La colección de Rolls-Royce más importante no está en Inglaterra... ¡sino en Bizkaia!

Entre viñedos y txakoli encontramos este tesoro junto a la bodega Galdames  

Noelia Ferreiro
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Foto: Torre Loizaga ©

Una torre de defensa del siglo XIII sobre un manto inmenso de viñedos. Y en su interior, una de las colecciones automovilísticas más importantes del mundo. A solo 30 kilómetros de Bilbao encontramos este tesoro que aúna la solemnidad del medievo con el ingenio de la tecnología, la espontaneidad de la naturaleza con la precisión del motor.

Andrea Savini

El empresario Miguel de la Vía, originario de este territorio de Galdames, en la comarca vizcaína de encartaciones (Enkarterri en euskera), dedicó los últimos veinte años de su vida a cultivar sus dos grandes pasiones: coleccionar automóviles de la firma Rolls-Royce y restaurar una majestuosa fortaleza que había sido un bastión defensivo en las guerras carlistas, a la que rescató de las ruinas para acometer en ella una titánica obra de trabajo artesanal.

Joyas únicas

Así nació Torre Loizaga, uno de los museos más sorprendentes del país: es la única colección de Rolls-Royce en Europa que tiene todos los modelos fabricados entre 1910 y 1990. Se trata, además, de uno de los pocos lugares en el mundo donde pueden contemplarse juntos todos modelos de la serie Phantom elaborados hasta 1972.

Torre Loizaga ©

Los amantes de la automoción encontrarán en este lugar, enclavado bajo las montañas, una auténtica meca a la que peregrinar. Porque el recorrido que se hace en Torre Loizaga, a lo largo de seis pabellones, destapa casi cien años de historia de la prestigiosa firma, desde el modelo más antiguo, el Silver Ghost de 1910, hasta un Silver Spur de los años noventa. 

Torre Loizaga ©

Todos en marcha

La colección, que está abierta al público los domingos y festivos (y el resto de los días para visitas privadas) reúne al menos un ejemplar de todos los modelos de Rolls-Royce, a lo que se añade una treintena de vehículos de alta gama que son también iconos europeos y americanos, entre los que destacan marcas como Ferrari, Lamborghini o Jaguar.

Gonzalo Azumendi

Coches de lujo ostentoso que fueron propiedad de la realeza; elegantes deportivos, piezas con carruaje exclusivo… Y todos, pese a tener a veces más de un siglo de existencia, funcionan con precisión suiza, puesto que sus propietarios los revisan y arrancan todos los días para comprobar que están en marcha.

Y una copa de vino txacoli

Es la mejor manera de completar la visita a Torre Loizaga, que se yergue sobre las viñas infinitas de la Bodega Galdames, toda una referencia en el vino que define la identidad vasca. Aquí, en las inmediaciones del castillo, tiene su propio caserío, donde se hacen visitas guiadas con catas de sus cuatro txakolis. Uno de ellos, precisamente, lleva el nombre de Torre Loizaga.

Viñas Sulibarria ©

En los tours también se puede conocer el único molino harinero que queda en activo en la comarca y que es propiedad de la familia. Un molino situado en la cuenca del río Barbadún y que está protegido como Bien Cultural Histórico. A su lado pervive una ferrería del siglo XV en una zona que fue famosa por esta actividad.

Bodegas de Galdames dispone de la tecnología más moderna, al tiempo que mantiene los procedimientos naturales para obtener txakolis de alta calidad. El secreto, dicen los expertos, está en estos viñedos de Vizcaya a los que las nieblas (con corrientes de aire del mismo mar Cantábrico) aportan una salinidad a la uva similar a los viñedos de costa, aunque paradójicamente se encuentran en las montañas y con un clima de interior.