El castillo del siglo XI mejor conservado de Cataluña es precioso y se encuentra en este desconocido pueblo de Girona

Una imponente fortaleza repleta de leyendas se alza a 650 metros de altitud sobre el parque natural de Montseny. Entre sus muros se encuentra la historia de los Condes que la alzaron, los ejércitos que la asediaron y una increíble historia que se remonta a la noche de Sant Joan.

Es castillo de leyenda en Cataluña que puedes visitar.
Es castillo de leyenda en Cataluña que puedes visitar. / Consell Comarcal de La Selva

Cataluña es tierra de Castillos. Bueno, también lo es de calçots, castañas asadas, el Dia de Sant Jordi, castellers, el Tió de Nadal, els correfocs y mucho más, pero no es el momento de ponerse a hacer una guía de viajes. Para eso ya tenemos una guía de 50 lugares que ver en Cataluña al menos una vez en la vida. Así que, como dicen, a poquet a poquet; en este caso nos tendremos que restringir a los castillos. Cataluña cuenta con más de 600 de estos dentro de sus límites, lo que suma más del total de fortalezas que podríamos encontrar en las dos castillas juntas, véase la ironía.

Redacción Viajar

Hoy nos iremos a uno de ellos. Puede que no sea considerado el más emblemático, pero sin duda es uno de los más espectaculares, más íntegros y mejor conservados de la comunidad. Lo podrás encontrar entre las poblaciones de Arbucias, Breda y San Felíu de Buxalleu, en la provincia de Girona y, por el momento, es uno de esos lugares que se puede visitar con tranquilidad, sin las colas interminables producto del turismo masificado ¿Te atreves a descubrirlo?

Es castillo de leyenda en Cataluña que puedes visitar

Una joya que merece ser descubierta.

/ Consell Comarcal de La Selva

El castillo mejor conservado

Se trata del castillo de Montsoriu, un monumento construido en lo alto de una colina que sirvió como fortaleza para los condes de Cabrera durante generaciones. Se estima que fue habitado por primera vez a principios del siglo XI, ya que es la primera vez que se menciona en las crónicas, pero no se ha encontrado un registro exacto de su construcción. Ya en el año 1002, las tierras donde se encuentra edificado fueron donadas al monasterio de Sant Cugat del Vallés y fue el bastión del matrimonio entre Ermessenda de Montsoriu y Guerau de Cabrera, unidos en 1033, fecha en la que los historiadores estiman su construcción.

Fue bajo el seno de esta familia cuando la fortaleza vivió sus años de mayor esplendor, llegando a ser Bernart de Cabrera consejero del rey. Sin embargo, un suceso nefasto ocurrió en el año 1356 que cambiaría el destino de este lugar para siempre. La reina Leonor de Sicilia, mujer del rey y enemiga del consejero, aprovechó los eventos de la guerra de los dos Pedros, intervino en la ejecución del noble y caída en desgracia de la familia. El castillo, como podéis imaginar, corrió una suerte parecida.

Aquí es donde empieza una historia shakespeariana entre los descendientes del conde. Sobra decir que estuvo cargada de guerra, honor y drama como solo existen en las crónicas de la edad media y en el año 1372, el nieto del conde, Bernat IV de Cabrera, recuperó el castillo y parte de la gloria perdida, pero de poco le sirvió a este enclave, pues la familia termina por trasladarse a otra residencia en el siglo XV

Lo que sigue es el mejor ejemplo de que la especulación inmobiliaria no es un invento del presente. Poco tiempo después, las deudas acumuladas de la familia hicieron venderlo al conde de Aitana y pasó de mano en mano durante siglos hasta llegar a los duques de Medinaceli en el s. XVIII. Luego fue ocupado por los franceses durante la Guerra de Independencia (1808-1814) y, más tarde, por los militares durante la Primera Guerra Carlista (1833-1840). Que haya llegado vivo al presente podría ser suerte, siendo optimistas, pero dadas las condiciones en las que se encuentra lo podríamos considerar todo un milagro.

La leyenda de Montsoriu

Quien se haya olvidado de las hogueras y, por alguna razón, se encuentre visitando el castillo durante la noche de San Juan, será testigo de una aparición. Y es que, según la leyenda, cada año aparece una dama desnuda en lo alto de la torre en esta fecha. En la mano izquierda porta una antorcha; en la derecha, un cuerno de caza con el que llama a un caballero. Este aparecerá montado sobre un corcel negro a recogerla, desapareciendo ambos en la negrura de la noche hasta el año siguiente.

Ya sabemos que las leyendas son eso, leyendas. Tampoco es probable que te pierdas la fiesta de una noche de San Juan para comprobarlo. Pero si te dejas caer un día por el parque natural de Montseny, este lugar es visita obligatoria. Un monumento que es pura historia y tradición medieval entre sus muros, con almenas que se elevan por lo alto del valle. 

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