Bienvenidos a la casa donde Cervantes escribió El Quijote

Una visita al origen de esta obra universal en el pueblo toledano de Esquivias

Noelia Ferreiro
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Foto: jajacaan

La encontramos en el pequeño pueblo de Esquivias, en la comarca de La Sagra, dentro de la provincia de Toledo. Aquí, en esta casona con la fachada encalada y patio empedrado, en esta vieja vivienda perteneciente a una familia de labradores acomodados del siglo XVI, se gestó una de las grandes obras de la literatura universal.

Poco imaginaba Miguel de Cervantes que aquellas páginas que comenzó a colmar de palabras entre estos gruesos muros acabarían siendo el germen de la ilustre Don Quijote de la Mancha, para cuyo personaje cuentan que se inspiró en el hidalgo Don Alonso Quijada de Salazar, propietario de esta mansión.

Por este significado trascendental, esta casa, restaurada en 1994, es hoy la Casa-Museo de Cervantes y está declarada Monumento Histórico Artístico. Y sorprende, realmente, que no se le otorgue todo el valor que merece.

Inspiración de sus personajes

¿Pero cuál es la relación con Esquivias del gran genio de las letras hispanas? Muchas más de la que imaginamos. Este pueblo castellano, cuyas calles hoy rinden un homenaje a su obra (Alonso Quijano, Persiles y Segismunda, La ilustre fregona…), Cervantes no sólo conoció a su esposa, Catalina de Salazar, sino que se inspiró para los personajes que aparecen en sus páginas. Es aquí donde descubrió que existían hombres que eran considerados raros, locos y excéntricos solamente porque leían novelas de caballerías.

Plaza Mayor de Esquivias | Rodelar

Por eso Esquivias no sólo entra en la historia de la mano de la vida personal de esta figura, sino que también podemos decir que constituye buena parte del origen de su obra maestra. En las vivencias del ingenioso Don Quijote encontramos múltiples referencias a los vecinos, a las tierras y las fincas e incluso al vino. Ese vino que reposaba en la cueva de esta casa de Esquivias, perfectamente conservada hasta nuestros días.

Y es que el vino, en esta localidad, llegó a ser muy reputado, lo cual demuestra un decreto Real de 1530, según el cual “estaba reservado para la casa real, la nobleza española y para enfermos y parturientas con receta médica”. Cervantes se hace eco de la calidad de los caldos esquivianos en el prólogo de Persiles y Segismunda y en un fragmento de El coloquio de los Perros.

La ruta definitiva de Don Quijote de la Mancha

Detalles intactos

La Casa-Museo de Cervantes permite imaginar cómo era la vida en aquella época puesto que mantiene intactas todas las características domésticas: no sólo el portalón por el que se accede, las puertas con los herrajes y las rejas de las ventanas, sino también las cocinas, las alacenas, el cuarto de costura, la cuadra, el lagar, los pozos, las paredes de tapial y la citada bodega.

Estatua de Cervantes en Esquivias | Raul Santiago Almuina

No falta el escritorio donde, en sus diversas estancias en la villa, el escritor comenzó a fraguar el núcleo de su novela cumbre, ni tampoco algunos rincones de esa casa que también aparecen reflejados, como la ventana de la biblioteca a través de la cual son arrojados al fuego del corral los libros expurgados de la biblioteca de Don Quijote.

Ediciones y traducciones

Para completar la visita, en las vitrinas del museo se exponen varias ediciones de la obra inmortal de Cervantes, traducidas en diferentes lenguas. La más antigua de todas ellas es una edición inglesa del siglo XVII.

Casa Museo Cervantes | jajacaan

La Exposición también atesora varias copias de documentos del siglo XVI pertenecientes a los libros parroquiales que demuestran la existencia de algunos personajes de “El Quijote”, que vivían en Esquivias en la misma época en la que Cervantes era vecino del lugar. Es el caso de Diego Ricote, El Bachiller Sansón Carrasco, El Vizcaíno, Juana Gutierrez..