Cinco siglos de fiestas en La Alberca

El primer pueblo español declarado Conjunto Histórico, en 1940, festeja desde hace cinco siglos el Diagosto y La Loa

Viajar
 | 
Foto: Jose Palanca / ALAMY

La Alberca celebra el 15 y 16 de agosto dos fiestas declaradas de Interés Turístico Nacional: el Diagosto –en honor a Nuestra Señora de la Asunción y que se festeja desde hace cinco siglos– y La Loa, un auto sacramental de origen medieval que refleja el triunfo del bien sobre el mal.

El municipio de La Alberca es sinónimo de tradición. En cada una de sus calles y rincones, en sus casas de entramado serrano y en sus arraigadas celebraciones, se respira ese inconfundible aire de costumbrismo. En su calendario festivo se encuentran dos eventos que destacan sobre el resto: el Ofertorio y La Loa, dos conmemoraciones que se han convertido en reclamo turístico no solo para el municipio sino para la comarca de la Sierra de Francia y la provincia de Salamanca.

La Alberca

Desde hace más de cinco siglos, el 15 de agosto se celebra el Diagosto en honor a Nuestra Señora de la Asunción. En la bella plaza mayor de La Alberca, mayordomos y vecinos realizan ofrendas y bailan ante la imagen de la Virgen ataviados con los más preciosos trajes y joyerías. El Diagosto se presenta como una ocasión única para contemplar el espléndido traje de vistas de la localidad, considerado el más vistoso de los trajes regionales del panorama nacional; un traje que hasta el mismo Sorolla quiso rendir homenaje en su obra Paisajes de España.

Y al día siguiente, el 16 de agosto, junto al atrio de la iglesia se celebra La Loa, un auto sacramental de origen medieval en el que vecinos del pueblo se vuelven protagonistas de la representación. Ángeles y demonios comparten escenario en una lucha en la que triunfará el bien sobre el mal.

¿Y qué más se puede hacer en La Alberca?

 El municipio salmantino fue declarado Conjunto Histórico en 1940, convirtiéndose de esta forma en el primer pueblo español en obtener dicho reconocimiento. Uno de los aspectos más interesantes de La Alberca radica en su combinación de parajes naturales con arquitectura sorprendente.

Por un lado, extensos robledales y variados frutales rodean la localidad bajo la protección de la emblemática Peña de Francia y de su Virgen morena; mientras que el alto del Portillo permite descubrir y adentrarse en el valle de Las Batuecas, un lugar copado por robles, madroños, antiguas ermitas y el monasterio del Desierto de San José.

Por otro, La Alberca es sin duda uno de los destinos turísticos más relevantes de la provincia gracias a su patrimonio arquitectónico: los tradicionales edificios de entramado serrano proyectan las viviendas hacia el cielo, en calles empedradas en las que apenas se aprecia el sol por la cercanía de los alerones de los tejados.

Las fiestas constituyen, en definitiva, una gran oportunidad para visitar la localidad y disfrutar de la tradición, aprovechando para contemplar la extraordinaria joyería e indumentaria festiva que adorna a mozas y mozos.