Compras y gastronomía cerca del mar en Gijón

Uno de los corazones urbanos de la ciudad de Gijón, en la zona peatonal que discurre por los alrededores del Paseo de Begoña, la calle Covadonga y la Plaza San Miguel, se ha convertido en la zona de referencia para el disfrute de una jornada de ocio dedicada a las compras y a la buena gastronomía.

Regina Buitrago
Nada mejor que comenzar el día visitando el vetusto Dindurra (1) (Paseo de Begoña, 13), céntrico café centenario de Gijon (abrió en 1899), al lado del Teatro Jovellanos, muy bien conservado, con su decoración art decó. Lugar de visita obligada en Gijón. Tras coger fuerzas con un aromático café o un contundente chocolate con churros, nos pasearemos por la breve pero intensa calle Covadonga, donde podremos mejorar nuestra piel con alguno de los tratamientos a base de rosa salvaje que nos ofrece la compañía griega de cosmética natural Korres (2), en el número 26 de dicha calle. Las amantes de los zapatos preciosos enloquecerán en Perseo (3), en el número 16, donde se pueden encontrar firmas exclusivas como Vic Matié, Chie Mihara o D.Co. Cruzando la calle, casi haciendo esquina con la Plaza San Miguel, resulta imperdonable no entrar en Jane B. (4), una tienda con ropa multimarca de un estilo romántico donde literalmente se puede perder el sentido eligiendo algún tocado o algo de bisutería de las asturianas Ilka Dora o Mabú. A estas alturas de jornada ya habremos agotado parte de nuestras energías en elegir entre cualquiera de los apetecibles artículos que nos ofrece el comercio gijonés. Es el momento de tomarnos un aperitivo en la típica sidrería asturiana, con terraza en esta calle peatonal. El restaurante Los Campinos (5) ofrece, aparte de sidra fresca y seleccionada, un buen picoteo como acompañamiento y, como almuerzo, la mejor carne de buey a la piedra, o el bacalao en todas sus variantes. Pero si preferimos conocer uno de los locales de diseño de la ciudad, Alejandro G. Urrutia, campeón de España de Cocineros 2002-2004, no hará más que sorprendernos en su recién inaugurado restaurante La Plazuela (6) (Plaza San Miguel, 10), con sus proverbiales solomillos, pescados y el tradicional bizcocho de chocolate caliente, entre otros postres, suculencias habituales en su trayectoria profesional. Se impone un café para desperezarse de tanto ajetreo. La mejor opción es Coffee Espresso Republic (7), en el número 16 de la calle Covadonga. Self service, exquisita repostería y zona wi-fi en un modernísimo ambiente. Otra interesante opción es disfrutar del programa Gijón Goloso, una iniciativa de la Sociedad Mixta de Turismo que permite degustar a buen precio los dulces más representativos de la repostería tradicional gijonesa en las más de 60 confiterías que tiene la ciudad. La tarde nos reservará otras sorpresas sin movernos de la zona, ya que en una de las calles radiales los amantes de las botas cowboy, eternamente de moda, no sabrán con cuál quedarse de todas las que se exhiben en Sendra (8) (Celestino Junquera, 8), marca española reconocida internacionalmente, que comparte espacio con la boutique Sub-Way, donde los devotos de la moda encontrarán firmas como Dolce & Gabanna, las famosas botas Hunter en todos los colores o el calzado de lujo de Dsquared. El día puede finalizar con una cerveza, retornando al Paseo de Begoña 3, donde la cervecería Scourmont (9), nombre de una abadía de Bélgica donde se elabora esta bebida, acoge las primeras citas de la tarde-noche o del mediodía, en un insuperable ambiente. Y ya, como opción ambivalente para la cena y posterior copa tranquila, Fabio la Belle Époque (10), en Celestino Junquera, 6, un original restaurante y coctelería italiana, curiosamente con la cocina japonesa como estrella de la carta. Su ecléctica decoración, con contrastes de tonos oscuros y vivos rosas, estampados felinos y dorados barrocos, realzados por la iluminación eye, no deja indiferente a ningún comensal.