarotes cada uno, doblarán con creces la capacidad actual del pasaje que oferta la naviera. Ambos barcos se terminan de construir en los astilleros de Meyer Werft, en Papenburg (Alemania). "Ladies and gentlemen, boys and girls", bienvenidos al crucero de la magia.