De delfines y cetáceos en Madeira

Al norte de Canarias y frente a las costas de Marruecos, las aguas del archipiélago de Madeira están habitadas por una variada fauna marina donde los delfines llaman la atención irremediablemente.

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Foto: Descubre Madeira

Hasta 28 especies de cetáceos se pueden observar en las costas de Madeira. Aquí, en aguas del océano Atlántico, al sur del archipiélago, estos animales nada con una tranquilidad pasmosa otorgando a los espectadores un espectáculo natural en su estado más puro.

Estos cetáceos se pueden observar con gran facilidad a la vez que se navega en barco sin necesidad de meterse en el agua. Los delfines a menudo saltan y juegan con las corrientes del barco y en Madeira se pueden ver sin dificultad cómo nadan a poca profundidad gracias a las aguas cristalinas que bañan su costa.

Quien prefiera conocerlos de primera mano, siempre se puede enfundar el bañador y echarse al agua clara y transparente y así nadar con alguna de las manadas de delfines salvajes que habitan estas aguas. Durante la experiencia, además de verlos, se les puede escuchar a la perfección mientras se zambullen en aguas más profundas.

Descubre Madeira

Para realizar estas actividades no hace falta tener ningún tipo de conocimiento previo sobre fauna marina, ni un equipo determinado, tan sólo hay que seguir las instrucciones de los profesionales en fauna marina y biólogos marinos que acompañan este tipo de excursiones, así como observar y conectar con la naturaleza que nos rodea.

En Madeira se pueden ver cetáceos durante prácticamente todo el año. En verano lo normal es poder ver ballenas de Bryde, que suele nadar en soledad o parejas, y el delfín nariz de botella, que habita en aguas de Madeira durante todo el año. De hecho, se cree que hay una familia residente en estas aguas. Estos delfines suelen ir en grupos de pocos ejemplares. Otras especies que habitan estas aguas son el delfín moteado del Atlántico, el delfín común, la tortuga de Madeira, el cachalote, la ballena experimental, ballenas picudas, rorcuales e incluso focas monje del Mediterráneo.

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